Narcos, mineros y una mujer, claves en caída de capo del Eln

Narcos, mineros y una mujer, claves en caída de capo del Eln

José Amín Hernández Manrique, alias Marcos, había huido de al menos cuatro operaciones.

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17 de junio 2015 , 07:47 a.m.

La infiltración de investigadores de la Policía en el sur de Bolívar fue clave para ubicar el fin de semana pasado a José Amín Hernández Manrique, alias Marcos o Marquitos, el jefe guerrillero del Eln considerado como el ‘zar’ del oro y de la droga en esa región y en Antioquia.

Fuentes en el proceso contaron que uniformados lograron convencer a narcos y mineros comprometidos en la extracción ilegal de oro colaborar con las autoridades, aprovechando el contacto que tenían con guerrilleros del frente de guerra Darío Ramírez Castro, cuyo máximo jefe era alias Marcos. Este hombre, según la Policía, completaba 35 años en el Eln.

Así, los narcos y mineros terminaron por contactar a la Policía con dos subversivos del círculo más cercano al jefe guerrillero. Tras meses de investigación, narraron que alias Marcos se movía a lomo de mula con un esquema de 10 guerrilleros que le prestaban seguridad. Además, que solía moverse entre los municipios Segovia y El Bagre (Antioquia) y San Pablo (Bolívar), en ranchos que sus hombres montaban en fincas de campesinos, ya fuera a la fuerza o por voluntad.

La información coincidía con la entregada por una guerrillera a la que llamaban ‘la Pelo’ y que había sido compañera sentimental del jefe guerrillero. La joven, de 23 años, había sido capturada en diciembre del 2014 en la vereda La Unión, del municipio de Santa Rosa (Bolívar).

Esas pistas llevaron a la Policía a cerrarle el cerco a alias Marcos. Para la Policía se había convertido en uno de los objetivos considerados de alto valor, por su capacidad de afectar a la Fuerza Pública y por su alto nivel de injerencia en la minería ilegal y narcotráfico que se mueve en el sur de Bolívar a través de 15 estructuras unidas al frente de guerra.

En su expediente aparece que tenía alianzas con las Farc y con las bandas criminales para explotar ilegalmente oro, cobrar extorsiones a mineros legales y para dividirse las áreas y rutas del narcotráfico. “Tenían zonas divididas en las que podían sacar droga o recibir narcos que llegaban a coordinar la compra de clorhidrato de cocaína”, señala una fuente de inteligencia.

En los últimos años había logrado huir de al menos cuatro operaciones, pero el fin de semana pasada (en la madrugada del domingo) no alcanzó a hacerlo cuando comandos especiales de la Policía y del Ejército, en una operación que contó con el apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), lo sorprendieron en el cambuche que había instalado hacía cuatro días cerca de una finca en el sector El Carmen, jurisdicción del municipio de Segovia (Antioquia).

La Dirección de Inteligencia de la Policía sabía que alias Marcos se había movido a ese punto luego de la operación del 23 de mayo pasado en la que murieron 10 guerrilleros de su frente de guerra.

Este correo fue hallado por las autoridades en computadores incautados en operaciones pasadas al Eln.

Una minuciosa labor de inteligencia permitió establecer el sitio exacto al que alias Marcos había llegado con sus hombres. Sobre la madrugada del domingo, el jefe guerrillero cayó en una operación de asalto, en la que hubo un enfrentamiento en el que murió.

Ese frente de guerra (que equivale a un bloque si se compara con las Farc) ha sido uno de los más afectados en las operaciones contra el Eln.

En el 2011, en una operación de la Policía y las Fuerzas Militares murió María Orlinda Guerrero, alias la Negra Yesenia, quien fuera uno de los poderes del frente de guerra Darío Ramírez Castro y una de las personas más cercanas a ‘Marcos’.

A los dos, por ejemplo, les atribuyen haber participado en el secuestro del avión Fokker de Avianca en agosto de 1999, el cual cubría la ruta Bucaramanga-Bogotá y trasportaba 46 pasajeros.

A esa estructura también le atribuyen el secuestro de cinco personas el 18 de enero del 2013, entre ellos un canadiense y dos peruanos. Todos trabajaban para una multinacional dedicada a la exploración de petróleo y gas ubicada en el sector Casa de Barro, municipio de Norosí (Bolívar).

Entre los grandes objetivos de la Policía frente a la guerrilla del Eln está el jefe guerrillero Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, alias Pablito, quien figura como el jefe del frente de guerra Oriental. Este hombre, quien se fugó de la cárcel de Arauca en el 2009, tiene pedido de extradición de Estados Unidos.

La Policía trabaja con las autoridades de Venezuela para lograr su captura, pues informaciones de fuentes señalan que estaría en territorio del vecino país.

JUSTICIA

justicia@eltiempo.com

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