Pékerman, Morelo también es colombiano...

Pékerman, Morelo también es colombiano...

Muy hábil, veloz, ataca los espacios y sabe en qué momento picar.

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28 de febrero 2015 , 06:24 p.m.

¡Qué dos leones rugieron esta semana en la selva de la Libertadores...! Estudiantes, el León de La Plata, que vapuleó 3-0 a Barcelona con triplete de Guido Carrillo (pronto destino europeo), y Santa Fe, el León de Bogotá, que brilló en el 3-1 sobre Colo Colo con tres zarpazos de Wilson Morelo. Muy ilusionante lo de ambos, y con similitudes: ganaron gustando y mostrando una actitud generosa, decidida, de pecho inflado. Sobre todo en el campo internacional, si no se deja la piel, el éxito es esquivo. Estudiantes desplegó todas sus garras, su estirpe de viejo cuadro copero; Santa Fe quiere ser, quiere llegar a todo, ve que puede. Transita un momento muy dulce, está haciendo época, sumando hinchas, forjando prestigio.

“Es un equipo de obreros, todos corren y se ayudan”, le dijo el 'Tren' Valencia al enviado del diario La Tercera, de Chile. Dio en la tecla. A Santa Fe se lo ve solidario, los once están pendientes de la acción del compañero para auxiliarlo o colaborarle. También es un equipo rapidito en defensa y ataque. Atrás anticipa bien, justamente a favor de la velocidad y la presteza de Mina y Meza, muy buenos ambos, atentos, listos para dar tres pasitos al frente y llegar a la bola antes que el delantero rival.

Eficiente por el lado de Arias también, muy activo, veloz, sin problemas con la pelota. Desde luego espléndido en Omar Pérez, clarividente, cada vez más sabio para administrar y colocar el esférico; hilvana agujas con la pelota. Su pase en profundidad para Morelo en el primer gol es sublime, pero en el tercero es genial, tanto que no sólo sorprendió a los dos chilenos que se le venían encima sino al propio Morelo, que no esperaba tan magistral devolución. Proporcionalmente, cuando más se lentifica en lo físico, más se le acelera la cabeza. Con su talento no es indispensable que corra 90 minutos como Arias, con tres pases felices le alcanza para decidir el partido. Pero Santa Fe es una fuerza global, centrífuga que está más allá de individualidades, los once trabajan por el objetivo y esa es una virtud determinante en un deporte de conjunto.

En toda colectivización subyace el mérito del entrenador. Un grupo no armoniza si el conductor no posee la virtud del liderazgo. ¿Cuáles son las cualidades de Costas para ser un ganador en todos los clubes que dirige...? Se lo preguntamos a José Chatruc, volante derecho al que Gustavo tuvo dos veces en Racing. Responde: “Yo valoro mucho lo humano; Gustavo es una muy buena persona, accesible, alegre; y lo trasmite al grupo; mantiene una cercanía y afinidad con el plantel, un diálogo excelente con el jugador, sabe llegarle, siempre dentro del respeto. Nunca se pelea con nadie. Posee un gran carisma y se hace querer, y el futbolista manifiesta su cariño jugándose dentro de la cancha, da un plus. También sabe cuándo ponerse serio y exigir. Y cuando uno anda con problemas extrafutbolísticos o está saliendo mucho de noche te para bien: '¿Qué te está pasando?'. Tiene calle, sabe guardar las cosas”.

Pero también hay un costado táctico. ¿Cómo es ahí...? “Es muy sencillo -afirma Chatruc-. No pide cosas extrañas ni rebuscadas, no vuelve loco al jugador. Le gusta atacar; plantea los partidos para ganar, aunque supongo que cuando lleguen los choques eliminatorios en la Copa se cuidará un poco más. Sabe medir las intensidades. Su método es el convencimiento”.

Similar al perfil de Pékerman. En apenas dos partidos, Santa Fe se ha probado a sí mismo que esta vez puede llegar alto. Falta mucha Copa todavía, pero tiene con qué. Hay algunos códigos en la Libertadores que conviene recordar: 1) Jugar cada partido como si fuera la final. 2) Cuando llegue la hora del mata-mata (octavos en adelante) hay que olvidarse del torneo local. El que se anota en los dos frentes, por lo general pierde en ambos. 3) En primera fase, así clasifique una o dos fechas antes, debe intentar sumar la mayor cantidad de puntos, así le toca un rival más débil y en segundo turno como local.

Dejamos el epílogo para Wilson Morelo, autor de tres goles preciosos. Es, para este cronista, una revelación. Muy hábil, veloz, ataca los espacios y sabe en qué momento picar cuando Pérez toma la pelota, lo entiende. Tiene amague, cintura y técnica. Su control de bola en el primer gol es notable, la deja a cinco centímetros del pie derecho. Eso es lo que posibilita el gol, porque ya tenía el arquero encima. Sin ese dominio, se le adelantaría medio metro y el portero lo anticiparía. Pero la mató con un revólver.

Nos dicen que está a préstamo sin opción de compra. Una pena, porque hace mucha diferencia en el área. Si se lo queda, puede aspirar a más títulos Santa Fe.

Nos viene a la mente una anécdota de cuando Marcelo Bielsa era entrenador de Argentina. Jugaba en Olimpo, cuadro pequeño, un zaguero veterano, ancho y áspero, de juego aéreo y reventar la bola: Mauro Laspada. Un obrero del fútbol. Pero había tenido algunos partidos destacados, incluso marcando un gol de cabeza, más por tesón que por clase, y una noche que televisaban a Olimpo contra Boca apareció un cartel en la tribuna con ínfulas de exigencia: “Bielsa, Laspada también es argentino”. Fue muy gracioso. En este caso, el cartel tiene toda la validez del mundo: Pékerman, Morelo también es colombiano...

Último tango…

JORGE BARRAZA
Para EL TIEMPO

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