La calle 13, el lío sin resolver del Distrito

La calle 13, el lío sin resolver del Distrito

Por el corredor occidental de la sabana ya se proyectan obras para agilizar el transporte de carga.

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22 de febrero 2015 , 09:44 p.m.

Hoy, cuando se firme el acto de inicio de las obras del tercer carril de la vía Anapoima-Mosquera, los habitantes de la Sabana Occidente y las industrias empezarán a ver las obras que cambiarán la movilidad de este corredor, que concentra el mayor flujo de carga pesada de la región.

Pero estas obras no los liberará de un mayor dolor de cabeza: el ingreso a Bogotá por la calle 13, en el sector de Fontibón, que sigue siendo el tramo con más problemas de movilidad por el paso de los camiones para la industria (cerca de 14.500 circulan a diario), pero también por el mal estado de la malla vial que hoy está sin señalización, no cuenta con separadores, andenes y tiene muchos huecos, según denuncian los ciudadanos.

Aunque el Distrito apeló el fallo del juez administrativo de Bogotá que tumbó el decreto 520 del 2013, el cual restringió el paso de la carga por otras vías y lo dejó exclusivamente por la 13, las soluciones para este corredor aún están en el papel.

Con el ‘Pacto por la movilidad en la calle 13’, que se firmó en abril del 2013, se pretendía unir esfuerzos para dar soluciones inmediatas como tapar los huecos en las intersecciones más congestionadas y aumentar el número de agentes de tránsito en el corredor, por el que también transitan más 350 buses de transporte público y del Sistema Integrado de Transporte Público (Sitp).

Estas son medidas a corto plazo, ante la espera de la ampliación del tercer carril como parte de las obras propuestas por la asociación público-privada de la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO).

Sin embargo, las grandes obras están demoradas. Según el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), los trabajos en los puntos más críticos, que se contrataron en diciembre pasado, (ver infografía) podrían comenzar en un mes.

En cuanto a la ALO, todavía la espera es larga y no es del todo seguro que la ampliación de la 13 esté incluida.

“En una reunión del Distrito con el vicepresidente de la República y el autor de la propuesta (Autopistas Urbanas SAS) quedó pactado que entregarían los estudios de factibilidad el 30 de abril”, dijo Juan Carlos Montenegro, subdirector de Desarrollo Urbano.

El IDU tendría entre 4 a 5 meses para analizar la propuesta. De ser viable, comenzaría a finales del año. La posibilidad de hacer el tercer carril de la 13 dependerá de si logran el cierre financiero en el proyecto.

La Secretaría de Movilidad, por su parte, aseguró que ha instalado 14 paraderos para buses intermunicipales en puntos estratégicos para ordenar el corredor.

“Hemos tenido más presencia de Policía, pero no es una solución de fondo. Tampoco han socializado los nuevos paraderos y la gente debe cambiar mucho entre uno y otro”, se quejó Luisa Naranjo, quien lidera la página en Facebook ‘No más trancón por la calle 13’, donde ciudadanos comparten quejas por los embotellamientos en la vía.

Para Naranjo, los puntos más críticos para el tráfico son los cruces después del río Bogotá, en la carrera 137, la intersección conocida como El Suizo y en el sector de El Recodo, a la altura de la carrera 128.

Tránsito nocturno

Como alternativa, el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, propuso que los vehículos de carga circularan por la 13 exclusivamente en las noches.

De esta forma, coincidió con municipios como Mosquera y Funza, y la Gobernación de Cundinamarca, que habían sugerido antes ese horario, pero esta vez consideraron que cualquier decisión debe tomarse en forma concertada.

“Es fácil decirlo a través de un acto administrativo, pero eso implica aspectos logísticos y de costos que afectan la economía de un sector”, aseguró Juan Carlos Rodríguez, presidente de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga (Colfecar).

Con esa propuesta, este gremio de carga tendría que cambiar la logística de entrega de mercancía, lo que también cambiaría los costos.

Además, agregó que hoy la vía no les garantiza un tránsito seguro, porque no está bien iluminada y los problemas de orden público pondrían en peligro a los conductores por los robos.

“Nuestra propuesta es que lo hagamos por tipo de carga”, insistió Rodríguez, quien explicó que por distintas modalidades de transporte se podrían cuadrar los horarios, pero también insistió que debe ser un pacto en conjunto y que hace más de un año no son convocados al Observatorio de Transporte de Carga de la Secretaría de Movilidad. La entidad, por su parte, tiene consignado en sus registros que el último acercamiento se dio en septiembre del 2014.

Nicolás García, alcalde de Mosquera, pidió que se pueda avanzar en otros dos proyectos que sí impactarían en la descongestión de la 13: la prolongación de avenida Las Américas a Mosquera, la ampliación de la calle 63 y la avenida La Esperanza hasta Funza.

Estas vías aliviarían el caos que hoy hace demorar en más de una hora a quienes salen y entran a Bogotá, pero requieren de un acuerdo de voluntades entre el Distrito y Cundinamarca.

“Necesitamos que al menos Bogotá nos diga a cuál propuesta le apostamos para empezar a trabajar ya”, agregó García.

Las obras regionales

Las obras de 14,6 kilómetros de carriles de adelantamiento, en la vía Anapoima–Mosquera, corresponden al primer tramo de la ampliación de 60 km del tercer carril, entre estos dos municipios.

Este trayecto tendrá una inversión de 819.000 millones de pesos, los cuales se ejecutarán en dos contratos. Uno que asume la Gobernación con el Consorcio Devisab por valor de 169.000 millones, y otro suscrito entre Invías con el departamento por valor de 650.000 millones de pesos. Los primeros 14 km se firman entre el gobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz, y el representante de Devisab, Mario Huertas Cotes. Los 46,4 restantes serán asumidos por Invías y el departamento.

La otra obra regional se hará por Funza. Con una inversión cercana a los 186.000 millones, el concesionario CCFC S.A. se encargará de la construcción de 6 km de doble calzada y 496 metros de puentes y viaductos. La obra más relevante es el intercambiador vial a desnivel en Mosquera, donde también se conecta la concesión de Facatativá.

Reducción en los accidentes viales

Para la Secretaría de Movilidad sí existen cambios en la situación de la calle 13 en cuanto a la reducción de los accidentes viales. En el 2012 y 2013, la cifra alcanzaba los 913 y 900 casos, respectivamente, pero el año pasado se registraron solo 707 accidentes que ocasionaron la muerte de 14 personas y dejaron heridas a otras 142.

El grupo virtual ‘No más trancón por la calle 13’ registra en sus publicaciones que la mayoría de los accidentes ocurren entre los carros de carga y los ciudadanos, las motocicletas y los biciusuarios, porque son los más vulnerables en la vía, a pesar de las cebras peatonales. “En el sector de Puente Grande hay muchos colegios distritales y los jóvenes se tiran a la vía”, explica Luisa Naranjo, líder del grupo. La otra situación crítica es para los trabajadores de Funza y Mosquera que van a sus trabajos en Fontibón en bicicleta, porque no cuentan con ciclorrutas para este tramo.

BOGOTÁ
laubet@eltiempo.com

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