La accidentada intervención del sector del 'Bronx'

La accidentada intervención del sector del 'Bronx'

Analistas señalan que no fue planeada y estuvo desorganizada. El Distrito defiende la política.

notitle
16 de febrero 2015 , 07:25 p.m.

El comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Humberto Guatibonza, reafirmó lo que a simple vista ha vivido la ciudadanía desde que se intervino la L del ‘Bronx’, el 19 de febrero del 2013. Ese día, se retiraron los cambuches externos que por años permanecieron en el sector.

“Es preocupante el aumento de la distribución y consumo de droga que hay en la ciudad. Fue contraproducente la entrada a ese lugar”, dijo el oficial, en entrevista con Yamid Amat, en EL TIEMPO.

No solo hubo una especie de diáspora de habitantes de la calle por los barrios aledaños a la zona, sino que las bandas de microtráfico, tal como lo aseguró Guatibonza, ahora operan desde diferentes localidades.

Desde el primer momento de la incursión comenzaron las amenazas contra la Administración Distrital y las personas que laboraban allí, muchas de las cuales terminaron con la trágica muerte de líderes como Óscar Javier Molina y la salida del operador del comedor comunitario John Jairo Álvarez, que administró el lugar durante algunos meses.

Las amenazas contra Álvarez fueron tan graves que al lugar llegaron a entrar diez hombres armados que le pusieron precio a su cabeza. “Ellos decían que los turistas, como les dicen ellos, ya no querían ir a comprar al sector”.

El mismo Distrito ha tenido que aceptar que el negocio ilícito de drogas migró. Ariel Ávila, funcionario de la Secretaría de Educación (SED), ya había advertido que desde que se intervino el ‘Bronx’ el negocio de las drogas se descentralizó.

El experto explicó que los llamados ‘ganchos’ (líderes del negocio del microtráfico) ahora se ubican en diferentes localidades.

“En la ciudad hay 33. Unos están en Kennedy, otros en Bosa. Eso es una mafia y por eso hay un grado de articulación”, dijo el experto.

En un informe de la SED se reveló la localización de más de 75 ollas de comercialización de droga, 126 parques en donde se ubican ‘taquilleros’ que dominan la venta satélite y 150 barrios y zonas de expendio ubicadas en las localidades.

Ese fue un hallazgo de más de 40 investigadores sociales que durante dos años escudriñaron los barrios más afectados por la delincuencia para entregarles a las autoridades los responsables de minar la tranquilidad de los entornos escolares.

“Entregamos datos detallados de 69 ‘parches’, 107 pandillas, 10 grupos de delincuencia común y 7 organizaciones criminales semiestructuradas que inciden de forma negativa en los entornos escolares”, explicó Óscar Sánchez, secretario de Educación, en ese momento.

Según Ariel Ávila, líder de la investigación, las redes de microtráfico “encuentran en las pandillas un vehículo para delegar sus conductas delictivas, como ejercer presión en contra de jóvenes desescolarizados, recién graduados, sin trabajo o sin la posibilidad de continuar sus estudios”.

Hoy, dos años después, es la misma Policía la que advierte que la intervención que el Distrito emprendió hace dos años fue “contraproducente”. Guatibonza aceptó que los expendedores se sintieron acorralados y se fueron para Bosa, Kennedy, Engativá, San Cristóbal, Ciudad Bolívar, Suba y San Bernardo.

Según el alto oficial, la operación en el ‘Bronx’ disparó los puntos de expendios y el consumo de drogas en la ciudad.

Pero este no es un análisis exclusivo de la Policía. En el 2013, Viviana Manrique, directora del Observatorio de Drogas Ilícitas y Armas de la Facultad de Ciencia Política y Gobierno de la Universidad del Rosario, dijo que en Bogotá se distribuyen más de 45 tipos de drogas sintéticas y que hay 130 puntos de venta visitados por personas con alto nivel de ingresos.

Agregó que la distribución aumenta durante los fines de semana y que toda clase de drogas se comercializan especialmente en discotecas y eventos.

Intervención social

La intervención social en el ‘Bronx’ que tanto defiende el Distrito –aunque muestra avances en la atención a habitantes de la calle– no ha cumplido con lo anunciado al comienzo de esta Administración.

El analista en seguridad Hugo Acero, quien tuvo la experiencia de trabajar en estos temas en la alcaldía de Enrique Peñalosa, señaló: “Más que contraproducente, fue una intervención no planeada y completamente desorganizada”.

Los cambuches de la zona volvieron a ocupar la famosa L del ‘Bronx’. Según la Secretaría de Integración Social, estos hacen parte de las dinámicas propias de la población habitante de calle en todo el mundo.

Agregan que se adelanta un proceso de caracterización con el objetivo de actualizar datos sobre las dinámicas propias de esta población, informe que hasta el momento no se le ha entregado a la ciudadanía como tampoco un censo actualizado del número real de habitantes de la calle.

Tampoco se logró la entrega por parte de la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) de los edificios en donde la Administración actual prometió adecuar parte de la Ciudadela del Cuidado, un ambicioso proyecto que adecuaría espacios para los menos favorecidos no solo en salud sino en cultura y recreación.

Según Integración Social aún se encuentra adelantando acciones, en conjunto con otras instituciones del Distrito, tendientes a recibir los predios sujetos de extinción de dominio en el sector del ‘Bronx’.

En total, la inversión en el sector fue superior a los 1.000 millones de pesos en lo corrido del año 2014. Según el Distrito con estos recursos se han financiado los servicios de comedor comunitario, jardín infantil, centros de autocuidado y atención psicosocial, entre otros.

Pese a todas las críticas el balance social que hace la Administración sobre su gestión es positivo. En el año 2013 comenzaron a funcionar los centros de acogida y autocuidado para fortalecer los procesos de atención y recuperación de los habitantes de la calle. También desde marzo del 2013 funciona el Jardín Infantil La Libelulosa para niños y niñas de 1 mes de edad a 6 años, logrando la atención de 70 niños.

El balance es bueno solo cuando se habla del número de participantes que acceden a los servicios de entidades de salud o recreativas. En cuanto al comedor comunitario la entidad asegura que mediante la operación directa del comedor Liberia, en convenio con la Cruz Roja Colombiana, 600 habitantes de calle acceden diariamente al servicio de seguridad alimentaria y 50 tienen la posibilidad de realizar actividades de higiene y cuidado personal, además de atención psicosocial.

 ‘Hubo una política de alto impacto’

La secretaria de Gobierno, Gloria Flórez, se refirió a las declaraciones del general Humberto Guatibonza, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, en la que calificó la intervención del ‘Bronx’ como “contraproducente”, pues ocasionó que los expendedores se establecieran en otras localidades de la ciudad y el consumo de drogas se dispersara.

La funcionaria aseguró que es la primera vez que una política social de este tipo se da y no fue clara en si comparte o no la opinión del alto oficial.

¿La intervención del ‘Bronx’ sí fue ‘contraproducente’?

Las intervenciones pasadas tuvieron esencialmente una respuesta policial. Se hicieron siete operativos policiales, incluso por acompañamiento militar que fueron cuestionados por el Alcalde. Lo importante de resaltar es que se ha logrado una intervención integral no solo policial, dada la política de Bogotá Humana.

¿Es decir que actualmente hay una política adecuada?

Nunca antes se había dado una política social de tan alto impacto en el ‘Bronx’. Nos falta mucho porque la política que se impone en el país no permite que avancemos en centros de regulación.

Es alarmante que el microtráfico se concentre en seis de 20 localidades. ¿El problema lo han abordado en los consejos de seguridad?

Por supuesto. Semanalmente en el consejo de seguridad distrital evaluamos toda la política de seguridad en las localidades, entre ellas del microtráfico y el homicidio.

En medio de las críticas, el Distrito respondió que la intervención hecha en el ‘Bronx’ no fue solo policial, sino integral.

Guatibonza también habló sobre el número de sitios que funcionan como clubes sociales. Si el objetivo principal de darle fin a la hora zanahoria e iniciar el programa de rumba extendida era acabar con la rumba clandestina, y no ha funcionado, ¿debe mantenerse?

Por supuesto. La fiesta sana y segura ha sido un programa supremamente exitoso. El Centro de Estudio y Análisis en Seguridad y Convivencia (CEACSC) muestra lo que ocurre cada fin de semana. En aquellos lugares se reduce la ocurrencia del delito entre 1,5 y 1,6 por ciento en relación con todo el Distrito.

Pero frente al tema de clubes sociales…

Yo creo que están malinterpretando al General, porque si algo hemos evaluado es que ha tenido resultados positivos. El próximo miércoles tenemos reunión para fortalecer la política de seguridad y preguntaré las cifras que tiene la Policía Metropolitana sobre el aumento de clubes.

CAROL MALAVER
EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.