'Ida' o la búsqueda de la verdad

'Ida' o la búsqueda de la verdad

Sencilla y conmovedora, 'Ida' pone sobre la mesa el tema de la verdad, reparación y reconciliación.

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27 de febrero 2015 , 05:31 p.m.

El Óscar a la mejor película extranjera recayó en esta oportunidad en la película ‘Ida’ del director Pawel Pawlikoswski. Realizada en blanco y negro, y ambientada en la época de la posguerra, el filme narra la historia de Ida, una joven de origen judío que ha estado toda su vida recluida en un convento. Antes de tomar sus votos, la novicia decide buscar a su tía –su única pariente viva– quien ha sido fiscal y opositora del nazismo. La tía y la sobrina inician una búsqueda intensa por el país (Polonia) en busca de la tumba de sus padres, quienes fueron asesinados y enterrados como NN en un lugar desconocido.

‘Ida’ es una historia sencilla y conmovedora que pone sobre la mesa el tema de la verdad, la reparación y la reconciliación.

Si bien es cierto, en la película del director polaco no se repara a las víctimas por el crimen cometido, los asesinos se ven obligados a confesar una cruda verdad: son los autores del crimen y le muestran a las víctimas el lugar donde enterraron a sus familiares.

La película ‘Ida’ nos enseña que después de un conflicto social lo primero que se debe reivindicar es la verdad hacia las víctimas. ¿Quiénes mataron a sus familiares? ¿Dónde los enterraron? ¿Si quedan restos para hacer el respectivo duelo?

Las víctimas de un conflicto bélico necesitan conocer la verdad. Y en esta verdad, deben estar comprometidos no solo los combatientes y los militares, sino también todos aquellos (políticos, ganaderos, empresarios), que de una manera inescrupulosa financiaron y apoyaron a los grupos armados.

Pero en la terminación de todo conflicto, la verdad no es suficiente. Es necesario la reparación a las víctimas, para que así estas vuelvan a rescatar una vida tranquila en sociedad.

El Estado debe, así mismo, buscar la reinserción de todos los alzados en armas, y tener programas de educación e inclusión laboral para que estos puedan reintegrarse a la sociedad.

En esta perspectiva, la justicia transicional deberá expedir una ley del “¡Nunca jamás!” donde se explicite que cualquier persona natural, empresa o grupo político que pretenda financiar y reanimar la guerra, deberá ser duramente castigado.

Como bien lo dice la palabra, la justicia transicional es un periodo jurídico de transición que busca deslindar campos entre una sociedad permisiva que ha tocado fondo y una sociedad que necesita recomponerse éticamente. Entre una sociedad donde la norma ha sido la violación permanente de los derechos humanos y un Estado de derecho donde prime la ley y el respeto hacia el otro.

Solo los necios como el procurador Alejandro Ordóñez, quien funge más como inquisidor que como procurador, se empeña en desvirtuar una ley que desde la Segunda Guerra Mundial ha permitido resolver los conflictos más candentes de la historia.


Fabio Martínez

https://sites.google.com/site/fabiomartinezescritor/

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