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Por sobrecostos en la 94, buscan que la gente pague otra valorización

Por sobrecostos en la 94, buscan que la gente pague otra valorización

El proyecto cuesta el triple de lo que fue estipulado. Hay un déficit de 107.000 millones de pesos.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
20 de abril 2015 , 09:12 p. m.

No bastó con que el valor de la obra del deprimido de la NQS con calle 94 se haya triplicado, ni que lleve un retraso en su entrega de más de dos años, para que ahora se le sume la posibilidad de que se realice un nuevo cobro de valorización.

Así lo informó el director general del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), William Camargo, en una rueda prensa en la que señaló que existe un déficit de 107.000 millones de pesos que se ha cubierto con otras fuentes de dinero del Distrito. Por eso, aseguró que no se descarta la posibilidad de cobrar un segundo recaudo.

De acuerdo con Camargo, se han utilizado los recursos de transferencia ordinaria y sobretasa a la gasolina –que financian obras de mantenimiento de malla vial, espacio público y ciclorrutas– para cubrir los compromisos de ejecución de este proyecto que se realiza por valorización.

La ‘megaobra’ del deprimido, que solucionará unos 12 movimientos viales y cuya construcción arrancó en febrero del 2013, cuesta unos 186.000 millones de pesos, que incluyen etapas de estudios, diseños, interventoría y predios.

Sin embargo, solo se han pagado con los dineros de valorización 79.000 millones de pesos.

Camargo recordó como antecedente que el Concejo de Bogotá, por medio del Acuerdo 48 del 2001, autorizó al Distrito para que un déficit en obras públicas pueda financiarse con una valorización nueva.

“Este es un mecanismo al que no renunciamos y estamos evaluando la incidencia de esta obra y de otras en la ciudad que han tenido un costo mayor al estimado y que generan una utilización de recursos de otras fuentes”, explicó el funcionario.

La construcción del deprimido, según aclaró el IDU, pasó de costar unos 48.000 millones de pesos a 186.000 millones debido a que en su momento “la estimación de costos se realizó con un proyecto que no estaba diseñado”.

Frente a este anuncio, la presidenta del Concejo de Bogotá, Nelly Patricia Mosquera, dijo que si la entidad sabía que el proyecto estaba desfinanciado, “debieron informar antes de ese hecho y no cobrar primero la valorización”.

Agregó que cuando se aprobó el acuerdo de modernización de la valorización se le preguntó al IDU si con el monto de dinero autorizado estaban financiadas todas las obras, incluida esta, “y la respuesta fue que sí. Por tanto, no tendrían por qué cobrar una nueva valorización a los ciudadanos, cuando ya la pagaron”.

No obstante, dijo que esperan que presenten el correspondiente proyecto de acuerdo para debatir la propuesta en el cabildo.

Demoras del deprimido

Por medio del Acuerdo 180 del 2005 se estableció que con el cobro del impuesto de valorización se realizaría la obra. Cuando por fin, en el 2009, se adjudicó el contrato al consorcio Conexión, estalló el escándalo del ‘carrusel’ de la contratación. El contratista resultó ser Julio Gómez, hoy preso por ese proceso.

Por incumplimiento, el IDU caducó el contrato en el 2011, lo que demoró el comienzo del proyecto, que inicialmente costaba unos 48.000 millones de pesos (ver cronología).

Con un nuevo contratista, en el 2013 AIA-Concay inició la ejecución de la obra y, por temas de actualización de diseños y del proceso de construcción y traslado de redes, la entrega pactada para el 2014 se corrió y estiman una entrega final para el 22 de junio del 2015.

Por ahora, la construcción del deprimido tiene un avance del 51 por ciento, y hace un mes anunciaron que debido a varios inconvenientes –fisuras que se presentaron en un edificio vecino al proyecto y el traslado de un tanque de agua privado– la fecha de entrega sería octubre del 2015.

A pesar de ello, el IDU ha informado que en la actualidad la obra del deprimido no está detenida y se terminará, pues está financiada con recursos del Distrito.

“Este año, el IDU destinó 5.000 millones de pesos de otras fuentes. No tenemos riesgo a la fecha de que la obra no se termine por falta de recursos”, concluyó Camargo.

Habla William Camargo, director del IDU

¿Por qué hasta ahora dicen que la obra de la 94 está desfinanciada y cobrarían nueva valorización?

El balance final del costo de la obra solo se conoció en el mes de diciembre, de $ 186.000 millones, incluidos diseños, interventoría, predios y todos los procesos para la ejecución del proyecto. El valor final solo se conoce cuando termina el proyecto, por eso hay fases, porque entre un perfil del proyecto y el costo final puede haber una diferencia del 300 por ciento.

Concejales afirman que cuando se aprobó el acuerdo de modernización de la valorización le preguntaron al IDU si estaba financiada la obra. Ustedes dijeron que sí...

El deprimido de la calle 94 no estaba incluido en ese acuerdo, porque ya estaba en diseño su construcción y en curso su adjudicación.

Usuarios ya se quejan de que tendrían que pagar otra vez la valorización por ese deprimido...

Se cobró una parte, no el total de la obra. La posibilidad de un nuevo cobro es para pagar los $ 107.000 millones faltantes, que se cubrieron con otras fuentes de financiación distintas a la valorización.

Redacción EL TIEMPO ZONA

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