El despelote del corredor vial Bogotá-Soacha

El despelote del corredor vial Bogotá-Soacha

Rutas piratas, buses antiguos y falta de alimentadores de TransMilenio, las caras de la crisis.

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25 de febrero 2015 , 07:57 p.m.

No aguantan ni una soldadura más. Muchos están destartalados, viejos y con las sillas a punto de romperse. Esa es la descripción de algunos de los 1.201 buses que están habilitados para transitar a diario por el corredor Soacha–Bogotá, que empieza por la autopista Sur y se extiende por vías como la avenida 68 y la Boyacá.

Según el listado de vehículos autorizados para este corredor en el convenio administrativo, que renovaron el Distrito, el Ministerio de Transporte, la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía de Soacha en noviembre del 2013, unos 149 buses, busetas y camionetas tienen más de 25 años.

Hay casos de empresas con vehículos de 1962, es decir que llevan más de 50 años operando, o que si ya no circulan continúan inscritos, porque al ser intermunicipales pueden seguir circulando ya la ley no les impone un límite máximo de vida útil.

Caso distinto es el de los 972 vehículos que sí dependen del municipio de Soacha, que determinó que deben salir de funcionamiento después de 20 años.

A estos vehículos del corredor con la capital se le suman los otros 400 que operan como rutas urbanas en Soacha y, cuando empiecen a funcionar las posibles ocho rutas alimentadoras de TransMilenio, se sumarán 152 buses verdes.

Al exacerbado crecimiento del parque automotor, que empeoraría el estado de la malla vial que hoy tiene 900 kilómetros sin pavimentar, a este escenario se le suman tres problemas: la piratería, el caos jurídico para la reposición de los buses viejos y las demoras en la implementación del Sistema Integrado de Transporte (SITP).

Además, del lado de Bogotá generan congestión con paraderos informales, por ejemplo, en la calle 80.

Según informes de la Personería, hoy siguen operando las rutas piratas que transportan, en carros particulares o buses, a habitantes de zonas apartadas, como Altos de La Florida y Altos de Cazucá.

“Hay un policía por cada 4.000 habitantes y 12 agentes por turnos de 4 horas, son cifras irrisorias para vigilar a los piratas”, aseguró Henry Sosa Molina, personero de Soacha, quien advierte que esta situación se ha mantenido e incluso duplicado, no obstante la llegada de TransMilenio.

El segundo conflicto es que el uso de este transporte informal también obedece a que el parque automotor del municipio se congeló en 2007 y no hay avance en los procesos de reposición de los viejos buses.

Desde hace dos años, a través de un decreto municipal, Soacha comenzó con esta tarea. Se les plantearon a los transportadores dos alternativas: entregarle el vehículo a TransMilenio o reponer los vehículos pequeños, para ingresar un bus de mayor capacidad y, con esto, reducir el número de carros. “Hasta el momento, 62 vehículos han logrado la reposición, y estamos adelantando otros procesos”, insistió el secretario de Movilidad de Soacha, Mario Morales.

Para reponer un bus es necesario que el número de vehículos entregados alcance los 52 cupos de un automotor de alta capacidad.

Así, las empresas con microbuses con capacidad para 13 pasajeros deben entregar cuatro vehículos a cambio de uno. Esta es la situación que no les ha gustado a los transportadores con tarjeta de tránsito nacional, porque para ellos pondría en peligro sus propias empresas. “Nosotros somos pequeños transportadores; si tenemos una flota de 158 buses, nos quedaríamos con menos de la mitad”, asegura Yesid Barbosa, representante de la Cooperativa Mundial de Transportadores, que tiene cerca de 55 vehículos con más de 20 años en servicio.

Ellos alegan que, al ser del orden nacional, pueden tener mejores beneficios de reposición, garantizadas por otros decretos del ámbito nacional.

Ante este panorama del transporte colectivo tradicional, la tercera razón de este caos son las demoras en la operación de las rutas alimentadoras de TM y el inicio de las obras de las fases II y III en Soacha.

Para el personero, aunque TransMilenio espera inaugurar el mes próximo la estación de San Mateo, con capacidad para los buses verdes, estos comenzarían a operar solo en el 2016, porque aún no se ha iniciado la licitación. Mientras tanto, los viejos buses, a pesar de sus precarias condiciones, seguirán siendo la opción para muchos ciudadanos, pues son la solución más cercana.

Privados operarán movilidad en Soacha

A la recién creada Secretaría de Movilidad de Soacha, el Concejo de esa ciudad ya le permitió entregar y delegar algunas de sus funciones en manos de firmas y empresas privadas.

Por medio del modelo de concesión, empezarán a operar funciones como el registro de vehículos, las fotomultas, el funcionamiento de patios y grúas, el recaudo de la cartera de multas de tránsito y algunas zonas de parqueo.

Se espera que a finales de esta semana ya esté abierta la licitación, para que las empresas interesadas en estos servicios opten para el contrato.

En el lado público, la Secretaría empezará a trabajar en la construcción de un primer plan maestro de movilidad para el municipio, así como planes de tráfico para sectores específicos.

En noviembre del año pasado, la administración del alcalde de ese municipio, Juan Carlos Nemocón ya había presentado esta propuesta, pero la Personería del municipio le advirtió que debía hacer ajustes en los requisitos de la licitación, teniendo en cuenta que esta tendrá una vigencia de 20 años e impactará en gran medida la movilidad en Soacha.

CUNDINAMARCA

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