Un médico chef, con comida sana, combate cáncer

Un médico chef, con comida sana, combate cáncer

Mediante terapia basada en alimentación, Diego Posada, previene y cura enfermedades degenerativas.

notitle
09 de febrero 2015 , 10:10 a.m.

“Me dijeron que tenía cuatro días de vida. Que no alcanzaba a comer natilla este año”, cuenta Robinson, de manera taciturna y resignada. Esto ocurrió en octubre del año pasado, cuando en el hospital San Vicente de Paul le encontraron un carcinoma hepático de 30 por 25 centímetros que le tenía el 90 por ciento del hígado comprometido. Estaba muerto.

Desahuciado, y sin esperanzas, llegó donde Diego Posada, un chef terapéutico que trabaja en el mismo hospital, en el restaurante Sodexo.

Lo poco que le quedaba de vida, y lo mucho que tenía de fe, lo puso en manos de este médico chef.

A Posada llegan pacientes como Robinson, ya desahuciados, a los que han intentado curar por todos los medios sin éxito alguno. Allí es donde él ve “todo por hacer”.

Explica que las células cancerosas se alimentan de cosas de las que las células sanas no. Como las proteínas dextrógiras, que están la sal. Las carnes, leches, grasas, huevos acidifican el cuerpo volviéndolo incapaz de eliminar ácidos.

“Los ácidos salen por medio de la piel (sudor), los riñones (orina) e hígado (heces fecales). Si estos órganos dejan de funcionar bien, retienen ácidos y pierden oxígeno, lo que conlleva a un cáncer”, explica.

Para Posada, el desconocimiento de la gente es el principal problema para afrontar este mal.

Las personas desconocen que con alimentos sencillos como champiñones, que son ricos en selenio; los tomates en licopeno y la zanahoria en falcarinol, se podría parar, lentificar, o retraer el cáncer.

Así como el consumo de frutas: manzana, papaya, piña, naranja, melocotón y limón. Posada aconseja consumir las semillas de estas frutas, ya que en estas se encuentran componentes como nitrilosidas y vitamina B17.

La terapia que utiliza Posada consta de tres fases: Limpiar, Nutrir y Atacar.

En la primera, desintoxica el riñón, el hígado y los pulmones, que son los órganos que sacan la acidez; en la segunda etapa, se trata de comer todo lo que el médico considera que son alimentos anticancerígenos; y, la fase final, es atacar mediante el calor, las células tumorales que son sensibles a este método.

Una célula tumoral, a partir de los 40 grados, se muere y es por eso que las personas con cáncer sufren de fiebre. Es el cuerpo tratando de combatirlo.

Es el caso de Robinson, al que le creó fiebres parciales con bolsas térmicas para atacar el tumor.
Sin embargo, Posada también explica que el cáncer de hueso (sarcomas) es difícil de tratar, ya que a ellos no les llega casi nada.

Por el contrario, con los carcinomas, o cáncer en los órganos, responden muy bien a la terapia.

Sin embargo, el experto aclara que su tratamiento no es uno alternativo a las cirugías, quimios y radioterapias. Es más bien complementario. “Si una persona está bien alimentada, no alimenta el tumor, puede asimilar mejor estos otros tratamientos”, asegura.

Posada cuenta con pesar que solo ha llegado tarde a dos pacientes a los que no pudo ayudar por lo avanzado de su estado, entre ellas a su mamá.

Por eso, con Robinson, siente que le está ayudando a la gente. Al que hace cinco meses le daban cuatro días de vida, hoy está en remisión. Es decir, su tumor ya es de 10 centímetros.

En diciembre, él fue al hospital y le llevó natilla a quien le había dicho que no alcanzaría a comerla.

El potasio como arma primaria

Es un nutriente principal para combatir el cáncer, ya que es un catalizador de oxígeno, elemento vital del que vive una célula sana, junto a la glucosa, potasio e insulina. Esto no significa que se deba dejar de comer alimentos con sal, no. Lo ideal es consumir mucho potasio (8 gr. al día) para que "no se deje sacar" del sodio.

Un camino alternativo para tratar el cáncer

Según Diego Posada, la medicina normalmente toma tres caminos para combatir un cáncer, y las compara con estrategias de Edad Media para combatir a un enemigo difícil de batir: una es decapitándolo (Cirugía), otra, es quemándolo (Radioterapia) y la última, es envenenándolo (quimioterapia). “Pero olvidaron otra estrategia, también de esa epoca: asediarlo y cortarle los suministros. Y al dejarlo sin alimentos se muere de hambre. Eso hago yo, quito todo lo que alimente el cáncer para que se debilite”, explica.

Para Posada hay tres teorías del porqué enferma el cuerpo, propuestas por reconocidos galenos a nivel mundial: la primera es la de Max Gerson que dice que la falta de enzimas y nutrientes hacen que el cuerpo se descompense; la segunda teoría es de Ryke Hamer, habla de un conflicto emocional en la persona, como agotamiento, estrés o penas; que desgasta el cuerpo, haciéndolo propenso a un cáncer; y, la última teoría, explicada por Alberto Marti Bosch, propone que todo cáncer es un exceso de ácidos en el cuerpo. Y hay alimentos que acidifican la sangre.

DAVID ALEJANDRO MERCADO
Para EL TIEMPO
Medellín

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.