La marcha de Mockus

La marcha de Mockus

En un ambiente tan pugnaz, tan irrespirable, no se puede dar papaya.

notitle
14 de febrero 2015 , 08:41 p.m.

Da pesar por el personaje, de trayectoria impecable. Pero en un ambiente tan pugnaz, tan irrespirable, no se puede dar papaya. Y Mockus la dio. Es ridículo echar la culpa al mensajero con el propósito de desviar la atención porque los que cometieron el error fueron el gran profesor y el Gobierno.

Anuncian una marcha apolítica y firman un contrato que reza textualmente: “Servicios para diseñar (...) herramientas/acciones innovadoras que contengan mensajes e ideas estratégicas para invitar a una movilización ciudadana que promueva el respaldo social ante las conversaciones que adelantan el Gobierno y las Farc-Ep”. No pueden, por tanto, quejarse de las críticas y dudas acerca de la imparcialidad y verdadero objetivo de la iniciativa.

Dada la trayectoria de Mockus, no hubiera sorprendido que encabezara una marcha por la vida. Sigo sin poner en tela de juicio su rectitud moral, muchos votamos por él porque era y es sinónimo de lucha contra la corrupción. Pero lo sospechoso desde el inicio, incluso antes de conocer el contrato, es que Santos le encargó acercar a Uribe y a sus huestes al proceso de paz y poco después convocó la manifestación.

Ya había suspicacias y ahora asoman certezas. El contrato de su organización, Visionarios, es nítido, no dice varias, sino una sola movilización, y no indica que sea una iniciativa a favor de la vida, sino un respaldo al proceso de La Habana.

Lo malo para Mockus, que sigue siendo la persona buena de siempre, es que quedó pulverizado el carácter espontáneo y amplio de su convocatoria. La marcha del 9 de marzo nace sesgada y estará aún más politizada que antes. Adiós a la unidad, a la concordia, al puente que pretendía tender entre dos facciones cada día más distantes.

Los santistas, la izquierda y el ‘antifuribismo’ saldrán para demostrar que ellos son los únicos que quieren una Colombia sin conflicto, los dueños de la paz, y que son más. Pero en lugar de blancas palomas, encarnarán una bandada de aves con un propósito bravucón. Los otros se quedarán en casa.

Si Santos tiene voluntad sincera de lograr consensos, de evitar que el abismo continúe creciendo, debe dar el primer paso para acercar posiciones. Un jefe de Estado gobierna sobre amigos y críticos, aunque ya recordó Roy Barreras que solo tienen ojos y presupuestos para los propios.

Bastaría con que tratara a los 7 millones de uribistas con la corrección y amabilidad con que se refiere a la cúpula guerrillera. Si a las Farc les borró la palabra terrorista, entre otras cortesías, en aras de la tolerancia y de ganarse adeptos no le costaría suprimir de su lenguaje “extrema derecha fascista” y “mentiroso” cada vez que Uribe le dispara un trino agresivo o el Centro Democrático muestra sus divergencias.

Gustavo Petro fue a Washington (Piedad y Morris no salían de allá) a cantar las debilidades institucionales del país, y los que ahora despellejan a Uribe antes aplaudieron al Alcalde.

Si el Gobierno cambiara de actitud y fuera más inteligente, no tendría que gastar miles de millones en asesorías para convencer de lo estupendo que es negociar con las guerrillas. El de Visionarios es solo uno de los 171 contratos del “Fondo de Programas Especiales para la Paz 2014” que leí en 29 páginas, y debe haber más.

Son tan variopintos los contratistas y tan generosas las cantidades, que cada vez que escuchemos a alguien alabar entusiasta el proceso habrá que preguntarse: “¿cuánto nos cuesta? ¿Este sí habla gratis?”.

Salud Hernández-Mora

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.