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Bernardo Moreno, el hombre de la Casa de Nariño tras las rejas

Bernardo Moreno, el hombre de la Casa de Nariño tras las rejas

Durante seis años fue uno de los hombres más poderosos del país.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
30 de abril 2015 , 09:25 a. m.

Bernardo Moreno, quien fue durante seis años uno de los hombres más poderosos del país cuando fue secretario general de la Presidencia, próximamente deberá pagar  8 años de cárcel por su responsabilidad en las ‘chuzadas’ del DAS a magistrados, periodistas y opositores del gobierno.

Entre julio de 2004 y agosto de 2010, Moreno fue la persona más cercana al expresidente de la República Álvaro Uribe Vélez. Él hacía parte de las decisiones presidenciales más importantes pues el exmandatario tenía una gran confianza en él, tanto, que Uribe pasaba varias veces al día a su despacho, en la Casa de Nariño, para consultarle sobre temas de peso.

Bernardo Moreno, proveniente de una familia prestigiosa del Quindío, estudió Administración de Empresas en la Universidad de La Salle, luego decidió especializarse en temas relacionados con esta área y para ello viajó a Japón y Holanda.

Después regresó al país, empezó a trabajar distintas empresas como Ferrovías, Termosur, y Corpes de Occidente, entre otras. Fue cuando comenzó a dirigir esta última empresa, el momento en el que conoció al que para ese entonces era el gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez, quien era uno de sus jefes al trabajar en esa organización.

Fue así como, el ahora senador Uribe, se interesó en el trabajo que realizaba Moreno, pues este último era muy riguroso con las labores que llevaba a cabo.

Para el año 2000, Moreno se presentó como candidato a un cargo público en Quindío, pero perdió por 5.000 votos. Después, le propuso a Álvaro Uribe ser su director de campaña presidencial en ese departamento y el entonces candidato aceptó.

Luego, cuando Uribe fue elegido Presidente de la República, en el año 2002, Moreno fue nombrado presidente del banco Findeter, encargado de financiar inversiones públicas. Dos años más tarde, cuando Alberto Velásquez (ahora condenado por la ‘yidispolítica’) salió de la secretaría general de la Presidencial, Uribe llamó a Bernardo Moreno para ocupar ese puesto.

Desde ese momento, el exsecretario de la presidencia se entregó tanto a su trabajo, que les decía a las personas más cercanas que se perdió del momento en el que crecieron sus hijos.

Sin embargo, aquel esfuerzo valió mucho para el Presidente, que depositó una gran confianza en él, incluso, para muchos en el Gobierno, era tan grande la lealtad de él hacia Uribe, que su voz era como la del mismo mandatario.

Bernardo Moreno no fue el único de su familia en tener cargos importantes. Su padre, Josué Moreno Jaramillo, quien tiene 86 años, es el presidente del Comité Departamental de Cafeteros.

Por otra parte, su madre, Amparo Villegas, es una matrona reconocida y respetada en ese departamento. Además su tío, Gustavo Moreno Jaramillo, fue gerente de la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor).

Su familia tuvo influencia en el ámbito cafetero, en la organización deportiva y en la Cámara de Comercio de esa región, sin embargo, ninguno tuvo el alcance de Moreno quien fue la mano derecha del hombre más poderoso del país en ese momento, el entonces presidente, Álvaro Uribe Vélez.

De esta manera, llegó a ser tan importante el puesto que ocupaba Bernardo en la presidencia, que además de ser consultado por el exmandatario sobre temas de gran relevancia, también por las manos de él pasaban todos los nombramientos presidenciales, incluso de los ministros y embajadores.

Sin embargo, después de cinco años de haber ocupado un alto cargo en la Casa de Nariño y de ser la mano derecha del expresidente Álvaro Uribe Vélez, Bernardo Moreno fue condenado por la Corte por su responsabilidad en las infiltradas ilegales del Das.

Por este hecho, la Corte Suprema de Justicia escribió en el fallo que “Bernardo Moreno usurpó una competencia que no le correspondía”. Además señaló que tanto él como la exdirectora del Das, María del Pilar Hurtado, sabían de las actividades de inteligencia ilegales que fueron avaladas “sin que hubiera un objeto legítimo” y por ello los funcionarios impartieron órdenes ilegales, cuyo cumplimiento significó actividades “arbitrarias, abusivas e injustas, según los magistrados del Alto Tribunal.

Cabe mencionar que durante todo el juicio Moreno ha insistido en su inocencia, su defensa ha argumentado nunca dio una orden directa a Hurtado para que hiciera las interceptaciones ilegales, pues, según él, solo se le dijo a al exdirectora del Das que mantuviera informada a la Casa de Nariño.

 

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