'El sistema penal acusatorio está en crisis y tiene que reformarse'

'El sistema penal acusatorio está en crisis y tiene que reformarse'

Leonidas Bustos, presidente de la Corte Suprema, anuncia proyecto para reformar Código Penal.

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08 de febrero 2015 , 09:32 p.m.

Terminar definitivamente con el Consejo Superior de la Judicatura y reemplazarlo por una gran gerencia administrativa, propone el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Leonidas Bustos. El magistrado declara que el sistema penal acusatorio o sistema oral está en crisis y anuncia reformas que su corporación prepara junto con la Fiscalía.

¿Usted es partidario de la reforma de la justicia?

Sí. Por ejemplo, creo que es importante replantear la estructura y el origen del Consejo Superior de la Judicatura. Es hora de pensar en un perfil distinto para los integrantes de esa corporación, con una orientación más técnica, de especialistas en derecho económico y ciencias de la administración. (Lea también: El derecho no puede ser un obstáculo para la paz: Corte Suprema)

Debe haber una gerencia de la Rama Judicial que no se quede en el procedimiento, como ocurre hoy. La Sala de Gobierno Judicial incluida en el actual proyecto de reforma constitucional presentado por el Ejecutivo podría obrar como una junta que señale las políticas macro del sector, al igual que acontece en la junta del Banco de la República.

¿Propone que la Sala Administrativa de la Judicatura sea asumida por una persona?

Lo que se requiere es un sistema en el que se puedan aplicar los principios de administración eficiente y profesional en la Rama Judicial; en tal medida, implementar un modelo que se asimile al de una junta directiva que fije políticas y un gerente que las ejecute.

Esa gran gerencia puede impulsar la aplicación de nuevas tecnologías de la información, el expediente digital y la socialización de la jurisprudencia de las cortes en tiempo real, para evitar decisiones contradictorias en el sistema judicial, lo que supone garantizar una aplicación unificada de la ley, acorde con la interpretación que de ella hacen los altos tribunales de justicia. Así los jueces pueden tener fuentes confiables para resolver los conflictos sometidos a su consideración.

¿Y las funciones de la Sala Disciplinaria?

El Legislativo deberá crear un tribunal disciplinario.

Pero, en el fondo, ¿no es lo mismo?

No. Uno de los cuestionamientos fuertes que se le hacen a la Sala Disciplinaria es el origen político de sus integrantes. Un tribunal disciplinario debe provenir de la Rama Judicial, porque al fin y al cabo su función es ejercer control sobre la conducta de los funcionarios judiciales. Para garantizar la independencia, su origen debe emanar de las propias cortes.

¿La Corte Suprema de Justicia tiene hoy doble instancia para investigar, juzgar y fallar?

No. La Constitución no establece la doble instancia. Por ejemplo, a la Corte le corresponde investigar y juzgar a los miembros del Congreso de la República y juzgar a algunos altos dignatarios del Estado en proceso de única instancia, sin que sus decisiones puedan ser revisadas por otra autoridad judicial.

¿Eso debe seguir así?

No. Sin embargo, es importante dejar en claro que es la propia Constitución Política la que la señala esa atribución y diseña el procedimiento en la Corte. La idea es crear una sala de instrucción con magistrados investigadores, una sala de juicio de primera instancia y dejar a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia como juez de segunda instancia.

¿El sistema oral en la justicia o sistema acusatorio ha funcionado?

Está en crisis. Ha funcionado, pero hay que admitir que tiene problemas que obedecen a muchos factores: sociales, económicos, culturales, personales. El principio de oportunidad, por ejemplo, no es propio de nuestra cultura, sino de sistemas anglosajones.

Por temor a represalias nos da temor denunciar, porque no tenemos garantizada nuestra integridad psicofísica para recurrir a un juzgado y, en un juicio, señalar al delincuente; se observan casos en que se contratan testigos o quienes declaran en un juicio son asesinados.

¿Y en qué falla el sistema oral desde el punto de vista económico que mencionó?

Carece de infraestructura adecuada, son insuficientes las salas de audiencia, los equipos de cómputo, las grabadoras, las filmadoras y los micrófonos. Por cada 400 casos hay apenas un investigador.

¿Hay que revisar entonces el sistema oral?

El sistema acusatorio no puede tener reversa. No hay un sistema más democrático. Cada ciudadano tiene su dosis de verdad, por eso debe existir un escenario procesal que le permita a la parte no solamente investigar su hipótesis delictiva, sino verificarla ante el juez; la igualdad de armas, la contradicción probatoria, la inmediación, la publicidad y la realidad son herramientas para que realmente se haga justicia.

Entonces, ¿por qué está en crisis?

La verdad es que no hemos podido observar las grandes ventajas del sistema acusatorio, entre otras razones por el gran déficit económico. En el sistema acusatorio existen muchas instituciones que permiten la terminación anticipada del proceso: una puede ser el allanamiento a cargos; otra, la negociación y los acuerdos que se lleven con la Fiscalía y otra, el principio de oportunidad.

Estamos trabajando con la Fiscalía para reformar el Código de Procedimiento Penal. El mes entrante se va a presentar un proyecto que permitiría hacer más fluido y dinámico el sistema acusatorio. Tiene que jugar un papel importante el Legislativo, porque tendríamos que derogar todas las normas que prohíban la concesión de beneficios; eso estimula, anima al procesado a aceptar tempranamente su responsabilidad.

Lo cierto es que hasta ahora el sistema no ha funcionado bien…

Así es. Mire casos como el del joven (Luis Andrés) Colmenares o varios que se han adelantado en la Corte Suprema de Justicia mediante este procedimiento, en los que los juicios han durado mucho tiempo porque la congestión es enorme. Un juez puede tener cientos de procesos y en todos tiene que realizar audiencias.

¿Y los jueces de descongestión?

Es que los jueces de descongestión no son para descongestionar. Esa es una mala información. La demanda de justicia se ha cuadruplicado y tenemos los mismos funcionarios de hace 10 o 15 años. Durante las últimas dos décadas, la demanda de justicia creció 370 por ciento, pero los funcionarios solo se incrementaron en 24 por ciento.

¿De qué manera esa reforma que se presentará va a solucionar eso?

Entre otras alternativas, aumentando la cobertura para la aplicación del principio de oportunidad, que se extienda a más delitos, y es muy probable que se rebajen las causales para que se amplíe la cobertura. Las causales, 16 o 17, son taxativamente señaladas en la ley y podríamos disminuirlas, pero aumentando el margen de cobertura; es decir, haciéndola extensiva para otros delitos.

Le pregunto ahora a usted como juez: la Corte Constitucional empató en la discusión sobre adopción por parte de la comunidad LGTBI. Si usted fuera el conjuez de desempate, ¿cómo fallaría?

No le puedo responder como juez, sino como ciudadano. Creo que en el país tenemos que caber todos y eso significa que deben protegerse tanto los derechos de la mayoría como los derechos de la minoría.

¿Es decir…?

Desde mi punto de vista personal, tienen derecho a la adopción. El papa Francisco dijo que ellos también son hijos de Dios.

YAMID AMAT
Especial para EL TIEMPO

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