Creatividad en chocolate para disfrutar como niños en Medellín

Creatividad en chocolate para disfrutar como niños en Medellín

Volcán de chocolate con helado y barra personalizada son algunas delicias de The Chocolate House.

notitle
19 de febrero 2015 , 05:59 p.m.

La fantasía, la decoración rústica y el aroma del chocolate predominan en The Chocolate House, chocolatería que no solo ofrece productos a sus clientes, sino también la posibilidad de interactuar con el chocolate de una manera original.

“Nuestra finalidad es que al entrar, inconscientemente, las personas vuelvan a ser niños”, aseguró Jaime Arroyave, socio fundador de la chocolatería, que está inspirada en el cuento Hansel y Gretel de los hermanos Grimm.

De por sí el chocolate activa el cuerpo e incluso hay quienes aseguran que los hace felices, por eso, Arroyave y su equipo preparan deliciosos productos para consumir, pero sobre todo para que los clientes compartan en familia o con los amigos. “La invitación es a que se dejen seducir y salgan contentos de aquí”, dijo.

Y para ello, además de tener un variado menú que incluye platos como volcán de chocolate con helado, waffles, brownies, tortas, fondue, trufas y malteadas, el cliente puede realizar su barra de chocolate personalizada.

Es uno de los productos estrella de The Chocolate House. Según Arroyave es “el que más se ha movido”.

El consumidor la arma según sus gustos, elige qué ingredientes y sabores va a tener.

Hay cuatro opciones para la cubierta: chocolate negro, blanco, de leche y light; para el relleno, además de leche condensada o arequipe, puede elegir entre las tres salsas artesanales que ellos mismos elaboran: chocolate clásico, chocolate de frambuesa o chocolate de pimienta dulce, todas a base de avellanas.

Y para que quede lista las opciones son varias: maní, galleta oreo, coco, almendras, nueces y otros. También hay rellenos light para los que quieren cuidarse. “Al armar tu barra, interactúas de una manera diferente con el producto que estás pagando”, dijo.

Y similar a esta barra, desde diciembre los visitantes tienen la opción de armar la barra de los deseos, que en su interior trae un cofre con una carta y un amuleto: un dije con la palabra Dream y el logo de la chocolatería.

“La idea es que la armes y se la regales a otra persona. La sellamos, envolvemos en una caja y te la entregamos en una bolsa con un lapicero y las instrucciones para que la abran y escriban su deseo”, explicó Arroyave. Está convencido que al escribir los deseos, se vuelven realidad.

Jaime Arroyave es uno de los socios fundadores del negocio. Es un joven enérgico, innovador y con proyectos claros.

Ambas barras, según él, como todo lo que hay en su chocolatería “surgieron locamente. En nuestra filosofía no copiamos nada, ni siquiera estudiamos la competencia. Todo lo que hacemos nace desde la inspiración”, comentó entre risas el joven de 27 años.

Su idea de tener un negocio de chocolates surgió a finales de 2013. Era muy general. Conoció a su socia Sara Peláez, le comentó la idea y a ella le pareció atractiva. Entre enero y abril del año pasado trabajaron en la conceptualización y en construcción de la marca. Y en mayo, el sueño chocolatero se hizo realidad al abrir sus puertas al público.

Desde entonces, ‘la casita de chocolate’, ubicada en el barrio Provenza, El Poblado, es visitada por grupos de amigos y enamorados que disfrutan de deliciosos productos en un ambiente acogedor y lleno de fantasía.

“Esta chocolatería no es mejor que otras, simplemente es diferente. Ofrecemos otros conceptos y siempre estamos innovando”, concluyó Arroyave.

Una línea con fuerza

En The Chocolate House hay productos para todos. Una de sus líneas más sobresalientes es la fitness, pensada para aquellos que no comen muchos dulces o tienen diabetes. Y como para Arroyave light no significa ‘maluco’, los productos de esta línea también son ricos.

Prueba de ello es el éxito que ha tenido el brownie hecho con harina de coco, sal del Himalaya y chocolate light, uno de los más pedidos por los clientes, pues sus ingredientes, además de ayudar a cuidar la línea, aportan fibra y proteína y ayudan a la digestión. Igualmente, las trufas y las tortas light gustan mucho.

Por lo pronto, estos productos son distribuidos en varios mercados saludables de la ciudad, incluso de otras ciudades. Y el objetivo es llevarlos a muchos más para que los que se cuidan coman dulces light que sepan rico.

El sueño de Arroyave y su equipo de trabajo, uniformados con trajes de cargaderas como Hansel y Gretel, es seguir creciendo y llenando el negocio de ideas locas y fantasiosas con las que los clientes vivan una experiencia chocolatera y vuelvan a ser niños.

MÓNICA MARÍA JIMÉNEZ RUIZ
MEDELLÍN

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.