¿Cómo sería el corredor ambiental entre Colombia, Venezuela y Brasil?

¿Cómo sería el corredor ambiental entre Colombia, Venezuela y Brasil?

El ministro de Ambiente, Gabriel Vallejo, reveló detalles del gigantesco proyecto.

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16 de febrero 2015 , 12:37 a.m.

Recién nombrado Ministro, le dieron mucho palo dizque porque su especialización era la ‘atención al cliente’ y no sabía nada de medioambiente. Pero parece que aprendió…

Esa etapa no fue fácil. Le cuento a usted, porque es un tema íntimo, que me dediqué los primeros meses a tomar clases de derecho ambiental todos los sábados de ocho a cinco de la tarde. Durante los tres primeros meses al frente del ministerio me levanté a las tres de la mañana a estudiar. Dos cosas me ayudaron: la convicción en la humildad de aprender y la pasión por servir.

Pero también debió recibir consejo de mucho ambientalista, porque varios han aceptado que está haciendo una buena labor...

Es cierto que me he reunido con ecologistas muy representativos, con quienes aún mantengo algunas o muchas visiones distintas. Pero a todos los respeto. La gente está viendo que mi único interés es servirle al país. Vengo del sector social y, se lo digo con certeza, no hay muchos que conozcan la pobreza de este país como yo. Por eso no entiendo el tema ambiental sin el tema social. Seguiré recorriendo el país, porque eso me da no solo el conocimiento, sino la tranquilidad y la seguridad frente a las decisiones que estamos tomando.

¿Existe el justo medio entre la protección ambiental y las obras de infraestructuras consideradas vitales para el país?

Las decisiones que hemos tomado en el Ministerio indican que sí puede haber un punto medio entre el respeto por el ambiente y el sacrificio en términos de ecosistemas que exige el desarrollo. Trabajo, no sobre posiciones irreconciliables, sino sobre puntos de encuentro.

Hablemos de ejemplos concretos. ¿Es cierto que gracias a usted se destrabó el proyecto hidroeléctrico Porvenir II?

Cierto. El secreto fue gerenciar. Por fortuna cuento con un gran director de la Anla y un gran equipo, y la autorización para el licenciamiento se firmó el viernes pasado en la mañana.

Allí, la preocupación era la migración de los peces y su posible alteración por la construcción de la presa…

Se hizo un estudio biótico que duró más de un año y medio; concluimos que era posible avanzar con el proyecto, y esa fue la decisión que se tomó.

¿A cuánta gente beneficiará Porvenir II?

Hablamos de una de las hidroeléctricas más importantes del país, no para los próximos 6 meses o 4 años, sino para 150 años. Aportará 353 megavatios en generación de energía, que equivalen al 11 por ciento de la capacidad de generación instalada en el país. Entonces, cuando usted va a tomar esta decisión tiene que hacer cuentas sobre ese equilibrio entre lo biótico, para cuidar el ecosistema, y los beneficios que esa obra traerá para el país.

Yo vi a uno de sus antecesores, Juan Gabriel Uribe, sudar la gota gorda con otro gran tema, la delimitación del páramo de Santurbán. ¿La logró?

Se logró definir el 19 de diciembre. Era un compromiso del presidente Santos, y me puso el fin de año como límite, porque por ahí habían pasado cinco ministros sin poder delimitarlo. A los dos días de posesionado me reuní con 80 personas de la comunidad de Santurbán, entre ellos defensores del medioambiente, cebolleros –recuerde que Santurbán es el segundo productor de cebolla más grande del país–, los mineros –Santurbán tiene tres grandes compañías mineras y más de 400 pequeños mineros ancestrales–. ¡De Santurbán sacó oro hasta don José Celestino Mutis! De 129.000 hectáreas, logramos preservar 100.000 de páramo, destinar 6.000 a agricultura e ir reconvirtiendo el resto. Lo importante es que el ecosistema de Santurbán ha quedado delimitado y eso será acompañado de una inversión social muy importante, de 19.000 millones de pesos.

Así sería el corredor ambiental más grande del mundo. Foto: EL TIEMPO

Póngase la mano en el corazón. ¿Quiénes ganaron en Santurbán? Los que querían proteger las fuentes hídricas del páramo o los que querían cultivar cebolla y explotar oro?

Todo el mundo tuvo que poner. Desde la señora que cultiva su cebolla –que tendrá que revisar cómo realiza su actividad agropecuaria para que sea amigable con el ambiente–, hasta los mineros, a los que les queda claro dónde no podrán hacer minería. ¿Pero qué le dimos a la gente? Seguridad. Y con 100.000 hectáreas protegidas de páramo, le estamos garantizando a Bucaramanga que va a conservar sus fuentes hídricas por muchos años. Además, Santurbán representa lo que va a venir en los próximos cuatro años en los 35 páramos que nos quedan por delimitar.

¡Quedan 35 por delimitar! Un trabajo monumental. Por ejemplo, ese trabajo hay que hacerlo urgentemente en el proyecto La Colosa, donde se supone que hay la reserva más grande de oro de todo el continente…

Allí logré sentar a todos los actores con el gerente de la corporación del Tolima, el de la empresa de La Colosa y con el alcalde de Cajamarca, que no se hablaban desde hacía varios meses. Subimos a La Colosa, almorzamos en la misma mesa, y cada uno presentó su visión. Acordamos que La Colosa continuará con su proceso exploratorio, y en el mejor escenario podría arrancar en el primer trimestre del 2018. Dicho lo anterior, lo que hice fue demostrar que una sustracción de un área donde no se está causando hoy absolutamente ningún daño a los ecosistemas permite desarrollar una actividad sostenible para casi 800 personas. Esto no es de posiciones, no es que esté bien o mal tal actividad; sino es de cómo logramos un punto de encuentro para lograr ese equilibro entre el desarrollo sostenible y el cuidado medioambiental.

Suena muy bonito, pero ¿cómo se garantizará que la actividad minera no arrase con el lugar?

Como decía mi abuela, “un tamal por día, mijo”. Hoy estamos en la etapa de exploración. ¿Qué va a pasar en el primer trimestre del 2018? Ahí miraremos qué decisión se tiene que tomar en su momento.

Ruta del Sol III: faltaban unas licencias ambientales de unos tramos que tenían paralizada la autopista y se habían convertido en un problema contractual. ¿También las destrabó?

Lo logramos también hace aproximadamente tres semanas. Teníamos algunas dificultades con unas comunidades, pero logramos solucionarlas dialogando. Uno de los grandes problemas que teníamos era que, en general, nos faltaba ir a territorio. No se pueden tomar las decisiones desde las oficinas. Por eso, de siete días de la semana, cuatro estoy afuera.

La conexión Cali-Buenaventura estaba también parada, porque faltaba una licencia entre Mulaló y Loboguerrero…

Eso también ya está caminando, gracias a un apoyo muy grande con las comunidades por parte del Ministerio del Interior.

Hemos visto además con satisfacción que usted le tiene el ojo puesto a la reserva coralina de 'Seaflower', cercana al archipiélago de San Andrés. ¿Está preocupado por el detrimento que pueda sufrir a raíz del fallo de la Corte de la Haya?

Estoy preocupado por lo que pueda pasar; más que por el fallo de La Haya, por la posible implicación de la construcción del canal nicaragüense.

¿Eso quiere decir que el Gobierno de Colombia ya no piensa que lo del canal interoceánico de Nicaragua es un cuento chino?

Yo de lo que le puedo hablar es de los daños ambientales nefastos que en esa reserva del 'Seaflower' traería una supuesta construcción de ese canal, en tres temas fundamentales: el de los arrecifes coralinos, el de la pesca y el de los vertimientos. El calado de los buques que pasarían por la zona traería gravísimas consecuencias ambientales, pero sobre el fallo de La Haya se pronuncia la Canciller. Yo me pronuncio sobre los daños ambientales, en los cuales claramente nosotros vemos un riesgo muy grande.

Como ministro de Ambiente, ¿ya ha conversado con Nicaragua sobre el futuro del 'Seaflower'?

No. Recientemente, la canciller me ha solicitado información sobre cómo ve el Ministerio de Ambiente ese tema y se la he dado.

Al comienzo de esta entrevista me dijo que les tenía una sorpresa a los ambientalistas. ¿Cuál es?

Este puede ser uno de los legados más importantes del gobierno del presidente Santos y es uno de sus sueños: construir lo que él denomina un corredor triple AAA –por los Andes, la Amazonia y el Atlántico–, que consistirá en unir en un solo corredor, desde el punto de vista bioambiental-ecosistémico, 135 millones de hectáreas. Sería el corredor ambiental más grande del mundo. Requeriría el aporte de tres países: Colombia con un 34 %, Venezuela con un 4 % y Brasil, que tiene uno de los ecosistemas más grandes del mundo, con un 62.

¿Y eso por qué es importante?

Porque frente al problema más grande del planeta, el del calentamiento global, este corredor significa un aporte concreto a la mitigación del problema. En territorio colombiano empieza desde la Amazonia, bordearía un pedacito de Venezuela e iríamos directamente hasta el Atlántico. El Amazonas es una de las áreas que más CO2 recoge de la atmósfera y, por lo tanto, eso indica que se va a garantizar la generación de nuevas fuentes de agua. Imagínese lo que eso significa de cara al calentamiento global...

¿Ya lo conversaron con Brasil y Venezuela?

Anoche, el Presidente nos dio a la canciller y a mí la instrucción de iniciar formalmente conversaciones con Brasil y con Venezuela, cosa que empezaremos a hacer esta semana.

Por último, ¿qué aporte le hará el Ministerio del Ambiente al proceso de paz?

Es la primera vez en la historia que el tema ambiental, desde el punto de vista del Plan Nacional de Desarrollo, se convierte en un elemento envolvente de las tres metas del segundo gobierno Santos, que son la paz, la equidad y la educación. El único elemento que los envuelve a todos se llama “crecimiento verde”.

Eso significa que todos los ministerios tienen una responsabilidad real, cualitativa y cuantitativa con el tema ecológico. Mi prioridad durante el tiempo que el Presidente me deje permanecer en este cargo será el tema de la educación ambiental. Uno, a nivel de colegios y universidades; dos, en acuerdos y alianzas con empresarios, y tres, con una estrategia de comunicación a nivel nacional muy grande.

MARÍA ISABEL RUEDA
Especial para EL TIEMPO

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