Granizadas como la del domingo se pueden repetir

Granizadas como la del domingo se pueden repetir

Los bogotanos se deben acostumbrar a transformaciones extremas del clima. Habla el Ideam.

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23 de marzo 2015 , 08:30 p.m.

Abruptos cambios de un día soleado a un fuerte aguacero con granizada, como ocurrió el domingo y que afectó a más de 400 personas en los barrios La Fragua, La Fragüita y Restrepo, en el sur de Bogotá, serán frecuentes en abril.

Cristian Euscátegui, director de Pronósticos y Alertas del Ideam, afirmó que la granizada del domingo la causó la humedad que llega desde el centro del país y la que llega de la Amazonía brasilera; se sumó el calentamiento que se presentó el domingo en la mañana. “Eso da lugar a nubes de buen desarrollo vertical que conllevan a tormentas o granizadas”, indicó Euscátegui. (Lea también: 150 viviendas resultaron afectadas por granizada en el sur de Bogotá)

El experto del clima añadió que los ciudadanos de la capital se deben acostumbrar a estas transformaciones extremas del estado del tiempo, en lo que tendría que ver el fenómeno del cambio climático, que se caracteriza por el aumento en la temperatura y las lluvias. “Las precipitaciones extremas están asociadas con el cambio climático y personalmente creo que sí tiene que ver. Como tal, la granizada del domingo no tendría que ver con este fenómeno, pero sí la intensidad y la frecuencia con la que hemos visto granizo en los últimos meses en Bogotá”, explicó Euscátegui. (Vea en imágenes: La impactante capa de hielo que cubrió a Bogotá tras fuerte granizada)

Algunos bogotanos aprovecharon la granizada para jugar con su familia.  Foto: @LaliPort.

Balance de la granizada

Hasta la noche de este lunes, el Idiger tenía un consolidado de 401 personas afectadas por el fenómeno del domingo, en la localidad de Antonio Nariño: 310 adultos y 91 menores de edad, en los 90 hogares atendidos por esta entidad. Hubo un aumento significativo frente al balance preliminar que entregaron el domingo en el que se indicaba que habían atendido a 37 personas en La Fragua, La Fragüita y Restrepo. (Lea también: Barrios de seis localidades afectados tras fuerte granizada en Bogotá)

Entre los afectados estaba la señora Araminta Gutiérrez, a quien se le entrecortó la voz al recordar cómo el granizo destruyó el techo de su hogar, lo que hizo que la lluvia inundara su cuarto y el de sus nietos en el barrio La Fragüita en la carrera 22 con calle 1.ª.

“Todo está encharcado, el computador de mi nieta se dañó, los colchones se pudrieron. Gracias a Dios estamos bien”, contó Gutiérrez, que comparte su hogar con tres familias más.

Mientras tanto, en el sector de La Fragua, la señora Amparo Ramírez aseguró que desde hace 35 años no se presentaba una emergencia de tal magnitud.

“Se rompieron unas tejas y la casa se inundó. Hace 35 años pasó lo mismo, pero es muy raro que eso ocurra en este barrio”, dijo.

Vecinos tuvieron que retirar las tapas del alcantarillado para permitir que el agua se fuera por la tubería, en vista de que los desagües y sumideros quedaron totalmente obstruidos por el granizo.  Foto: Juan Diego Buitrago / EL TIEMPO.

En San Blas, evacuaron solos

Desde las 5 a. m., las 100 personas damnificadas por el deslizamiento en San Blas (San Cristóbal) salieron a la calle con sus cosas para evacuar, tras el deslizamiento que ocurrió en la madrugada del sábado. “Nos dejaron solos evacuando y nos tocó contratar camiones de acarreos porque no llegaron los que prometió la Alcaldía”, dijo John Jairo Tovar, uno de los vecinos que pidió ayuda a las autoridades, pero le dijeron que solo podrían apoyarlos después del mediodía. “Sabemos que es responsabilidad de la curia y del ingeniero que hizo la obra, pero el Distrito no se puede quedar de brazos cruzados”, agregó.

El domingo en horas de la tarde no pudieron continuar con la evacuación por las fuertes lluvias que se registraron en la tarde.

Hasta la noche de este lunes, el Idiger verificaba reportes sobre deslizamientos en Usaquén y Rafael Uribe.

El deslizamiento afectó a 16 casas en el barrio San Blas II sector y tuvieron que evacuar a 26 familias.  Foto: Mauricio León / EL TIEMPO.

Entrevista con Cristian Euscátegui, director de Pronósticos y Alertas del Ideam

¿Niveles de granizo como los del fin de semana tienen antecedentes?

El antecedente más cercano es el del 2007 que se presentó con bastante fortaleza sobre Bogotá.

¿Qué análisis hacen ustedes de la magnitud de la granizada del domingo?

Durante los días antecedentes tuvimos bastante humedad, y esa humedad favorece la ocurrencia de precipitaciones fuertes. Cuando hemos tenido temperaturas altas durante la mañana, da lugar a que se formen nubes de gran desarrollo vertical, es decir que rápidamente tengamos el ascenso de masas de aire, y esas masas de aire, en la medida en que se juntan unas con otras, tenemos nubes bastante espesas, y dan lugar a la ocurrencia de eventos de lluvia fuerte asociados a tormentas eléctricas y a la ocurrencia de granizo en zonas localizadas.

Hay otra situación y es que en una misma nube puede tener potencial de desarrollar tormentas eléctricas y para desarrollar granizo. Y eso tiene que ver con el tamaño de los gránulos que se presentan al interior de la nube, con ascensos y descenso de la nube, lo que da lugar a que se formen unos más grandes que otros. Los más grandes llegan al suelo.

¿Qué llevó a una acumulación tan rápida de hielo en las vías?

Más que todo es el desarrollo de los gránulos al interior de las nubes. Corrientes verticales ascendentes y descendentes al interior de las nubes se van juntando unas con otras, van ganando humedad y en esa medida se van formando de forma redondeada gránulos grandes al interior de la nube que caen por gravedad, unos más grandes que otros. En el momento que pueden descender, que no son elevados por esas corrientes ascendentes, se precipitan, y a la hora de precipitar, los más pequeños se diluyen y los más grandes logran llegar a la superficie del suelo.

¿Esta situación se puede volver a repetir?

Claro, inclusive hoy (martes) podría volverse a presentar. Pero es una situación que se ha vuelto en cierta forma frecuente y que esperamos durante abril volvamos a tener eventos de manera similar, dado el inicio de la temporada de lluvias. Aunque esta transición que hemos tenido ha tenido un comportamiento acentuado en las lluvias, y de cierta forma anómalo, esperamos que disminuyan un poco las precipitaciones a mitad de semana, pero el fin de semana nuevamente se incremente esa probabilidad de lluvias.

¿No sería raro que se presentara una granizada de la misma magnitud en otra parte de la ciudad?

Claro, en abril se podría volver a repetir esa situación. Ayer (lunes), por ejemplo, volvimos a tener una granizada importante hacia la parte norte, no de la magnitud de la que vimos durante el día de ayer (domingo).

¿Se puede hablar del efecto directo del cambio climático?

Esa es una condición netamente meteorológica, y que cambia de un día a otro. Sin embargo, cuando uno asocia esos efectos del cambio climático, básicamente lo que tiene que ver con el cambio de temperatura, con mayor recurrencia de aguaceros, de precipitaciones de corta duración y eventos extremos, este tipo de eventos con mayor frecuencia, estaría en cierta forma asociando a un cambio climático.

Sin embargo para poder llegar a determinarlo con exactitud y con toda la claridad del caso hay que realizar las investigaciones del caso con muchos datos para poder pasar de algo relativamente especulativo a algo ya teórico como tal.

¿No podemos afirmarlo con contundencia?

Correcto. Uno no podría afirmarlo con contundencia más allá de que el cambio climático se asocia en eventos extremos y este ha sido un evento extremo.

¿Usted diría que los bogotanos se tienen que acostumbrar a tormentas repentinas, a granizadas, a aguaceros fuertes?

Sí, nos tenemos que acostumbrar a ello porque es notorio como se ha venido presentando en los últimos años con mayor frecuencia este tipo de eventos. Inclusive le recuerdo algunos eventos que tuvimos en diciembre en zonas cercanas al norte de la ciudad, por allá por la 106 con novena, que tuvimos aguacero fuerte con granizo. Cada vez tenemos más frecuencia en la ocurrencia del fenómeno.

¿Qué hace falta para que podamos hablar de efectos directos del cambio climático?

En principio falta una mayor cuantificación de ese granizo como tal. El granizo es una forma de lluvia y puede presentarse en diferentes puntos de la ciudad, siendo más frecuente en unas zonas que en otras. Se debe hacer un análisis de cuál ha sido la frecuencia de esos eventos de granizo de un año a otro, lógicamente con datos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, quienes son los que llevan estas relaciones y le hacen seguimiento a los eventos que se han dado en una zona y otra asociados a lo meteorológico. Y con esa relación poder determinar que es más frecuente ahora que antes y que lo pueda asociar al comportamiento meteorológico en cada uno de los eventos puede llegar a determinar ciertas conclusiones importantes sobre el tema.

EL TIEMPO

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