Una juez en Estados Unidos negó este jueves una moción presentada por la defensa del paramilitar Salvatore Mancuso con la que buscaba reducir su posible sentencia alegando que la Fiscalía de ese país incumplió el acuerdo de culpabilidad pactado entre las partes y en el que se contemplaba una eventual reducción de sentencia si cooperaba plenamente con las autoridades en EE. UU. y Colombia.
De acuerdo con la juez Ellen Huvelle, encargada del caso, el acuerdo no se rompió pues la Fiscalía nunca se comprometió a emitir una recomendación para que su sentencia fuera reducida por su aporte a procesos ante la justicia colombiana.
Con la decisión se cerró quizá la última puerta que le quedaba al jefe paramilitar para evitar una fuerte condena en EE. UU. este próximo 30 de junio, fecha fijada para dictar sentencia.
La disputa por la condena de Mancuso arrancó a comienzos de este año cuando la Fiscalía estadounidense pidió 22 años de cárcel para el paramilitar.
Según el gobierno de EE. UU., esa cantidad de años ya incluía una reducción de sentencia del 35 por ciento por su colaboración con las autoridades de estadounidenses y era apropiada como castigo para un hombre que estaba al frente de las operaciones de las AUC y por lo tanto debía pagar por el rol de su organización en el negocio del narcotráfico.
Aunque la última palabra sobre la sentencia la tiene la juez Huvelle, la defensa de Mancuso alegaba que la sentencia sugerida no solo era muy alta sino que desconocía la amplia cooperación que el paramilitar brindó tanto en el proceso de Justicia y Paz como a la Corte Suprema de Justicia en los procesos que está adelantó contra congresistas, militares y otros funcionarios del gobierno colombiano.
En otras palabras, sus abogados esperaban que se le ofreciera una reducción adicional a ese 35 por ciento por su colaboración en casos colombianos no relacionados a EE. UU.
Joaquín Pérez, su defensor, presentó ante la juez una serie de correos del año 2010 en los que el fiscal encargado en la época, Robert Spelke, le dice que, “en teoría”, el Gobierno ofrecería una recomendación de reducción de sentencia adicional por este tipo de colaboración.
“Esto es una traición del gobierno de EE. UU. porque le prometieron que si colaboraba recibiría beneficios y ahora se los niegan. Esto envía un pésimo mensaje para todos los que quieran colaborar con EE. UU., pues demuestra que no cumplen con lo prometido”, dijo Pérez a la salida de la audiencia de este miércoles en Washington.
Pero la Fiscalía ve las cosas de otra manera. Para esta, Mancuso ya está recibiendo beneficios en Colombia por colaborar con la ley de justicia y paz (8 años de cárcel por crímenes que darían para más de 40 años) y ofrecerle otros en EE. UU. por la misma colaboración sería duplicar sus ventajas, lo cual es cierto en lo relacionado a Justicia y Paz, pero no en cuanto a su colaboración con la Corte Suprema de justicia, que no era obligatoria y por la que no recibió beneficio alguno.
Para demostrar su punto, Pérez obtuvo la declaración juramentada del abogado colombiano Fernando Tribin Echeverry, quien se identificó ante la Corte como un funcionario de la Defensoría del Pueblo que asesora a los abogados de víctimas en el proceso de Justicia y Paz.
En su declaración, Tribin le da la razón a Mancuso al indicar que su aporte a la ley de justicia y paz es diferente a sus testimonios ante la Corte Suprema y que estos no fueron tenidos en cuenta en cuenta a la hora de definir su sentencia de 8 años en el proceso de Justicia y Paz.
Hace pocas semanas, el exmagistrado de la Corte Suprema Iván Velázquez ya se había desplazado a Washington para avalar la cooperación de Mancuso con este órgano judicial.
Huvelle, al tomar su decisión, dejó claro que podría otorgarle una reducción adicional a Mancuso por esta cooperación en Colombia así la Fiscalía no la haya solicitado.
SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington
@sergom68