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2-0, ¿mito o realidad?

2-0, ¿mito o realidad?

No es que sea el resultado más peligroso del fútbol, eso es retórica.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
19 de abril 2015 , 09:02 p. m.

Nacional ganaba 2-0. Estaba envalentonado. La victoria, cómoda apretada, merecida o inmerecida, era victoria. Y por dos goles. No es cualquier cosa. Si anotar un gol es una odisea; dos son un tesoro. El 2-0 nunca será una ventaja suficiente, pero es amplia. Sin embargo, ha hecho carrera en el fútbol aquella frase, que ya parece un axioma, que el resultado más peligroso es el 2-0. ¿De dónde sale semejante hipótesis? ¿Acaso ir ganando 2-0 no es, evidentemente, mejor que ir 1-0?

Quienes argumentan dicha sentencia se basan en un antecedente estadístico no precisado: dicen que son más los partidos que se remontan con un 2-0 que con un 1-0. Supuestamente, el futbolista cree que por ir arriba con dos goles está en riesgo de hecatombe; que está más expuesto al error, que le van a empatar porque el rival se va a crecer... El 2-0 no debería ser interpretado así, no puede ser un resultado tan peligroso como lo pintan, es una ventaja enorme que los buenos equipos deberían estar en capacidad de defender.

El pasado sábado, Nacional sufrió esa calamidad. Le empataron un juego que ganaba con dos goles de diferencia y no debió permitirlo. Debió tener la jerarquía suficiente para mantener esa diferencia.

El DT Juan Carlos Osorio, incómodo y con razón, dio una de sus habituales definiciones para desmitificar la sentencia. “Yo no estoy de acuerdo con que el resultado más peligroso sea el 2-0”, dijo. Y argumentó que un equipo que controle el juego, que administre esa ventaja y que no se lance a la búsqueda innecesaria de un tercer gol, si no lo necesita, no tiene por qué dejar escapar la victoria. Justo todo lo que sus dirigidos fallaron el sábado. Osorio esta vez tiene razón.

No es posible que el equipo deje escapar dos puntos tan valiosos y en una etapa definitiva del campeonato. Y eso que se trata de Nacional. En esta misma jornada, los modestos y sorprendentes Huila y Envigado ganaron 1-2. Ambos iban 0-2 y el descuento de sus rivales no fue más que una ilusión, lo que demuestra que ir arriba con dos goles sí es una ventaja, y es enorme.

El 2-0 no es que sea el resultado más peligroso del fútbol, eso es retórica, un juicio apresurado y popular, un argumento mediocre de quienes desperdician su ventaja apelando a un mito futbolero. Osorio no se puso con esos rodeos. Si le empataron fue por falta de jerarquía, por las deficiencias reales.

90 minutos…

PABLO ROMERO
Redactor de EL TIEMPO

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