¿A dónde va a parar la ropa que se bota a la basura?

¿A dónde va a parar la ropa que se bota a la basura?

Huella Social le cuenta cuál es el efecto negativo que su ropa tiene en el medioambiente.

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27 de abril 2015 , 01:20 a. m.

En Bogotá, se calcula que a la basura se botan diariamente entre 360 y 600 toneladas de ropa usada. Son vestidos, pantalones, blusas, camisetas y demás prendas que, según la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) se mezclan en las canecas y bolsas que guardan las 6.000 toneladas de residuos que cada día terminan en el relleno sanitario Doña Juana.

La indumentaria que se entierra en ese gigantesco depósito de basuras podría ser de mayor proporción, si se tienen en cuenta los estimativos de consumo de vestuario que señalan los expertos en esta materia.

Ellos indican que una persona, en promedio, consume entre 7 y 19 kilos de material textil al año. Con los 7 millones de personas que viven en Bogotá, esa cifra llevaría a un gasto promedio de 134 a 364 toneladas por día. Después de usado todo ese vestuario, ¿a dónde va a parar?

En cualquier caso, la cantidad de ropa desaprovechada, arrojada también a canales de aguas lluvias, zanjas y hasta abandonadas en algunas zonas verdes en Bogotá, solo muestra el desconocimiento de la población sobre la reutilización que una prenda puede tener.

En concepto de ingenieros ambientales consultados, esa es la consecuencia de la falta de una política o un programa oficial en Colombia que oriente sobre el manejo adecuado del traje usado, separado de la basura ordinaria, y que motive al llamado reciclaje textil, como sucede en otros países, por ejemplo, España e Inglaterra.

Sin embargo, una falda, un pantalón, una camisa o cualquier otro traje visto en su fabricación y como residuo, ambientalmente no es tan inofensivo como parece. Lo primero que hace la ropa en un relleno es quitarle espacio al residuo ordinario, que es el que debe llegar a estos terrenos, manifiesta Andrés Maya, de la UAESP.

Montero, a su vez, explica que "la contaminación por la ropa empieza desde el momento de su fabricación. Para hacer solo un pantalón se necesitan alrededor de 1.500 litros de agua, 700 litros para la coloración, fijación y limpieza del producto. Después, en un relleno, si la prenda es de poliéster tarda en degradarse de 3 a 5 años. Cuando este material empieza a descomponerse, algo similar sucede con sus polímeros y tintes, que contaminan el suelo y las fuentes hídricas".

De hecho, las revistas ecológicas registran que las fibras sintéticas pueden durar hasta 500 siglos en ese proceso. En cambio, una prenda de algodón, según su composición, puede degradarse en el término de 6 meses a 5 años.

Un segundo gran problema que causa una fibra enterrada es que dificulta la circulación de los lixiviados (líquidos que se generan por la descomposición de las basuras) en el relleno.

Si la población conociera más el nuevo uso que se le puede dar a la prenda desechada, "seguramente contribuiría en la separación de esos materiales, porque el algodón sirve como materia prima para trapos de limpieza y materiales absorbentes, por ejemplo. O, desinfectada y arreglada, puede servir nuevamente como prenda de vestir", apunta Montero.

Consejos para reducir el impacto ambiental de su ropa

Reduzca el consumo
- Piense siempre antes de comprar si realmente necesita la prenda que ha visto.
- Hágase las siguientes preguntas: ¿Necesito lo que voy a comprar? ¿Cuántas veces lo voy a usar? ¿Cuánto me va a durar? ¿Podría pedirlo prestado a un amigo o familiar?
- Sustituya la adquisición de productos para ocasiones puntuales (vestidos o trajes para fiestas, celebraciones, matrimonios, etc.) por su alquiler en tiendas especializadas, o bien, en préstamo por parte de algún amigo o familiar.

A la hora de comprar
- Lea la etiqueta. Allí se informa cuáles son las fibras con las que se elaboró la prenda. El etiquetado de conservación ofrece instrucciones sobre cómo deben tratarse estas para optimizar su duración.
- Valore el compromiso social y ambiental de la empresa a la que le está comprando; evalúe positivamente aquellos productos textiles que cuenten con ecoetiquetas que certifiquen sus buenas prácticas en aspectos ambientales y/o sociales.
- Elija tejidos naturales, y preferiblemente de agricultura orgánica (lana, algodón, lino, yute, etc.) en vez de sintéticos (nailon, lycra, etc.). Son más fáciles de reciclar y menos contaminantes en su gestión como residuo.
- Tenga en cuenta la posibilidad de comprar ropa o calzado elaborado con materiales reciclados o de segunda mano.
- Es preferible comprar ropa algo más costosa y de mayor calidad pero que dure, en lugar de ropa más barata que tenga que tirar al cabo de 2 meses.

Alargue el tiempo de uso
- No renueve su guardarropa en cada temporada. Las prendas tienen un periodo de vida muy superior al que dicta la moda.
- Aprenda a combinarlas mejor en lugar de comprar demasiadas. Con solo tres blusas o camisas y tres faldas o pantalones puede lograr nueve atuendos diferentes.
- Proteja y repare su ropa, así le durará más tiempo en óptimas condiciones.
- Evite los tejidos que deban lavarse en seco, ya que este tipo de limpieza utiliza productos químicos contaminantes.
- Cuide su ropa lavándola a bajas temperaturas, evite detergentes abrasivos (utilice preferentemente detergentes ecológicos),ponga únicamente la cantidad de jabón necesaria, y déjela secar al sol en lugar de utilizar la secadora, pues además de deteriorar las prendas, consume más energía.
- Evite el uso excesivo de blanqueadores y suavizantes. No solo deterioran la calidad de las prendas sino que aumentan la carga tóxica de las aguas resultantes del lavado.
- Repare su ropa. Muchas personas tienden a desechar sus prendas simplemente porque la cremallera se dañó, se cayeron los botones, una de sus partes está descocida o presenta algún roto mínimo. Todos estos percances se pueden solucionar en los talleres de arreglo o por costureras que los reparan.
- Las prendas infantiles son quizá el tipo de ropa que mayor rotación tiene, debido a que los niños crecen rápidamente y consumen tallas cada vez más grandes. En este caso, lo ideal es reutilizar las prendas de los hermanos mayores en los más pequeños, o compartirla con niños de la misma edad.

No la bote a la basura
- La ropa no debe ser desechada junto a los demás residuos domiciliarios. El hecho de que la prenda ‘ya no esté de moda’, no implica que se haya terminado su ciclo de vida útil.
- Las tiendas de segunda mano son una opción para dar una nueva oportunidad a la ropa que usted ya no usa, pero que sigue estando en buenas condiciones. Además, beneficia a personas de escasos recursos que pueden adquirir las prendas a precios más bajos.
- Una vez agotadas las posibilidades de uso, se puede reutilizar como subproducto. En los hogares, por ejemplo, las toallas y sábanas viejas se pueden cortar en pedazos para ser usadas como trapos de limpieza para cocina, baños, etc. Otras telas, como el jean, pueden utilizarse en la elaboración de bolsas.
- La ropa que se encuentra muy deteriorada puede entregarse a empresas que reciclan los textiles, los trituran y convierten en nuevas fibras.

Done sus prendas usadas y en buen estado
- Muchas prendas pueden ser donadas a bancos de ropa o fundaciones que, a su vez, las entregan a poblaciones vulnerables o a los beneficiarios de sus programas sociales. En cualquier caso, es conveniente asegurar que la entidad realiza su trabajo de forma ética y sin ánimo de lucro. (Consulte aquí el listado de algunos bancos de ropa y fundaciones en Colombia que reciben su ropa usada)

Lucevín Gómez
REDACCIÓN EL TIEMPO

 

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