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'Ya era hora de que yo hablara aquí a nombre de Cuba': Raúl Castro

'Ya era hora de que yo hablara aquí a nombre de Cuba': Raúl Castro

Por primera vez, la isla está en una Cumbre de las Américas. "Obama es honesto", dijo su mandatario.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
11 de abril 2015 , 11:21 a. m.

47 minutos. Eso duró ayer la primera intervención de un presidente cubano, en este caso Raúl Castro, en un foro multilateral con toda la región americana, en la cual exoneró de responsabilidades al presidente estadounidense, Barack Obama, por el bloqueo económico a su país. No ahorró elogios.

El mundo estaba atento a su intervención, y Obama, también por primera vez para un mandatario estadounidense, aguardó paciente en su silla y escuchó la totalidad de las palabras de su homólogo cubano. Algunas veces, incluso, sonrió ante los elogios constantes. Personas cercanas a su comitiva oficial, aquí en la VII Cumbre de las Américas, contaron que se declaró satisfecho por el mensaje de Castro.

De esta forma, y con los otros 33 jefes de Estado o de Gobierno del continente como testigos presenciales, se dio inicio formal a una nueva era en las relaciones de Washington con América Latina y el Caribe. Es más, según se les escuchó a varios mandatarios, así se le puso punto final al último rezago de la 'guerra fría' en el mundo. (Lea también: EE. UU. 'no será prisionero del pasado': discurso de Obama en Cumbre)

Castro, quien dijo que su tiempo de 8 minutos -el mismo para todos los mandatarios en la plenaria- se debía multiplicar por seis que es el número de cumbres que se realizaron sin la presencia de su país, le ratificó a la región su disposición de continuar con "un diálogo respetuoso (...) dentro de nuestras profundas diferencias" para consolidar el descongelamiento de relaciones tras cinco décadas de distanciamiento.

Castro dijo que "Obama es un hombre honesto" que no tiene la responsabilidad del bloqueo que se impuso en febrero de 1962, porque antes de él, el primer mandatario negro que llega a la Casa Blanca, hubo "por lo menos 10 presidentes" que no tuvieron disposición de hablar con la isla y restablecer los canales diplomáticos.

Las sanciones fueron un método para intentar frenar el régimen comunista de Cuba, aliada incondicional en América Latina de la antigua Unión Soviética, y se impusieron luego de una fallida invasión militar, en abril de 1961.

Obama y Raúl Castro

Antes del encuentro del viernes (foto), Obama y Castro se habían visto en los funerales de Nelson Mandela. Foto: Presidencia de Panamá.

El presidente cubano, hermano del denominado líder de la revolución de la isla, Fidel Castro, también aprovechó sus 47 minutos para destacar la decisión de Washington de retirar a su país de la lista de naciones que apoyan al terrorismo, y argumentó que es contradictorio que a La Habana se le hagan ese tipo de señalamientos y sea el que ha "puesto los muertos". "Ya era hora de que yo hablara aquí a nombre de Cuba", puntualizó.

"Aprecio como un paso positivo que decidiera rápidamente sobre la presencia de Cuba en la lista de terrorismo, en la que nunca debió haber estado", precisó Castro dirigiéndose a Obama, quien estaba sentado a escasos metros de distancia. Claro que, por supuesto, también criticó a los gobiernos norteamericanos de las últimas cinco décadas por lo que calificó como intentos de derrumbar el sistema político que rige a la isla. (Lea: Un histórico apretón de manos ayuda al deshielo entre EE. UU. y Cuba)

"La pasión me sale por los poros cuando de la revolución se trata. Pero le pido disculpas al presidente Obama, porque él no tiene nada que ver con todo esto", enfatizó el mandatario cubano, quien precisó que este diálogo que se reanudó con la Casa Blanca marca el fin definitivo de las "agresiones históricas" que han mantenido los dos Estados.

Obama

Durante su discurso, Obama dijo que estaba convencido de que si continúa el diálogo con Cuba, habrá progresos pese a las diferencias. Foto: AFP.

Obama, quien usó sus 8 minutos ante el pleno de la Cumbre minutos antes de que hablara Castro, advirtió que su país " no será prisionero del pasado", porque "Estados Unidos mira hacia el futuro". Esa fue la forma de mostrarse comprometido con el restablecimiento pleno de las relaciones con Cuba.

"Los cambios de política hacia Cuba abren una nueva era en el hemisferio", añadió el Jefe de Estado, quien precisó: "Me comprometí a construir una nueva era de cooperación con base en intereses de respeto mutuo. He cumplido con ese compromiso; nos reunimos aquí en un momento histórico". (Vea: Apretones de manos memorables en la historia)

El primer apretón de manos en Ciudad de Panamá se dio en la noche del viernes, cuando Obama y Castro coincidieron en la instalación formal de la VII Cumbre de las Américas. Desde diciembre pasado, cuando Washington anunció que quería levantar el embargo a Cuba, los mandatarios no se habían visto personalmente. Claro que ambos son conscientes de que el camino por recorrer aún es largo y que solo de la diplomacia depende que esta relación bilateral se normalice.

Plenaria

En varias ocasiones el auditorio aplaudió a Raúl Castro. Foto: AFP

Otros intereses

Algunos de los mandatarios suramericanos de izquierda usaron sus minutos ante la plenaria para expresar reparos a las políticas que Estados Unidos aplica en la región. Tal vez el más interesado en aprovechar ese espacio fue el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien calificó como "error de origen" el decreto que firmó Obama con sanciones a varios funcionarios del gobierno bolivariano.

"Le tiendo la mano", le dijo Maduro a Obama, pero advirtió que Washington "ha cometido una agresión" contra Caracas con ese decreto que calificó como irracional y desproporcionado". Y añadió: "No somos antiestadounidenses, somos antiimperialistas".

El mandatario Raúl Castro se reunió con su homólogo de Colombia, Juan Manuel Santos, con el fin compartir su punto de vista sobre el proceso de paz. Foto: CEET.

El jefe de la Casa Blanca, no obstante, ya se había ausentado del salón de la plenaria antes de que Maduro comenzara su intervención. Sencillamente decidió no escucharlo en ese escenario.

Otro hecho particular lo protagonizó el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, quien rechazó lo que llamó el intervencionismo de Estados Unidos en Latinoamérica, y enfatizó que Washington no puede excusarse en la defensa de los derechos humanos para entrometerse en los asuntos internos de los países de la región.

"Cuando las élites latinoamericanas afirman que no existe libertad de prensa, es porque sus medios de comunicación ya no tienen impunidad para manipular la verdad o porque nos atrevemos a contestarles", enfatizó Correa.

Obama, por supuesto, usó unos minutos de su intervención para responder a estas críticas. "Quizás el presidente Correa tenga más criterio que yo en la distinción entre la prensa buena y la mala", precisó el estadounidense, quien reiteró, en lo que también fue un mensaje tácito a Caracas, que "pensamos que el ideal de no encarcelar a la gente si está en desacuerdo con nosotros es la más justa".

A pesar de estos episodios, la VII Cumbre de las Américas sirvió de escenario para relanzar las relaciones entre Estados Unidos y el Caribe, que en los próximos años se podrá evaluar hasta qué punto la Casa Blanca cumplió con una promesa de ver a la región como un igual. De las políticas del sucesor de Obama, quien termina periodo en año y medio, dependerá en gran medida ese resultado.

DANIEL VALERO
Enviado especial de EL TIEMPO
Ciudad de Pananá

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