'Si hubiera algo malo con el glifosato, no lo usaríamos en EE. UU.'

'Si hubiera algo malo con el glifosato, no lo usaríamos en EE. UU.'

Subsecretario de Estado del Gobierno Obama se refirió a este y a otros temas como el proceso de paz.

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27 de abril 2015 , 11:01 p.m.

En entrevista exclusiva con EL TIEMPO, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, habló sobre el uso del glifosato en la erradicación de los cultivos ilegales, las reuniones de alto nivel entre EE. UU. y Colombia y el proceso de paz.

William Brownfield, subsecretario de Estado para Antinarcóticos y Seguridad, hizo una defensa del uso del glifosato en vez de la erradicación manual contra cultivos ilícitos. La ONU y otras instituciones han constatado que el glifosato es cancerígeno. ¿Qué opina usted al respecto?

No soy científico, pero he leído con mucha atención los diferentes estudios que se han hecho al respecto. Le puedo decir que el glifosato es usado en todos los estados de mi país y créame que ya habríamos tomado medidas si hubiera algo malo. En Colombia es ampliamente usado en la agricultura formal. El 91 por ciento de su uso no es contra los cultivos ilegales, es para el día a día del campo. En la Unión Europea varios países lo hacen.

El uso del glifosato es una decisión soberana del Gobierno colombiano, pero, basados en lo que hemos leído y visto, no vemos ningún reporte negativo aparte del de las Naciones Unidas. Si eso fuera cierto, habría miles de casos de afectados en Colombia, y el glifosato se ha usado durante décadas. Cuando se toman decisiones, se tiene que hacer con bases sólidas.

En cuanto a seguir o no con la erradicación aérea, es una decisión que tiene que tomar solamente el Gobierno colombiano, pero se ha demostrado que es la forma más efectiva de lucha contra los cultivos ilícitos.

La erradicación manual de cultivos ilícitos es uno de los puntos en los que ya se ha llegado a un acuerdo en La Habana. ¿Cómo lidiará EE. UU. con esto, en caso de que se firme una paz con las Farc?

La más efectiva es la erradicación aérea, pero si Colombia decide irse por el camino de la manual, por los acuerdos de La Habana, es una decisión soberana.

Desde nuestra perspectiva, tiene sentido que la erradicación aérea sea empleada hasta que un acuerdo total de paz sea alcanzado, con el fin de hacer lo mejor y más rápido posible para erradicar esos cultivos ilegales hasta que este método sea cambiado en virtud de lo que se pacte. Aconsejamos basados en nuestra experiencia, pero Colombia finalmente decidirá en este asunto.

Su gobierno ha comprometido una donación de cinco millones de dólares para ayudar al programa de desminado humanitario en Colombia. ¿Cree usted que esa inversión ayudará a una pacificación del país?

Uno de los beneficios que hemos visto en el proceso de paz y reconciliación que se está llevando a cabo es el acuerdo al que han llegado el Gobierno y las Farc al respecto. Hemos respaldado esta iniciativa desde hace algunos años, reforzada ahora por ese acuerdo al que se ha llegado en los diálogos de La Habana, y lo seguiremos haciendo.

La de esta semana ha sido la quinta reunión de alto nivel entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos. ¿Qué balance hace usted de todo el proceso?

Tenemos extraordinarias relaciones entre los más altos funcionarios gubernamentales de ambos países. Tengo la fortuna personal de entablar muy buenos contactos con la canciller María Ángela Holguín y el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, tras haber mantenido reuniones anteriormente en la Casa Blanca, especialmente por asuntos de seguridad.

Más allá de eso, se ha solidificado la base de las relaciones entre nuestros pueblos y toda clase de personas, estudiantes, profesionales, industriales, gente de negocios, se han beneficiado con ello.

La reunión de este lunes, en la que no solamente hablamos de la agenda de seguridad, que era la que más primaba en años anteriores, es una demostración de lo profundas y buenas que están nuestras relaciones.

¿Cuál es su impresión en general del proceso de paz con las Farc en La Habana, ahora que está siendo acompañado por su país con la presencia de Bernard Aronson?

Este es un proceso colombiano y tiene que reflejar el interés de su gente. El pueblo colombiano tendrá la oportunidad de pronunciarse sobre el acuerdo que sea alcanzado. Depende de ustedes acá, no de nosotros. Pero, como amigos y socios, vemos los extraordinarios beneficios a los que Colombia puede aspirar si llega a la paz tras un conflicto de más de cincuenta años.

Ellos serán el que cesen las muertes, el que no haya más heridos y el que la gente pueda enfocar sus energías en propósitos personales.

Apoyamos a Colombia, apoyamos el esfuerzo de hallar la paz, y es por eso que nuestro gobierno nombró a Bernard Aronson como delegado especial. Aronson ha sido bien aceptado tanto por el Gobierno como por las Farc. Recuerdo cuando George Mitchell, un gran diplomático que fue enviado especial nuestro en el proceso de paz de Irlanda del Norte en los 90, dijo que hubo “700 días de fracasos y uno de éxito”. Creo que ese día de éxito llegará para Colombia.

¿Y si ese día para Colombia no llega?

De todas formas, EE. UU. seguirá apoyando a Colombia, pase lo que pase. Ahí estaremos.

LUIS ALEJANDRO AMAYA E.
Subeditor Internacional

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