Así asesinaron a Juan Carlos Bonilla, sucesor de Marquitos Figueroa

Así asesinaron a Juan Carlos Bonilla, sucesor de Marquitos Figueroa

Los sicarios huyeron en una camioneta con placas venezolanas. El vehículo fue hallado abandonado.

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29 de mayo 2015 , 09:41 p.m.

Un parqueadero fue el lugar en donde hombres armados dispararon indiscriminadamente contra varias personas que se hallaban conversando. En el hecho perdieron la vida dos hombres y uno más resultó herido. Ocurrió en Riohacha, Guajira.

Entre los muertos se encuentra Juan Carlos Bonilla Medina, señalado de ser el sucesor de 'Marquitos' Figueroa, temible capo de la Costa quien manejaba las rutas del narcotráfico y contrabando de gasolina en la frontera con Venezuela, acusado además, de varios homicidios. Figueroa, señalado por la Fiscalía de tener vínculos con el exgobernador de La Guajira Juan Francisco 'Kiko' Gómez. 'Marquitos' fue capturado en octubre del año pasado en Boa Vista,  Brasil, tras un operativo conjunto entre autoridades de ese país y la Dijín. 

La otra persona que perdió la vida en el atentado era uno de los escoltas de Bonilla, afirmó el coronel Alejandro Calderón, comandante de Policía de La Guajira.

Según la Policía, Juan Carlos Bonilla estaba con su esposa, unos trabajadores y un ingeniero contratista de la empresa de acueducto de Riohacha.

La balacera ocurrió a las 8 de la noche del viernes en el barrio José Arnoldo Marín, ubicado en la calle 23 con carrera 11, informaron las autoridades.

La versión entregada por el conductor del ingeniero, quien resultó herido, es que se habían reunido para pagar una nómina. Esta persona, hace referencia a que el contratista tenía arrendada una maquinaria pesada de propiedad de Bonilla.

En su relato a las autoridades agregó que pasados tres minutos, una camioneta Fortuner, de color gris y de placas venezolanas, llegó al lugar. Se bajaron tres hombres armados que comenzaron a disparar indiscriminadamente.

Las personas que presenciaron el crimen les señalaron a los policías, que llegaron a los pocos minutos, el rumbo que tomaron los sicarios.

Ante lo sucedido la Policía organizó un plan candado para evitar que los asesinos abandonaran la zona. A unas 10 cuadras del lugar de los hechos los pistoleros dejaron abandonado el vehículo, que aún tenía las llaves pegadas y las luces encendidas. Además, los documentos del carro, tres botellas de agua, un fusil, una pistola nueve milímetros, un proveedor de otra pistola y una pimpina con gasolina.

Ante este hallazgo los investigadores creen que la camioneta iba a ser quemada, para borrar cualquier evidencia que permitiera dar con el paradero de los sicarios.

A las autoridades les llama la atención que dos personas llevaron, a centros médicos diferentes, a los heridos y muertos, y desaparecieron.

Las personas que estaban en el parqueadero les dijeron a la Policía que los sicarios lanzaron amenazas de muerte contra ellos para que no mencionaran nada, les intimidaron a guardar silencio.

Juan Carlos Bonilla –informó la Policía– no tenía ninguna orden de captura vigente, sin embargo, presentaba una anotación relacionada con una condena que pagó en los Estados Unidos, por tráfico de estupefacientes.

Hace tres meses Bonilla fue detenido en un puesto de control de la Policía, en donde se revisaban antecedentes judiciales. En esa ocasión los uniformados hallaron en su poder un arma de fuego de la que portaba salvoconducto. Las autoridades comprobaron en el requerimiento que el llamado sucesor de ‘Marquitos’ Figueroa no presentaba ningún tipo de anotaciones, ni requerimiento judicial, por lo que fue dejado en libertad.

Bonilla era conocido en La Guajira, sobre todo, en San Juan del Cesar, por donde se movía de forma habitual. Pese a los señalamientos de sus vínculos con el narcotráfico transitaba sin problemas por Riohacha y otros municipios de la región.

Hipótesis

La Policía maneja dos hipótesis de quiénes serían las personas que estarían detrás del crimen. La primera conjetura  apunta que fueron miembros del clan Úsuga, en cabeza de alias 'Sobrino' los responsables del tiroteo.

Si bien Bonilla, un guajiro de 42 años,  no tenía orden de captura ni requerimiento judicial, labores de inteligencia arrojaban que era el heredero de 'Marquitos Figueroa'. La herencia mafiosa la recibió del propio capo que le encomendó sus rutas cuando se vio con la Policía siguiéndole los pasos. A Bonilla la DEA lo señala de enviar cocaína a Estados Unidos junto con el exmilitar Néstor Caro Chaparro, el paramilitar Arnulfo Sánchez –alias ‘comandante Pablito’–, y con Fabio Gutiérrez, alias ‘Cañarete’.

Las labores de inteligencia les permitieron a las autoridades establecer que hombres del clan Úsuga habían propuesto una alianza a Bonilla para conjuntamente manejar el contrabando de gasolina y el tráfico de estupefacientes. No obstante, la respuesta de Bonilla fue negativa, prefirió continuar con la misión que le había encomendado 'Marquitos' Figueroa. Esto habría generado el disgusto de la red mafiosa y una disputa por las rutas.

Tras la captura de ‘Marquitos’ Figueroa se generó una guerra por el control de las actividades criminales. En la escena entró otra banda conocida como ‘Los Pachenca’. Es a ellos a donde apunta la segunda hipótesis.

La Policía dice que el jefe de esa red es alias ‘Chucho Mercancía’, quien estuvo preso y salió de la cárcel para seguir delinquiendo. Ese hombre estaría al servicio del clan Giraldo, que delinque en La Guajira y Magdalena.

JUSTICIA

 

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