Es la diplomacia, estúpido

Es la diplomacia, estúpido

La democracia que tanto dice defender Estados Unidos simplemente no existe.

notitle
10 de febrero 2015 , 07:16 p.m.

Al margen de los temas de protección del medioambiente, la carrera armamentista o los acuerdos nucleares, alrededor de los cuales las grandes potencias siempre tienen una objeción, una reserva o un veto, el respeto a los derechos humanos, que uno ingenuamente cree que deberían protegerse a toda costa, diplomáticamente recibe un manejo inexplicable.

Desde el punto de vista humanitario, por ejemplo, no se entiende por qué Richard Nixon y todos sus sucesores en la Casa Blanca han sido tan laxos con China, pese a que en ese país la democracia que tanto dice defender Estados Unidos simplemente no existe y la libertad de expresión o el derecho a disentir son mera ficción. En consecuencia, allá las grandes marcas americanas tienen inmensas plantas, donde sus empleados trabajan en condiciones que rayan con la esclavitud; pero, en aras de la economía, los derechos humanos pasan a un nivel secundario o inferior y el Tío Sam decide mirar para otro lado. “Es la economía, estúpido”, como decían en la primera campaña presidencial de Clinton.

Lo paradójico es que Estados Unidos –que mantiene detenidos en Guantánamo, en condiciones deplorables y sin ninguna garantía jurídica, a decenas de sospechosos de terrorismo– se arroga el derecho de expedir o cancelar certificaciones en derechos humanos de las cuales depende, a su vez, la ayuda económica que ofrecen a países tercermundistas, como Colombia, que tiemblan a la espera de sus respectivos salvoconductos.

A propósito, por aquí la cuestión no es muy distinta y la coherencia tampoco es la norma. Mientras Juan Manuel Santos dice que su gobierno “sí respeta integralmente la libertad de pensamiento, respeta la libertad de opinión y de expresión y respeta a la oposición”, en Ecuador –a la luz de la ley mordaza impulsada por Rafael Correa– un caricaturista tiene que pasar de nuevo al banquillo por la publicación de una caricatura que no era del gusto del mandatario vecino y que le puede acarrear una multa de 180.000 dólares al periódico El Universo, de Guayaquil. Por supuesto, Santos no va a decir ni pío, porque ese respeto de la libertad de opinión no puede deteriorar las buenas relaciones diplomáticas entre dos países hermanos.

A su vez, Nicolás Maduro también arremete con todo contra la prensa y sus opositores y, como así funciona la diplomacia, a nuestro gobierno le toca hacerse el de la vista gorda, mientras connotados dirigentes de Venezuela y otros países le reclaman a Colombia por no ayudar a rescatar la democracia venezolana. Claro que la mayoría de esos que hoy tanto nos reprochan olvidan que ellos no hicieron nada por defender la democracia nuestra cuando el gobierno de Álvaro Uribe espiaba a magistrados, chuzaba periodistas o insultaba a la oposición. (¿Serán gajes de la diplomacia o de la economía?)
Tampoco podemos esperar que en sus encuentros con el presidente de Turquía, Tayyip Erdogan, quien pasó un par de días en nuestro país, su colega Santos le haya hecho algún comentario sobre las constantes redadas policiales y las detenciones de que son objeto los periodistas de ese país euroasiático. No, señor.

En la mayoría de los casos, los gobernantes se escudan en el respeto a la soberanía de las demás naciones para no comprometerse con ninguna causa humanitaria. Sin embargo, todos sabemos que ese pretexto solo es válido según las conveniencias, dependiendo de los intereses económicos que estén en juego. “Es la diplomacia, estúpido”, dirán ahora.

* * * *

Colofón: me sumo a la solicitud del periodista Gonzalo Guillén para que el presidente Juan Manuel Santos declare al menos un día de duelo nacional por la masacre de los 4 niños ocurrida en Caquetá y el asesinato de otro menor de 7 años, descuartizado en La Vega (Cundinamarca).

@Vladdo

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.