Secciones
Síguenos en:
Las intimidades de la Casa Blanca, en un libro

Las intimidades de la Casa Blanca, en un libro

'La residencia' no habla de espionaje o poder, sino de rutinas y excentricidades de los presidentes.

notitle
Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
20 de abril 2015 , 02:43 a. m.

Kate Andersen Brower, una periodista con experiencia en intrincadas decisiones de la Casa Blanca en los Estados Unidos, decidió dejar a un lado su trabajo con la noticia pura y dura en política para dedicarse a investigar los secretos más oscuros y esa cotidianidad que no sale nunca del famoso hogar de presidentes como Franklin D. Roosevelt, George W. Bush o Bill Clinton.

En filmes como El mayordomo (The Butler) se hacía referencia a una escala muy alta de reserva por parte de los empleados del hogar de los mandatarios, lo cierto es que Brower consiguió develar algunas intimidades en su libro La residencia.

Ella recopiló testimonios de empleados de la Casa Blanca que abarcan no solo una mirada histórica de los hombres más poderosos del país, sino que también refleja una rutina de tensiones, peleas y estados de ánimo que, además de ser comidilla y blanco de críticas, deja entrever el aspecto más humano y banal de los mandatarios.

En La residencia se expone el amor de los empleados por el presidente George Bush y su esposa Bárbara, que lograron una empatía especial con el grupo de colaboradores que tenían a su servicio. Otra cosa se describe acerca del mandatario Bill Clinton y su esposa Hillary. Según dice el texto, esa pareja lidiada con muchos enfrentamientos como esposos, cosa que se acentuó con el escándalo de Mónica Lewinsky. Hillary siempre estaba de malhumor y en sus arranques de histeria se dice que hubo objetos que volaron por los aires y muchos postres para lidiar con un ambiente tenso en el matrimonio.

En cambio, Barack Obama, que en el 2009, tras ganar las elecciones decidió celebrar al ritmo de las canciones de Mary J. Blinge junto a su familia. “Apuesto que nunca se había escuchado algo así antes en este lugar”, le preguntó emocionado Obama a uno de sus asistentes.

Este episodio parecería extraño para muchos de sus empleados, que estaban acostumbrados a oír historias de jefes distantes y un poco excéntricos como el expresidente Lyndon B. Johnson. Tampoco se salva el presidente John F. Kennedy (al que siempre le reconocieron su simpatía con la gente que trabajaba), de quien se dice en el texto fue encontrado por un trabajador de la Casa Blanca en la piscina bañándose con algunas secretarias, completamente desnudo.

EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.