Teatro filmado en Londres

Teatro filmado en Londres

Este domingo, a las 11 de la mañana, se proyecta un clásico del dramaturgo Tennessee Williams.

27 de junio 2015 , 04:20 p.m.

La transmisión satelital en cines, iniciada por Cineco/Alternativo con las temporadas anuales de la Ópera Metropolitana de Nueva York, ha extendido sus exitosas funciones al repertorio londinense del Teatro Nacional. Este domingo, a las 11 de la mañana, se proyecta digitalmente en las cinco principales ciudades del país la estremecedora e inolvidable representación de la compañía Young Vic, generada en tiempo real, de un clásico legendario, escrito por el apasionado dramaturgo sureño-americano, Tennessee Williams.

Tan asombrosa experiencia audiovisual logra mantener en vivo y directo la prodigiosa continuidad de la cámara como si fuésemos parte misma del auditorio. Grabada tres horas consecutivas en los momentos mismos de su montaje, verla es un privilegio sin importar haber sido diferida por algunas semanas. Incluso asistimos durante el intermedio de 15 minutos a la limpieza o acomodación cronometrada de un escenario abierto y transparente; con alcoba, comedor y cocina, presuntamente en el ambiente bullicioso del barrio más fogoso de Nueva Orleans. Porque cada detalle escénico queda a la vista del espectador, sin perder su movilidad y sujeto a revivir los diálogos y delirantes pretensiones de su protagonista femenina.

El 3 de diciembre de 1947 se estrenó en el Teatro Ethel Barrymore de Nueva York una pieza candente y emotiva que puso a prueba tres personalidades en conflicto: Blanche du Bois –solterona madura y alcoholizada de buena familia francesa del Misisipí–, su hermana Stella –bien casada con un obrero rudo de origen polaco– y Stanley Kowalski –el cuestionado señuelo–. Cuatro años después, el célebre director greco-americano Elia Kazan presentó su versión de Hollywood con Marlon Brando –la naciente estrella sexi del Actor’s Studio–, acompañado de la dama británica Vivien Leigh, quien también hizo de Blanche en las tablas bajo la diestra conducción de su esposo Laurence Olivier.

Kazan lo dijo al recibir el Premio Pulitzer 1948: “Me propuse fotografiar el montaje teatral de una obra de arte”. En efecto, la visita de una maestra decadente y sicótica, que vive en un mundo irreal de gran dama ida a menos, reprime los deseos y la naturaleza de sus recuerdos para provocar cambios sustanciales sobre su dócil hermana y patán cuñado.

Al internarse en un mundo contradictorio, que la lleva al manicomio, Kowalski actúa como un tipo engreído, casi animal, que vive a la deriva y provoca no pocas alteraciones en el comportamiento de tan enfermiza visitante. Son las crisis afectivas y de personalidad desatadas por una criatura vulnerable al borde del caos.

Mauricio Laurens
Para EL TIEMPO
maulaurens@yahoo.es 

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.