Hasta yeso y arena le meten al negocio de los medicamentos 'chiviados'

Hasta yeso y arena le meten al negocio de los medicamentos 'chiviados'

Ganancias en una droguería pueden alcanzar los $ 10 millones diarios. Algunos pueden ser mortales.

notitle
26 de febrero 2015 , 08:19 p.m.

Desde antibióticos hasta potenciadores sexuales, pasando por analgésicos y antiepilépticos. Todos los medicamentos pueden falsificarse.

Y no es un problema nuevo, más bien lleva años. Desde tiempo atrás las autoridades han alertado sobre el mal uso que hacen algunos sobre las medicinas originales, los efectos negativos que tienen en la salud de los compradores y la rentabilidad del negocio ilegal, que, en cuentas de la Policía, puede dejarle hasta 10 millones de pesos diarios a un solo establecimiento comercial.

En Bogotá, el tráfico de medicamentos comienza en un sector residencial de la ciudad. Desde allí se fabrican artesanalmente haciendo uso de pequeñas e insuficientes cantidades del componente original; también utilizan colorantes y, de ser necesario, mínimas cantidades de yeso o arena para compactar cápsulas. Por lo general, ese proceso ocurre en el centro o sur de la capital.

Mientras tanto, en otro punto, se elaboran las etiquetas y los envases donde son empacadas las medicinas. Incluso, algunos nombres terminan siendo ficticios.

Para hacerlos pasar como originales, hay quienes también se encargan de poner registros sanitarios que no existen.

Aunque no es posible determinar cuáles son las localidades donde más se distribuyen las imitaciones, investigadores de la Sijín de la Policía Metropolitana de Bogotá, que tienen a cargo estos casos, aseguran que los lugares para su fabricación y comercialización “predominan en Engativá, Kennedy, Bosa y sectores residenciales donde la actividad puede pasar desapercibida”, explicó uno de ellos.

En las organizaciones dedicadas a este oficio, cada uno de sus integrantes tiene a cargo una tarea con la que ganan casi el mismo porcentaje, que incluso puede ser del 100 por ciento.

En este negocio todo es válido. Sin importar el riesgo al que exponen a los pacientes, falsifican incluso medicinas para el tratamientos contra el cáncer, que son de alto costo. También ponen a la venta –pasándose por encima las recomendaciones médicas– medicinas que deben entregarse con fórmula, como la morfina.

Frente a la peligrosidad de este negocio ilegal, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado en varias oportunidades sobre los daños que pueden ocasionar los medicamentos adulterados o ‘chiviados’, que pueden terminar en la muerte.

Como si fuera poco, hay quienes también acceden a distribuir aquellos que son de uso institucional y que han sido entregados por hospitales o clínicas. Para hacerlo, utilizan calcomanías o tachan las frases que alertan sobre el tiempo de caducidad.

Algunos hacen la distribución por internet. EL TIEMPO buscó un medicamento abortivo que solo puede entregarse con prescripción médica para otros fines y encontró al menos cinco páginas web donde lo ofrecen. La venta se hace a domicilio, sin importar edad o sexo.

Riesgo para la salud

Además de la falsificación de los medicamentos, las autoridades también prendieron las alertas por la entrada de las medicinas de contrabando.

Para estos casos, su ingreso se hace a través de países fronterizos, como Venezuela y Ecuador. Son trasladados por vía marítima o terrestre.

Si bien estas son originales, el tratamiento que se les da antes de entrar a Colombia es inadecuado. Son llevadas en cajas o bolsas, que normalmente están expuestas al sol y al agua y que terminan mezclándose con aceite y gasolina durante el traslado; también los camuflan en los motores, con el ánimo de evitar ser descubiertos. En ocasiones, incluso, la Policía ha encontrado cargamentos en los que se mezclan las medicinas con plaguicidas.

La ganancia tanto para quienes los traen de contrabando como quienes hacen el expendio y quienes los comercializan en las droguerías es el mismo. En cuentas de las autoridades, puede superar el 60 por ciento de la inversión.

No se convierta en una víctima

Las recomendaciones que debe seguir para no convertirse en una víctima de los traficantes de droga que hacen su ‘agosto’ a costillas de los pacientes son sencillas. Según las autoridades, estos son los pasos que deben cumplirse para no caer en la trampa:

1. No compre medicamentos cuyas cajas o empaques tengan tachones o manchas.

2. Verifique que tenga la fecha de caducidad.

3. Ninguna de las medicinas por las que usted paga deben tener una leyenda que diga que son solo de uso institucional.

4. Los medicamentos no cuentan con promociones; su precio por lo general se mantiene.

5. Lo ideal es comprar en droguerías reconocidas y tiendas de cadena.

6. En caso de tener dudas, puede verificar su autenticidad en el Invima o en la Sijín de la Policía.

7. Dudar de los productos que no tienen registro sanitario.

BOGOTÁ
Escríbanos a aleser@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.