Oportunismo

Oportunismo

Gane o pierda este equipo condenado a ser la patria, estaremos lejos de librarnos del oportunismo.

notitle
25 de junio 2015 , 08:03 p.m.

Colombia pierde como cualquiera, pero no sabe perder. Perder es perder, y ya: para Colombia suele ser dejarse definir por la derrota, venirse abajo igual que el desgarrado protagonista de una telenovela venezolana y volver villanos a los héroes como lo hacen los políticos oportunistas (y perdón por la redundancia), pero en la vida real perder es perder, y ya. Quizás sea bueno aclarar que estoy hablando de fútbol. Y recordar que fue el propio Pékerman, técnico de la Selección colombiana, quien lo dijo: “no hay que hacer drama por un partido”. Perder es ese silencio amargo e incómodo: nada más, nada menos. Ser el testigo principal de la victoria del otro, caer en la cuenta, con más modestia que resignación, de que habrá que seguir jugando, y punto. Quiero decir que entre las miles de excusas que se encuentran en el mundo para la violencia, el fútbol es la peor: la más tonta, la más baja. Pero es usual aquí.

Qué tal esos matones de redes sociales que a fuerza de insultos obligaron a James Rodríguez, el lúcido ‘10’ del equipo colombiano, a pedirle lo obvio a su hinchada vacilante: “que no solo estén con nosotros cuando estamos ganando...”. Qué tal el vándalo de Twitter que el otro día andaba recordándole a Falcao García la suerte de Andrés Escobar: no es el fútbol, esta feliz charla entre amigos sobre la leche derramada (“y entonces Zidane perdió la cabeza”, “y era gol de Yepes”), lo que buscan estos sociópatas con tan poco que perder, sino una venganza contra el que pase por ahí.

Colombia juega contra Argentina un partido definitivo de esta contaminada Copa América. Y pase lo que pase habrá que recordar que es en la tras escena de este enorme montaje, más allá de los primeros planos de los cracks agotados y los comentaristas con ínfulas de “profe” y los hinchas disfrazados de hinchas, donde está ocurriendo el drama: es detrás de semejante puesta en escena donde la Conmebol, que está en el centro de la corrupción de la Fifa, no tiene los 10 millones de dólares que prometió repartir entre los cuatro primeros de la Copa; aquellos dirigentes, que ya se habían acostumbrado a la mafia y al derroche, han estado escondiéndose como criminales en los lujosos hoteles del pasado –en Chile– para no hablar de los sobornos que les ofrecieron por las transmisiones de la Copa; y el presidente de la Federación de acá, el señor Bedoya, se prepara para contestar las palabras “estafa”, “lavado”, “encubrimiento”, y para responder cuántos millones se les van pagándoles pasajes y boletas a los asesores, a los magistrados, a los lagartos tricolor que la organización requiere para seguir siendo un monopolio.

Pase lo que pase hoy, gane o pierda este equipo serio condenado a ser la patria, estaremos lejos de librarnos del oportunismo. La cámara irá por la tribuna, en un paneo medio triste, medio alegre, para verles las caras pintadas a los buenos hinchas que saben que “el fútbol es así”, pero también a los fanáticos que aún celebran tanto las derrotas como los triunfos con “balas perdidas”, que aún sentencian a muerte a estos jugadores molidos en sus clubes, que aún desconocen que la Federación sigue despreciando a sus deportistas: que, por ejemplo, solo les dio 60 dólares de viáticos para el Mundial de Canadá a las maltratadas e indoblegables jugadoras de la Selección femenina, y se los pidió de vuelta a la delantera Ortiz –y además el uniforme– apenas sufrió la lesión que le impidió viajar.

Puede que hoy Colombia gane: así es el fútbol. Pero resulta improbable –así es Colombia– que esta tribuna oportunista reconozca que callarse los desmanes de los capos del negocio “porque ganamos” es como permitirle a un presidente que se salga con la suya “porque volvimos a la finca”.


Ricardo Silva Romero
www.ricardosilvaromero.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.