La mala hora de los comerciantes por alerta en el Nevado del Ruiz

La mala hora de los comerciantes por alerta en el Nevado del Ruiz

Quienes viven de las ventas a turistas, dicen que la economía bajó con la restricción al Nevado.

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27 de febrero 2015 , 08:08 a.m.

Sobre una mesa de madera, Alejandra Sarmiento exhibe una hilera de bocadillos de guayaba, cinco libras de queso campesino y varias botellas de agua. Al pie de su despensa hay una caneca con más quesos, pero al final del día esa provisión sigue intacta. Ya no vende como hace tres años cuando por su casa, a pocos metros de la vía al Nevado del Ruiz, pasaban tantos turistas a conocer el páramo de nieves perpetuas que alcanza los 5.321 metros sobre el nivel del mar.

La mala racha comenzó en el 2012: el Parque Nacional Natural Los Nevados estuvo cerrado siete meses por la alerta naranja del volcán, una erupción probable en días o semanas. Luego la alerta bajó a amarilla: posibles cambios en el comportamiento de la actividad volcánica, y se reanudó la entrada, con restricciones.

Desde entonces solo se llega al paisaje lunar del Valle de las Tumbas, sin acceso al glaciar. “Cuando me dicen que si les hago un viaje al nevado, yo les digo que los llevo, pero allá no hay nada qué ver, ni un pedacito de nieve”, dijo Miguel Orozco, transportador independiente.

No obstante, el director del Parque, Efraín Rodríguez, indicó que ese no es el único motivo para ir. “Se le explica a la gente es que no habría nieve sin los bosques, los páramos, de allí nace el agua”.

Y aunque tomaron fuerza otros caminos como los del Nevado Santa Isabel y el del Tolima, el director contó que allí todavía no se cuenta con la misma infraestructura logística del Ruiz, esa es la meta para este año. Mientras tanto, los negocios que subsisten en la ruta tradicional van en picada.

“Contando solo el queso, antes me vendía de 10 a 12 canecas a la semana, en temporada alta y unas tres o cuatro en temporada baja. Ya no vendo ni una”, contó Sarmiento, quien recurrió a coser gorros y guantes, “pero esos tampoco se venden”, añadió.

El Parador Las Margaritas era uno de los más comunes para desayunar antes de comenzar la travesía por el nevado o tomar la vía hacia Bogotá. Los platos más famosos eran agua de panela caliente con queso, chorizo o huevos revueltos con arepa y chocolate. De hecho, esta fue la parada de las candidatas al Reinado Internacional del Café durante la Feria de Manizales del 2012. Hoy el lugar está cerrado.

Hugo Hernández vive en el sector conocido como ‘El Ocho’, de ahí el nombre de su local, al que le hizo un letrero en inglés “para atraer a los extranjeros”. Si él logra vender algo “es más por la otra gente que pasa, porque con el
nevado es de suerte, y ahora menos con la competencia al lado”.

Él se refiere al parador La Esperanza, del Instituto de Financiamiento, Promoción y Desarrollo de Caldas (InfiCaldas). Pero hasta este sitio se ha visto afectado. “El tema de las alertas y la emisión de gases del volcán afectan, aunque procuramos que siempre esté abierto”, dijo Pedro Zarate, subgerente de proyectos sociales y empresariales de InfiCaldas.

Distinto a este panorama, el director del Parque señaló que a pesar de la alerta amarilla, en la última temporada alta se logró mantener el número de visitantes del 2014. “La gente sabía que no podía tocar la nieve. No tenemos quejas porque las personas conocen hasta dónde pueden ir”, dijo.

La asistencia, contando solo la entrada por el sector de Brisas (la ruta tradicional), fue cercana a las 7.700 personas, un 25 por ciento de las visitas del año, que ascienden a más de 22 mil. Aunque hace tres años las entradas en temporada alta superaron las 10.000. “Todavía no tenemos las visitas de todos los frentes consolidadas, pero estamos en el proceso”, agregó Rodríguez.

Y mientras el Parque maneja un aproximado del 30 por ciento en la disminución de visitas, los vendedores informales cuestionan la cifra y sostienen que el porcentaje de disminución en ventas llega a un 80 por ciento. “Yo diría que hasta un 90 por ciento, es que no se vende nada”, reiteró el propietario de ‘El Ocho’.

Obras sobre la vía 

Cuando comienza el ascenso hacía el Nevado del Ruiz, por la vía tradicional, cogiendo la ruta Manizales-Bogotá, se alcanzan a contar 13 obras de reparación en la malla vial de los primeros 30 kilómetros. Hay paso restringido a un solo carril, por eso el viaje por esta ruta se torna lento.

El Parque Nacional Natural Los Nevados tiene 58.300 hectáreas y alcanza una altura entre los 2.600 y 5.321 metros sobre el nivel del mar (msnm) y temperaturas que van desde los 14 hasta menos tres grados. La entrada al sitio, por el sector de Brisas, cuesta 18.500 pesos e incluye el recorrido con un guía.

MÓNICA ARANGO ARANGO
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
MANIZALES

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