Al Distrito se le enreda propiedad del hospital San Juan de Dios

Al Distrito se le enreda propiedad del hospital San Juan de Dios

Hay cinco objeciones contra la titularidad del predio y aún falta registro del traslado de bienes.

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25 de febrero 2015 , 07:46 p.m.

Tres meses después de que la Empresa de Renovación Urbana (ERU) consiguió que le adjudicaran la venta del complejo hospitalario San Juan de Dios, con sus 24 edificios, incluido el Instituto Materno Infantil (IMI), el Distrito no es aún legalmente dueño de ninguno de los inmuebles, por tanto, no puede disponer de ellos a la mayor brevedad como lo pretende. (Lea: Rescate del San Juan de Dios comenzará con el servicio de urgencias)

Las propiedades no han pasado legalmente al Distrito porque sigue sin resolverse, por un lado, el lío jurídico sobre quién es realmente el dueño del complejo hospitalario: la Fundación San Juan de Dios, dueña del hospital del mismo nombre, o el hospital, que recibió legalmente los inmuebles hace 90 años.

Por otra parte, a la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos, zona sur de Bogotá, en las últimas dos semanas le llegaron cinco solicitudes de objeción contra la titularidad de unos predios del complejo hospitalario.

Lo anterior ha enredado la transferencia del dominio de los bienes de la Fundación San Juan de Dios en liquidación a la ERU.

Todo parece indicar que, sea cual sea la decisión de la Oficina de Registro, la titularidad del complejo hospitalario será otro pleito jurídico del Distrito que terminará en el Consejo de Estado. Más de un hecho apunta en esta dirección.

El gerente liquidador de la Fundación, Pablo Leal, radicó hace un mes, en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos, la escritura de los inmuebles para hacer la transferencia del dominio de la propiedad de la Fundación a la ERU. Esto con el fin de que se efectuara la correspondiente anotación en el folio de la matrícula inmobiliaria del predio.

Sin embargo, este despacho no ha podido avanzar en el trámite por varias circunstancias. Una de ellas es que la Fundación, al crearse, recibió los bienes que estaban a nombre del Hospital San Juan de Dios, pero no registró legalmente la entrega de tales inmuebles, como tampoco los asilos para habitantes de calle y pacientes de salud mental que, a su vez, se habían traspasado al hospital.

Este hecho ocurrió en 1924, cuando el asilo hacía parte de la Gobernación de Cundinamarca. Entonces, se hizo la venta de los inmuebles al hospital San Juan de Dios por 92.000 pesos de la época que, a precios de hoy, serían 150.280 millones. Es el precio por el cual la Fundación vendió, en noviembre pasado, el complejo hospitalario al Distrito.

Leal explicó que en marzo del año pasado legalizó la propiedad del complejo hospitalario a nombre de la Fundación San Juan de Dios utilizando la figura de la “ratificación” de esta titularidad. Este paso quedó como la anotación 20, en la matrícula inmobiliaria del predio. “El proceso de enajenación duró un año y durante ese tiempo nadie se pronunció. No apareció ningún tercero alegando el derecho de dominio. Ahora aparecen abogados diciendo que la Fundación no tiene la titularidad, cuando es la única dueña real y así figura en la matrícula”, dijo.

Según Leal, si el notario “llega a invalidar la anotación 20, estaría incurriendo en un prevaricato por acción”. Esta modificación, dijo, solo la puede hacer un juez.

De ahí que la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos esté revisando con lupa la titularidad del bien.

Aunque esta semana parecía todo aclarado, el registrador de instrumentos públicos zona sur, Édgar José Namen, recibió dos objeciones más que se suman a otras tres que había en contra la Fundación como dueña de los terrenos.

El superintendente de Notariado y Registro, Jorge Enrique Vélez, expresó que se “está estudiando cuidadosamente el tema. Se ha buscado dar garantías a todas las partes para tomar la decisión que corresponda”.

Desde ya se advierte que no todas las partes quedarán contentas con lo que se decida, porque abogados dicen que, de ser necesario, llevarán el asunto hasta el Consejo de Estado.

Por contrato quedó afán de la inauguración

El contrato de arrendamiento con opción de compra del hospital San Juan de Dios, suscrito entre la Empresa de Renovación Urbana (ERU) y la Fundación San Juan de Dios en liquidación el pasado 22 de enero, se hizo por cinco años y con un canon mensual de 750 millones de pesos. Pero ese contrato se hizo con tanto afán, que quedó consignado en el numeral vigésimo segundo del documento.

Como el traspaso de la titularidad del predio a la ERU lo debe autorizar la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos y esto podría demorar, se tuvo en cuenta esta consideración para firmar el contrato: “La ERU ha manifestado la urgencia de empezar obras y de agilizar la inauguración del proyecto hospitalario”. También por este contrato se convinieron pagos así: el primer mes se cubriría a los 10 días de la firma, lo cual ya se hizo. El valor de los 12 meses siguientes (8.250 millones de pesos) se giraría en el segundo mes, es decir, en febrero. Esto aún no se ha hecho.

Por haber recibido la ERU el inmueble solo en alquiler y, sobre todo, porque los bienes del complejo hospitalario San Juan de Dios fueron declarados monumentos nacionales, el Distrito únicamente le puede hacer reparaciones locativas. Por ahora, lo único que se ha efectuado en el viejo hospital San Juan de Dios y en la sede del Instituto de Inmunología es ponerle nueva pintura a algunas paredes, arreglo de fisuras y de algunos techos para el acto de inauguración del San Juan. (Vea también: El Presidente Santos anunció apoyo para rescatar San Juan de Dios)

La ERU informó que tiene listos 4.000 millones de pesos para cerramientos, pintura de otro edificio, iluminación, instalación del sistema de circuito cerrado de seguridad y apertura de un jardín infantil. La reapertura del hospital con sus urgencias no figura en ese cronograma. El Ministerio de Cultura aún no ha aprobado el plan de restauración del Instituto Materno Infantil (IMI), ni el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) ha dado el visto bueno final sobre el plan de manejo integral que tendrá el complejo hospitalario para la restauración y que debe ser aprobado también por Mincultura. El punto en discordia es cuándo y cuál será la capacidad del nuevo hospital. Mientras tanto, el decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional, Raúl Esteban Sastre, ratificó que la institución está dispuesta a participar con docencia, estudiantes de pregrado, el aporte científico y la investigación, mas no con financiación de equipos hospitalarios.

LUCEVIN GÓMEZ E.
lucgom@eltiempo.com

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