Rechazan investigación a militares tras ataque de Farc en el Cauca

Rechazan investigación a militares tras ataque de Farc en el Cauca

Las familias de los señalados calificaron el proceso como injusto.

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26 de junio 2015 , 09:53 a.m.

"Es injusto que a mi esposo y al cabo Carvajal les abran investigaciones, acusándolos de lo que hizo la guerrilla”. Indignada habla Catalina Sánchez, pareja del sargento viceprimero Rodolfo Díaz Donoso, investigado con el cabo Alfonso Carvajal Cuadros por presunto homicidio, lesiones personales, peculado culposo y desobediencia en relación con el ataque de las Farc el 14 de abril, en la vereda La Esperanza de Buenos Aires (Cauca), donde murieron 10 militares.

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La señora dice que su esposo está anímicamente afectado y rechaza el señalamiento del homicidio de los 10 militares en ese ataque y 21 heridos, porque son miembros del Ejército al que el sargento viceprimero se sentía orgulloso de pertenecer. Reitera que no es posible que los acusen a ambos de lo que las Farc son responsables.

“Mi esposo fue uno de esos heridos. Es injusto”, repite.

En cuanto a los demás delitos que tendrían que ver con que el sargento viceprimero y el cabo Carvajal habrían ocultado documentos o faltado a la verdad a la hora de rendir informes a sus superiores sobre lo ocurrido, la señora insistió en que el sargento es inocente.

La semana pasada, cuando Díaz y Carvajal fueron detenidos, de manera preventiva, en el batallón Agustín Codazzi, de Palmira, luego de comparecer ante la jueza 52 de instrucción criminal, Eliana Figueroa, allí llegó Carolina Ávila. Ella es la esposa del cabo primero Wílder Aguilar, un antioqueño de 28 años, quien hace un mes despertó después de un trauma neurológico que lo mantuvo inconsciente.

La tolimense, de 24 años, llegó al batallón Agustín Codazzi, para conocer la situación y porque le llegaron versiones de que su esposo también podría ser investigado por ser otro suboficial, poniendo en riesgo su situación jurídica y la pensión. Ávila se unió al clamor de la esposa del sargento viceprimero Díaz al asegurar que “todo lo que se ha dicho de ellos (los detenidos) no es así.

Ellos estaban en el polideportivo esperando el abastecimiento de provisiones. “Ellos no son culpables. El que mandaba murió y no se puede defender tampoco”. La señora anota que “hay que hablar porque no es justo; los están encochinando”. Añade que “la gente debe darse cuenta de la situación que viven los soldados y suboficiales. Los suboficiales son la carnada de las Farc”.

En la actualidad, el cabo primero Aguilar aún permanece recluido en una institución asistencial en el sur de Cali, luego de haber sido atendido inicialmente en la unidad de cuidados intensivos de la Fundación Valle del Lili, también en el sur de la capital vallecaucana.

Desde el 2007, Aguilar se vinculó al Ejército porque ese era su sueño desde que cumplió los 18 años.

CALI

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