Editorial: Celebrando al CPB

Editorial: Celebrando al CPB

Es de celebrar que esta asociación haya conseguido sobrevivir en un país turbulento y complejo.

09 de febrero 2015 , 08:28 p.m.

Este nueve de febrero, al final del Día del Periodista, y luego de una jornada de reflexiones sobre el oficio de contar, con la verdad por delante, lo que está pasando en la sociedad y en el mundo, se entregaron los premios –especiales y esperados, porque son concedidos por los propios reporteros– que otorga cada año el Círculo de Periodistas de Bogotá (CPB). Se trataba, además, de una ocasión muy especial, pues el CPB, el más antiguo gremio de estos profesionales en Colombia, ha dado por iniciados los festejos por sus primeros setenta años. Y es de celebrar que una asociación de esta clase haya conseguido sobrevivir en un país que, por turbulento y complejo, ha necesitado tanto de su prensa y de sus medios; y es de reconocer, también, que haya llegado a nuestros tiempos más combativo que nunca.

El CPB nació el día en el que un torneo de bolos reunió en el Club San Francisco a los periodistas bogotanos. Pronto se llegó a la conclusión de que estaba haciendo falta un “círculo” –la palabra, contó el cronista Felipe González Toledo, se le ocurrió a Eduardo Zalamea– que tuviera como uno de sus fines “mantener como canon fundamental la libre expresión del pensamiento, y defender por todos los medios las normas constitucionales y legales que garantizan la libertad de prensa, como razón de ser y principio esencial de nuestras instituciones democráticas”. Así que el 11 de febrero de 1946 se dio la noticia. Esta agremiación era una realidad, con una directiva de lujo: Enrique Santos Catillo, de EL TIEMPO; Álvaro Gómez, de El Siglo, y José Salgar, de El Espectador. El fiscal fue Zalamea, y entre los vocales estaba nadie menos que Guillermo Cano. Todo presagiaba larga vida.

Setenta años más tarde, a pesar de los constantes ataques de los actores armados a los reporteros, y luego de diferentes períodos, llenos de reveses y de triunfos (el premio empezó a otorgarse en 1982, por ejemplo), el CPB merece celebrar que en los tiempos del periodismo ciudadano ha reafirmado su vocación de ponerse del lado de los periodistas, que siguen jugándose la vida en este país lleno de peligros. Lo seguro es que estas siete décadas, que confieren cierta autoridad, serán un buen pretexto para seguir congregando y protegiendo a tantos comunicadores que no dejan de escuchar el llamado de este oficio.


EDITORIAL
editorial@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.