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Pilas con el lugar donde compra la carne que se come

Pilas con el lugar donde compra la carne que se come

Algunos establecimientos no cumplen normas sanitarias. Se incautaron 281 kilogramos en 2 meses.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
07 de abril 2015 , 12:21 a. m.

Las carnes de pollo, res o cerdo que no cumplen con las normas básicas para la venta en famas de barrios o mataderos pueden llegar hasta su mesa.

Aunque las autoridades se sienten más tranquilas, pues el panorama ha mejorado significativamente en relación con el pasado, cuando se encontraban con carne expuesta al ambiente, sin refrigeración y, en algunos casos, rodeada de insectos, no deja de preocuparles que, por ahorrarse unos pesos, los consumidores arriesguen su salud comprando en establecimientos que violan la norma.

Durante las visitas que la Secretaría de Salud hizo el año pasado –565 sitios de toda la ciudad fueron intervenidos–, en ocho lugares encontraron inconsistencias por las que tuvieron que ser cerrados. Incluso, la entidad decomisó más de 13.000 kilogramos de carne de las diferentes especies, que no tenían un óptimo tratamiento.

Los principales hallazgos son que no se respeta la cadena de frío, es decir, la temperatura de refrigeración o congelación durante su transporte y almacenamiento, y que no cuentan con un documento que muestre el lugar de donde proviene la carne que se comercializa.

Solo en un operativo que se llevó a cabo el año pasado, por ejemplo, 16 establecimientos de los conocidos frigoríficos del barrio Guadalupe fueron sellados por contaminación ambiental, pues, sin importar que estaban dentro de la zona de manejo ambiental del río Tunjuelo, seguían funcionando.

Este año, el panorama no ha variado significativamente. Se incautaron 281 kilogramos de las diferentes carnes –básicamente por las mismas razones– durante los 42 operativos que se hicieron entre enero y febrero.

“Es importante saber la procedencia de las carnes; que vengan de mataderos, que estén avaladas por el Invima; para esto se les da una certificación”, explicó María Prieto, coordinadora de la línea de alimentos sanos y seguros de la Secretaría de Salud.

Un factor de riesgo –no es común, pero la Secretaría lo ha encontrado durante sus visitas– es que la carne sea dejada en el suelo, donde está expuesta a todo tipo de bacterias, o que permanezca colgada en ganchos que, al ser contaminantes, pueden producir graves problemas intestinales.

“La carne no debe estar colgada al ambiente o en ganchos, aunque estos ya casi no se usan; las neveras deben estar limpias (...). El adulterador, que no cumple las normas vende barato, pero hay altos factores de riesgo de contraer una enfermedad”, agregó Prieto.

Este tipo de problemas en el manejo de la carne, con los que se han encontrado las autoridades, no tiene zonas más vulnerables que otros. Según su reporte, ya no pasa lo mismo que hace algunos años, cuando la carne hallada en malas condiciones era distribuida exclusivamente en ciertas zonas; esta vez, el asunto llega casi que a cualquier sector de la ciudad.

El problema es que en la ciudad hay más de 4.000 sitios en los que se distribuye carne, por lo que el trabajo de inspeccionarlos es más complejo.

Actualmente, el Invima y la Secretaría de Salud tienen la tarea de velar por que las condiciones en estos sitios sean las mejores.

Aunque es común escuchar que la venta de la carne de caballo no está permitida, María Prieto afirmó que sí lo está; incluso, dijo que esta puede llegar a ser más costosa que la de res.

A lo anterior se suma que los sitios deben estar ciento por ciento avalados para este fin, pues solo en algunos lugares puede comercializarse. No puede mezclarse con la carne de otras especies y se le debe informar al consumidor que se vende este tipo de carne en el lugar.

A pesar de ello, las autoridades han visto una reducción en estos casos, así como su comercialización.
En caso de que un sitio tenga algún funcionamiento aparentemente irregular, se recomienda comunicarse a la línea 123. La idea es que la gente denuncie a la línea 123 u hospitales; además, que se abstengan de comprar.

¿Cómo sé si cumple?

En los sitios donde se comercializa con productos cárnicos, según la Secretaría de Salud, se debe respetar la temperatura de refrigeración, de 0 a 4 grados centígrados; quien manipula la carne debe estar capacitado para el manejo de alimentos y portar uniforme; el sitio debe estar limpio –sin sangre en el suelo, por ejemplo–; buen manejo de residuos sólidos y que no haya presencia de plagas o roedores, pues debe hacerse un control continuo en este aspecto.

La carne, además, no debe presentar ningún color diferente del natural ni un olor desagradable.

BOGOTÁ

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