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Internet será el rey de la televisión

Internet será el rey de la televisión

La cultura de ver lo que quiera y cuando quiera vía internet supera a la suscripción tradicional.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
26 de abril 2015 , 12:17 a. m.

Durante los últimos seis meses la televisión ha vivido una auténtica revolución: HBO lanzó HBO Go, una oferta de streaming por internet que no requiere pagar una suscripción de televisión y que ya opera en América Latina; CBS se subió al carro y anunció su propio servicio de suscripción digital, CBS All Access, que por solo 5,99 dólares al mes permite ver su programación en vivo y cientos de programas actuales y pasados por demanda; DirecTV también comenzará un servicio de video en línea para quienes no son sus suscriptores; y Apple está en las últimas etapas de la elaboración de su propio servicio de streaming. El último en sumarse ha sido el poderoso canal de deportes ESPN, que en enero presentó su oferta de transmisiones en directo por internet, sin necesidad de tener un servicio de cable.

Que las cadenas más vistas por los estadounidenses se estén apresurando a lanzar sus estrategias online para no perder presencia en los hogares no es fortuito. El fenómeno que atemoriza a las grandes operadoras de cable se conoce como cord cutting, o ‘corte del cable’, y apunta a ser el mayor cambio en el consumo de medios desde el nacimiento de internet. (Lea también: Internet le sigue 'robando' espectadores a la televisión)

El 2013 marcó un hito al ser el primer año en el que el número de suscriptores al cable en Estados Unidos registró una baja. Colombia sigue la misma senda: el año pasado, las suscripciones al cable cayeron un 3 por ciento: del 60,7 al 57,5 por ciento, según el Dane.

Y aunque por ahora conviven los dos sistemas –cable e internet–, hay otros motivos de alarma: los servicios de streaming ya han superado a la programación en directo como medio preferido para ver toda clase de contenidos. Según reveló un estudio de Deloitte esta semana, mientras que el 45 por ciento de los consumidores prefieren ver programas de televisión en vivo, un 53 por ciento ya se decanta por el streaming, y la cifra sube al 56 por ciento en el caso específico de las películas.

De hecho, el uso del streaming en línea creció un 60 por ciento en el 2014, de acuerdo con el Reporte total de audiencias de Nielsen, mientras que los televidentes vieron 12 minutos menos de televisión al día, en promedio. Uno de cada tres señaló que prefería ver las nuevas series o temporadas en diferido.

“Vamos a ver que el consumidor va a elegirlo todo: el dónde, el cuándo y el cómo a la hora de ver contenidos”, dijo Fran Shammo, CFO de Verizon, durante el reporte de ganancias de la compañía. Y agregó: “Si nos fijamos en los paquetes de televisión paga hoy, la mayoría de la gente solo mira 17 canales en promedio. Así que el streaming es una manera de dar a los consumidores lo que realmente quieren”.

La demanda a la carta de contenidos en streaming independientes de la suscripción al cable ha generado un verdadero ‘big bang’ en la televisión, según los expertos, que advierten que ahora los espectadores tienen más opciones para pagar solo por los programas que desean ver. Y lo mejor, por un precio hasta diez veces menor. Esto, a la vez que los contenidos de los productores tradicionales se mezclan cada vez más con contenidos alternativos a los que se accede por YouTube y otros canales.

Una transición contagiosa

El éxito de plataformas como Netflix explica en gran medida esta migración de los canales de pago a internet. Desde que la empresa estadounidense lanzó su estrategia de ‘véalo cuando quiera’, ‘en el dispositivo que quiera’ y a un precio muy accesible, ha ganado más de 62 millones de usuarios –cinco de ellos en América Latina–, y ya supera a los suscriptores de HBO, la cadena de pago más vista en ese país.

Su fundador, Reed Hastings, se atrevió incluso a afirmar que la televisión tradicional desaparecerá en 15 años, y advirtió que los canales que invierten sumas incalculables de dinero por tener un espacio y frecuencia en el aire y que giran en torno a una programación rígida, a horas determinadas, serán cosa del pasado.

Según Hastings, el futuro es completamente digital. “La televisión lineal tuvo una carrera increíble de 50 años, pero la televisión por internet está empezando a crecer. Claramente, en los próximos 20 años va a reemplazar a la televisión lineal. La televisión por internet es la forma en la que la gente consumirá el video en el futuro”, dijo el director de Netflix durante su reporte financiero.

Lo cierto es que la transmisión de contenido en línea (Over The Top) es una de las dinámicas crecientes en la industria: el analista de ABI Research Eric Abbruzzese espera que durante este año las OTT crezcan un 26 por ciento en ingresos, y que se mantengan sobre el 20 por ciento hasta el 2019, según le dijo a CNN.

Los consumidores ya no quieren pagar por caros paquetes de televisión de cable cuando pueden tener los contenidos que realmente les interesan, y en todos sus dispositivos, por un precio más bajo. El auge de sistemas como Netflix y HBO Go les está quitando mercado a los cableoperadores”, dijo Abbruzzese.

Y el negocio va tan bien, que a Netflix, que domina el mercado, ya le están saliendo varios competidores de primer nivel,como Amazon y Hulu, que ofrecen programación a la carta en cualquier momento y en cualquier lugar.

El reto de retener suscriptores

En el 2013 casi un millón de familias cortaron el cable en Estados Unidos. Entre 2012 y 2014, los cord cutters representaban tan solo una fracción del total del mercado de televisión, apenas un 0,5 por ciento, pero ya era el doble de los que se retiraron el año anterior, según la revista Time. Y la tendencia sigue en aumento.

El precio de los operadores de cable es uno de los principales factores que están desplazando a la industria hacia internet. Pero los propietarios de cadenas de televisión temen que los riesgos de canibalizar sus negocios de televisión paga al ofrecer servicios de suscripción en línea independientes sean demasiado grandes, y todavía no está claro que puedan cobrar un precio lo suficientemente alto para ser tan rentables como los acuerdos con los proveedores de televisión por cable, según reportó The Wall Street Journal Americas.

Por ejemplo, CBS señaló que los anuncios que mostrará en streaming serán los mismos del canal tradicional. Pero para la programación por demanda, los 12 o 16 minutos tradicionales de anuncios se reducirán un 25 por ciento.

Es por eso que antes de replantearse los problemas de ingresos publicitarios, algunas compañías de cable como ESPN o HBO comenzaron limitando el acceso a sus servicios de streaming a la carta a quienes ya tenían una suscripción a su canal de televisión por cable para aferrar a potenciales cord cutters. Otras como Comcast y Charter Communications apostaban por crear paquetes más segmentados para terminar con el problema de ofrecer mucha variedad, pero a un alto costo.

Pero hoy parece inevitable que los servicios en línea transcurran por un camino independiente.

Más, cuando la tendencia señala que los jóvenes, el segmento más interesante para los anunciantes, podrían abandonar la televisión por completo. Un estudio de Nielsen muestra que el uso tradicional de televisión entre los millennials, de 18 a 35 años, se desplomó un 10,6 por ciento entre septiembre del 2014 y enero de este año, más del doble de la tendencia de años anteriores, mientras su consumo de videos en línea es mayor que nunca.

Según la analista comScore, alrededor de uno de cada seis jóvenes de entre 18 y 34 años afirman que no han visto ninguna serie en televisión en los últimos 30 días.

Mientras tanto, los televidentes están indecisos, y como afirma la consultora Clearvoice Research, la mayoría es favorable a mantener ambos servicios: en línea y cable. De una encuesta que realizaron sobre cuántos suscriptores de cable estarían dispuestos a cortarlo, “solo el 22 por ciento de los que dijeron que lo harían finalmente lo hicieron”, señaló Emily Keating, vicepresidenta de investigación de medios de Clearvoice.

Estamos en una etapa de transición, señala el periodista Ben Popper, del medio especializado The Verge. “Si viajamos en el tiempo, en noviembre del 2012 Nilay Patel –analista y editor del mismo medio– habló de una nación de cortadores de cable a la espera de un salvador, de una alternativa que los motivara a hacerlo. Todos sabíamos que el viejo modelo se había roto. Pero en ese momento parecía que las cosas no eran propensas a cambiar (...). Pues bien, parece que la marea ya ha cambiado y empezamos a darnos cuenta”.

Entre 1995 y el 2005, el número de canales en los paquetes de cable en Estados Unidos se duplicó en tamaño y las facturas subieron tres veces más rápido que la inflación, según un estudio de la Universidad de Berkeley. El presidente de la FCC (Comisión Federal de Comunicaciones), Kevin Martin, señaló que “el abonado de cable promedio estaba pagando por más de 85 canales que no veía con el fin de obtener los aproximadamente 16 canales que quería”.

Daniel Earnst, analista de Hudson Square Research, añade: “Estamos en la punta del iceberg. Estamos viendo una gran cantidad de las ofertas para hacer el contenido disponible en línea más completo y en vivo, o paquetes segmentados, que están sentando las bases para una gran desagregación”, dice.

Y concluye: “Este año será un año ‘ameba’: veremos qué formas de vida salen de esto, cuáles sobreviven o mueren, y lo veremos muy rápidamente”.

Noruega anunció un ‘apagón’ de su radio FM

El 11 de enero del 2017 será un día clave en la historia de la radio noruega, donde sus cinco canales de radio analógica dejarán de emitir en su frecuencia modulada (FM) para migrar a la radio digital, tras concluir que ya han alcanzado los criterios para hacer ese salto tecnológico.

La radio digital, que ya cuenta con 22 estaciones nacionales, abrirá espacio para otras emisoras, ya que aún tiene espacio para otros 20 canales. Más de la mitad de los hogares, el 55 por ciento, ya cuenta con un aparato con terminal adaptado para recibir esta señal.

Con la digitalización de sus emisiones nacionales de radio, el país (de 5 millones de habitantes) espera ahorrar 25 millones de dólares al año, ya que el costo del servicio de Digital Audio Broadcasting (DAB) es ocho veces menor al actual estándar de transmisión.

A eso se suma la ventaja de que el sistema DAB posee una emisión con mayor calidad de audio y mejor cobertura geográfica.

“Los oyentes tendrán un acceso a los contenidos radiales más diversos y plurales, con nuevas funciones y una mejor calidad de sonido”, dijo la ministra de Cultura, Thorhild Widvey, en un comunicado emitido por el país nórdico.

El ejemplo de Noruega, que con este gesto se convertirá en la primera nación en apagar sus emisiones de radio en FM, será tenido en cuenta por otros países de Europa y Asia, que planean hacer el mismo salto para ampliar su espectro radiofónico.

IRENE LARRAZ
Redacción Domingo

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