Hermanos vinculados a tiroteo en norte de Barranquilla quedarán libres

Hermanos vinculados a tiroteo en norte de Barranquilla quedarán libres

Víctor Ascanio y José Rafael Gómez Amaya habrían actuado en defensa propia el pasado 8 de diciembre.

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24 de junio 2015 , 09:43 a.m.

Tras los hechos ocurridos el pasado 8 de diciembre y en los que perdieron la vida, en medio de un tiroteo en el norte de Barranquilla, Giany Luis Daza Joiro y Nefer Leister Barros Daza, el Juzgado Séptimo Penal Municipal de la capital del Atlántico revocó la medida de aseguramiento contra los hermanos Víctor Ascanio y José Rafael Gómez Amaya, luego de concluir que los sindicados de esas muertes actuaron en defensa propia.

Como lo registraron en su momento los medios de comunicación, se trató de una balacera entre los miembros de dos familias oriundas de La Guajira: los Gómez y los Daza, las cuales tienen parentesco entre sí, que dejó el saldo de esas dos personas fallecidas y la posterior captura de los hermanos Gómez Amaya. Los hechos ocurrieron la noche posterior a la celebración de Las Velitas en la carrera 59B con calle 86, en el barrio Riomar. Las casas de ambos grupos familiares están una en frente de la otra.

Por considerar que los hermanos Gómez Amaya actuaron en legítima defensa propia, la Fiscalía solicitará la preclusión de la investigación para cerrar el caso.

Habrían sido claves para llegar a esta conclusión las versiones entregadas por agentes que atendieron el caso, la esposa de Víctor Gómez y de otros testigos. Una de las declaraciones reiteró que una de las victimas habría utilizado una escopeta y disparó contra Gómez Amaya, lo que propició que se defendieran disparando con pistolas y ráfagas de Mini Uzi.

Los motivos que llevaron a las dos familias a protagonizar esos hechos todavía son materia de investigación por parte de las autoridades.

Versiones encontradas

En su momento, se conocieron dos versiones sobre la forma en la que se desató la balacera entre las dos familias vecinas, en la noche de ese lunes festivo.

Surgieron luego de los primeros interrogatorios a una de las dos personas capturadas y los familiares de las dos víctimas fatales que resultaron del enfrentamiento. Una de ellas fue la que dio a conocer José Rafael Gómez Amaya, apodado ‘Cheo’.
Entonces capturado, relató que entre las 7 y 8 de la noche del 8 de diciembre, un sobrino, hijo de Víctor Ascanio, lo alertó sobre que llegara urgente a la casa ubicada en la carrera 59 con calle 86, pues los vecinos de al frente habían forzado la puerta del garaje, destruido varios objetos y abierto fuego.

Tras conocer esa información, Gómez Amaya dijo que se dirigió a ese domicilio y se encontró con su hermano armado con una subametralladora UZI, pues acababa de sostener un fuerte enfrentamiento con sus vecinos.

“Estaban afuera y de pronto salieron unas personas por el portón de la casa del frente – y los atacan a tiros, y estos responden”, leyó el fiscal de la declaración de José Rafael Gómez.
La reconstrucción de los hechos por parte de la fiscalía estableció que luego de intercambio
de disparos aparecieron por lo menos 5 policías que habían sido alertados por el escolta de un senador que reside en esa misma dirección.

Fue entonces cuando los oficiales se encontraron, en una de las casas y malheridos, a Giany Luis Daza Joiro, y a Neifer Barros Daza, quienes murieron posteriormente en clínicas y a quienes les encontraron cerca de sus humanidades, sobre el suelo, una escopeta calibre 12 y una pistola calibre 9 milímetros.

En la otra residencia estaban Víctor Ascanio Gómez Amaya, herido en una pierna sujetando una subametralladora mini UZI y al lado José Rafael, su hermano, con una pistola Browning. Ninguno de los dos opuso resistencia y alzaron sus brazos al notar la presencia de los policías.

Sin embargo, lo contado por allegados a la familia Daza es totalmente distinto. La versión establece que antes de las 8 de la noche, los implicados en el tiroteo, entre ellos, el hoy occiso Giany Luis Daza Joiro reclamó con improperios que los Gómez le tenían un dinero y no iba a permitir que se lo quedaran.

Esto desataría que Víctor Ascanio respondiera con disparos de subametralladora. Las dos víctimas de la balacera habrían salido armados a enfrentar a sus vecinos y no contaron con la suerte de salir vivos.

 

 

BARRANQUILLA

 

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