Colombia, sin fútbol ni milagro en la Copa América

Colombia, sin fútbol ni milagro en la Copa América

En unos dramáticos penaltis, luego del 0-0 en los 90 minutos, perdió con Argentina.

26 de junio 2015 , 08:33 p.m.

La suerte, los milagros y una noche heroica y de película de David Ospina no fueron suficientes. Luego de 90 minutos de suspenso y de una eterna y fallida tanda de penaltis, Colombia acabó su sueño en la Copa América. Ospina, que sacó lo posible y lo imposible en todo el partido, no pudo evitar ese cobro final de Carlos Tévez. El balón entró a la red y desató la euforia que los argentinos habían contenido. Ospina se inclinó con frustración, con nostalgia. Todo estaba consumado. (Reviva aquí la crónica interactiva del partido.)

El partido era la mayor prueba de que en el fútbol hay dioses, hay religión, hay milagros, aunque a veces se abusa de la suerte divina. Pero además hay superhéroes. El que fue a ver a Messi se encontró con Ospina, que, armado de su traje verde, se camufló en la gramilla y apareció para contener cada ataque, cada remate argentino, cada embestida. No necesitó capa para alzar vuelo de palo a palo y atajar balones irreales. Y si había rebotes, volvió a despegar, con una velocidad y unos reflejos de fantasía. Era su noche. (Vea aquí: las mejores imágenes del juego.)

Se encargó de llevarse todo el protagonismo. No con los pies, claro, con sus manos milagrosas y su elasticidad. No hay forma de explicar cómo contuvo ese doble remate en el primer tiempo, en una misma acción, cuando Agüero y Messi lo bombardearon a escasos metros de distancia, y salió airoso, gigante. O cuando su compañero, Cristian Zapata, pateó en su propio arco, y él estaba ahí para evitar una calamidad. O cuando en la segunda parte contuvo otro misil y la pelota se paseó por el borde de la línea de gol y pegó en el vertical. Cuenta también con suerte. Un remate de Banega fue a besar el horizontal. No es raro que Ospina la haya sacado con la mirada.

Lo de Colombia en esa noche de Viña del Mar fue nuevamente de mucha batalla, de mucha guerra, de mucho sacrificio, de poco fútbol. Nunca tuvo la pelota. Arrancó con sorpresas, con estrategias, con Falcao en el banco, con Jackson en la cancha para tener otra oportunidad de salir del anonimato. El equipo se dejó acorralar. Pékerman tuvo que ir replanteando durante el juego, sacó a Teo a los 25 minutos, le cobró lo mal que entregaba la pelota y el hueco que había en el medio. El ‘Tigre’ solo entró en la segunda parte, alentado por la afición y por sus compañeros, pero nuevamente pasó desapercibido.

El dominio fue de Argentina. De no ser por su salvador del arco, Colombia habría sucumbido mucho antes de los infartantes penaltis. Al final de los 90 minutos, cuando los aficionados colombianos ya tenían el alma en el suelo de tanto sufrir, el defensor Jeison Murillo sacó un balón casi de la línea de gol. Ospina también tuvo ángeles.

David Ospina (adelante), se lamenta tras la eliminación de Colombia de la Copa América. (AFP)

Entonces llegaron los penaltis. Los argentinos gritaron todo el partido que Colombia tenía miedo, pero desde los once metros y con un arquero en estado de gracia, el pavor debió ser de ellos. Y Colombia no contaba con que tres de sus cobradores fallarían. Muriel, que entró para jugar sus únicos minutos en la Copa, Zúñiga y Murillo regresaron a culpar el punto blanco como si un desnivel los hubiera condenado. Argentina falló dos, los de Biglia y Rojo. Ospina, curiosamente, no atajó ninguno. Ya mucho había hecho por el partido, por su selección. Si hubiera tenido que cobrar, quizá también la habría metido.

James comenzó la odisea y anotó; Messi igualó. Falcao hizo el suyo y se acercó a Ospina a decirle algo, como para recordarle que era su noche. Pero Garay lo fusiló. Así se fue desarrollando la tanda de pánico. Hasta que comenzaron a fallar, de lado y lado, y a prolongarse una serie que no parecía tener final. Cuando se creía que se perdía, un argentino fallaba.

El cobro definitivo fue el de Tévez, que le pegó con el alma. Ya no había más milagros. Cuadrado miró al público y sacudió sus palmas, para un aplauso de agradecimiento; Zapata se tapó la cara con ambas manos, inmóvil. Falcao corrió a sacudir a Ospina, que quedó petrificado. Su esfuerzo fue insuficiente.

Así terminó la historia de Colombia en la Copa. Dejó el alma, batalló como nunca, pero le faltó el fútbol, que se le perdió, que pareció no llegar con ellos a Chile.

Síntesis

Argentina: Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Ezequiel Garay, Nicolás Otamedi, Marcos Rojo; Javier Mascherano, Lucas Biglia, Javier Pastore; Ángel di María, Lionel Messi y Sergio Agüero.
D.T.: Gerardo Martino

Colombia: David Ospina; Camilo Zúñiga, Cristian Zapata, Jeison Murillo, Santiago Arias; Alexander Mejía, Víctor Ibarbo, Juan Cuadrado, James Rodríguez; Teófilo Gutiérrez  y Jackson Martínez.
D.T.: José Pekerman.

Partido: Intenso

Cambios en Argentina: Carlos Tévez por Agüero (27 ST), Éver Banega por Pastore (31 ST) y Ezequiel Lavezzi por Di María (42 ST).

Cambios en Colombia: Edwin Cardona por Gutiérrez (24 PT), Falcao García por Martínez (28 ST) y Luis Muriel por Ibarbo (41 ST).

Goles: No hubo

Expulsados: no hubo.

Estadio: Sausalito (Viña del Mar)

Asistencia: 21.000 espectadores

Árbitro: Roberto García (Méx.)

PABLO ROMERO
Enviado especial de EL TIEMPO
Viña del Mar (Chile)
@PabloRomeroET

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