De la comuna a la universidad

De la comuna a la universidad

En sectores vulnerables de Cali y Medellín, el BBVA en alianza con universidades otorga becas.

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12 de junio 2015 , 06:45 a.m.

Cuando a mediados de 2012 la Corporación Manos Visibles y el BBVA invitaron a jóvenes de los sectores con mayores índices de violencia de Medellín y Cali a que presentaran sus hojas de vida para optar por becas en las universidades Eafit e Icesi, nunca pensaron que esa convocatoria serviría también para identificar la cantidad de proyectos sociales que, sin importar los problemas de orden público que viven esas zonas, se desarrollan en barrios como Santo Domingo Savio, San Javier, Moravia y la Comuna 13 en Medellín, o en Aguablanca, Terrón Colorado o Siloé, en Cali. En esa ocasión, tras un proceso de selección que tomó varios días, el Fondo Juventud y Construcción de Paz eligió nueve proyectos, y sus líderes comenzaron a estudiar en el segundo semestre de ese año en las universidades Eafit de Medellín e Icesi de Cali.

Fue el caso de Saúl Franco, de 28 años y estudiante de sexto semestre de Comunicación Social en la Universidad Eafit. Para ese entonces, el joven trabajaba desde hacía varios años en iniciativas sociales como la biblioteca Nadino que él mismo había creado en La Sierra, un barrio de la Comuna 8 de Medellín.

Saúl Franco y Julián Guiral estudian en Eafit. Ambos desarrollan proyectos sociales en zonas difíciles de Medellín. Rubén Escobar

“Jamás pensé que llegaría a hacer una carrera en una universidad con tanta calidad. Disfruto cada día de clases, y me animo a descubrir, a unir conceptos y experiencias que a la postre espero usar para sensibilizar, cambiar imaginarios y referentes culturales de mi barrio y luego de la ciudad”, comenta Franco, quien aspira, en un futuro cercano, a llegar a ser secretario de Cultura en la ciudad.

Damaris Mosquera también señala el impacto que la beca ha tenido en su vida:
“Desde el momento que ingresé a la universidad mi vida cambió, se abrieron nuevas puertas de conocimientos, se generaron en mí nuevas ideas y reflexiones que desconocía sobre lo que soy y lo que quiero llegar a ser”, afirma esta estudiante de tercer semestre de Ciencias Políticas, de la Eafit, de Medellín.

Para Diana Sofía Trochez, las cosas no han sido diferentes, ella llegó al Icesi de Cali a estudiar Sociología, luego de venir de trabajar durante varios años en diferentes proyectos sociales en su comunidad del barrio Alfonso Bonilla Aragón de esta ciudad, a los que se ha dedicado desde sus épocas de bachillerato.

Igualmente ha sido para Carlos Jair Guazá, estudiante nocturno de este prestigioso centro universitario de Administración de Empresas, la única carrera que tiene esa institución educativa (el Icesi) en esta modalidad. “He estudiado toda mi carrera en las noches. En mi caso, ya que la carrera tiene una duración de 12 semestres –la beca solo me cubre 10–, tengo que inscribirme para ver las materias que hagan falta al finalizar cada semestre, con lo cual nunca tengo vacaciones”, dice Guazá.

Jaír, quien vive en en el barrio Marroquín 1 de la Comuna 14 de Cali, impulsa desde hace 8 años la Fundación Titanio, que trabaja en las diferentes comunidades de Cali en la promoción y apoyo de expresiones artísticas como hip-hop, break dance y grafitti en sectores como Aguablanca y Terrón Colorado, entre otros.

“Hago parte de Titanio, una organización comunitaria que desarrolla desde hace 15 años trabajo social enfocado en apoyo de las expresiones artísticas urbanas y que combina con la promoción de folclor y de producción en dos vías, una, producción de sonido, y otra, montaje de eventos, lo que también me permite desarrollar mi carera profesional”, comenta este líder comunitario que adelanta ya su sexto semestre.

Como ellos, Lina María Beltrán, una de las más jóvenes del grupo y quien adelanta su sexto semestre de Ingeniería de Sistemas en Eafit, acaba de ser favorecida con una beca Martin Luther King (MLK) para estudiar en EE. UU. una segunda lengua. “Desde la perspectiva de amigos y familiares me he convertido en un referente de disciplina. En el ámbito laboral el cambio ha sido extremo, pues antes cualquier trabajo era bueno y cualquier condición laboral también, ahora siento que mi preparación me tiene para actividades laborales que mejoren mi vida y la de quienes me rodean”. Y si hablamos de talento, Julián Andrés Guiral, con 21 años, estudiante de Psicología, y fundador en Copacabana, Antioquia, del Colectivo ‘Hidra de Lerna’ (un espacio de trabajo de diferentes artistas) reafirma lo dicho por sus compañeros: “Haber llegado a Eafit me ha permitido alimentar teóricamente mi formación como artista y conformar en la universidad un grupo que se llama Arte y Psicología, en el cual confluimos diversas personas para dialogar acerca del arte y sus implicaciones sociales y políticas”.

Aliados solidarios

Testimonios de vida como los de estos muchachos han sido materia prima para que Juan Luis Mejía, rector de la Eafit, apoye los procesos de los becarios, que en esa universidad alcanzan casi dos mil.

“Un ejemplo como este permite que jóvenes, gracias al BBVA, Manos Visibles y a Eafit transformen sus vidas, la de sus familias y su entorno. Qué bueno que todos los colombianos tuvieramos conciencia de que la mejor forma de transformar una sociedad, es la educación... Y quiero hacer mención, los niveles más bajos de deserción que tenemos son los de estudiantes becados”, sostiene Mejía.

A su voz se une Óscar Cabrera Izquierdo, presidente del BBVA Colombia y gestor desde la entidad financiera de un importante proyecto de responsabilidad corporativa en el que, además de impulsar iniciativas como esta, le apunta también a apoyar la educación básica, la secundaria y la técnica. “El apoyo a la educación es un asunto de sostenibilidad, no solo de nuestro negocio sino también de la sociedad misma. Una persona con posibilidades de recibir educación de calidad, tiene posibilidades de competir en igualdad de condiciones por un mejor trabajo, por una mejor remuneración, por un mejor futuro”, señala Cabrera.

Manos visibles en Cali

Al igual que en Medellín, en Cali otros cinco jóvenes, que se caracterizan por su liderazgo social, se están beneficiando del programa gracias a la intervención de la Corporación Manos Vibles, el BBVA y la Universidad Icesi, alianza que les permite a los becarios, además de la posibilidad de acceder a educación de calidad, apoyos de manutención como almuerzos y transportes.

Pero más allá, su condición de privilegio los ha concienciado más de la responsabilidad que ellos tienen con sus comunidades, y cada día visualizan cuál puede ser el mejor aporte que hacer desde sus profesiones.

Ximena Mosquera cursa sexto semestre de Derecho y adelanta un trabajo social en el barrio Terrón Colorado de Cali, donde está vinculada desde el 2000 a la Asociación de Jóvenes Mediadores – Asojóvenes MED. “Entre mis deseos está la realización de una maestría que me permita la aplicación del Derecho en favor de las personas y comunidades vulnerables”, dice Ximena.

A su vez, Jennifer Silva, otra de las becarias, sostiene que “El panorama social con 6 semestres de Ciencia Política no es igual al que imaginaba antes de ingresar. Como cualquier líder de barrio con altos índices de vulnerabilidad, quiero hacer cosas para mejorar la calidad de vida de muchos”, dice esta joven integrante de la Asociación Lesbiapolis, que trabaja en pro de los derechos humanos, políticos, sociales y culturales de la población LGBT.

RUBÉN ESCOBAR
Especial para HUELLA SOCIAL

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