Sobornos en Ecopetrol: Fiscalía indaga a más implicados y contratos

Sobornos en Ecopetrol: Fiscalía indaga a más implicados y contratos

Uno de los involucrados se convirtió en testigo y acaba de firmar un principio de oportunidad.

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07 de febrero 2015 , 05:51 p.m.

Elgui Hohanna Navarro Carvajal es una esteticista de cerca de 40 años, gerente de un spa en Bucaramanga. En su local, ofrece tratamientos contra el envejecimiento y la celulitis, a base de plasma y láser.

Por eso, para el juez federal del distrito de Newark, Joseph E. Irenas, es claro que ella no está en capacidad de realizar ningún tipo de consultoría técnica como pretendió hacerlo creer, en el 2010, Petrotiger, una petrolera con base en Islas Vírgenes Británicas, sede en Nueva Jersey y sucursal en Bogotá.

De hecho, el FBI ya probó que las supuestas consultorías, que autorizó pagar Joseph Sigelman, el entonces presidente de Petrotiger Colombia, por 335.000 dólares (798 millones de pesos), son parte de un soborno entregado a David Orlando Durán Flórez, esposo de Hohanna y ejecutivo de Ecopetrol. El fin era favorecer a Petrotiger con un contrato por 39 millones de dólares con la firma indochina Mansarovar. (Lea también: 'Llegaremos hasta las últimas consecuencias': presidente de petrolera)

Pero el escándalo está a punto de tomar mayores dimensiones. Informantes aseguran que Durán no trabajaba solo y que otros funcionarios de la petrolera también recibieron plata para asignar este y otros contratos.

De hecho, EL TIEMPO confirmó que un alto ejecutivo, involucrado en los sobornos, se acaba de convertir en testigo de la Fiscalía y en diciembre firmó un principio de oportunidad para obtener beneficios judiciales a cambio de colaborar con la justicia.

Registro a oficinas

Lo que ha declarado es tan grave que ha ameritado reuniones entre el presidente de Ecopetrol, Javier Gutiérrez, la Oficina de Transparencia de la Presidencia, en cabeza de Camilo Enciso, y la cúpula de la Fiscalía.

Aunque el nombre del testigo se mantiene en reserva, EL TIEMPO estableció que Marcos Mauricio Vesga Niño, un exgerente de Petrotiger, decidió contarlo todo y les entregó al FBI y a la Fiscalía documentos que prueban los pagos irregulares, incluidos correos electrónicos y facturas ficticias.

Vesga era director de varios proyectos, incluido uno conocido como Palo de Agua y otro rotulado bajo el código WET0000048, de dónde salió el dinero para pagar los sobornos. Su testimonio es tan importante que será uno de los ases que el FBI destapará en el juicio contra Sigelman, que se iniciará en abril próximo.

EL TIEMPO estableció que Juan Carlos Rincón Martínez, también ejecutivo de Petrotiger, intentó llegar a un arreglo judicial con la Fiscalía, en marzo del 2012, a través del exvicefiscal Luis Alberto Santa, su entonces abogado. Pero no se pudo concretar.

Sin embargo, a partir de la información que ha suministrado el testigo estrella, un equipo de expertos de la policía judicial llegó hace dos semanas a las oficinas de Ecopetrol pidiendo varios contratos de asociación y de operación directa, diferentes al de la indochina Mansarovar.

Según registros oficiales, Petrotiger tiene 9 contratos vigentes con Ecopetrol, por cerca de 100 millones de dólares, dos de ellos obtenidos luego de que estallara el escándalo.

Fuentes federales le confirmaron a este diario que se indaga la manera en que se asignaron esos y otros contratos de mantenimiento de campos menores de Ecopetrol y de suministro y operación de equipos para exploración y explotación. Uno de ellos, por 5,5 millones de dólares, está relacionado con el mantenimiento de un pozo en los Llanos.

De hecho, funcionarios del Departamento de Justicia buscan mecanismos diplomáticos para acceder a documentos de Ecopetrol y ya pidieron que su vicepresidente jurídico, Alejandro Linares, sea testigo en el juicio contra Sigelman.

Además, le acaban de enviar a la Fiscalía 60.000 folios de evidencia, que rezan en la Corte Federal de Nueva Jersey, para que el caso avance en Bogotá.

Su preocupación por el tema es tal que, en su visita al país, los delegados de la comisión de la Ocde –el ‘club’ de países ricos y emergentes al que Colombia quiere ingresar– preguntaron por la investigación y por el posible pago de otros sobornos.

Además, indagaron por qué, mientras el juez Irenas ya condenó a dos exdirectivos y, en tres meses, llevará a juicio a Sigelman, en Colombia se metió al congelador la denuncia que puso Petrotiger (en junio del 2011) contra varios de sus ejecutivos por abuso de confianza y falsedad en documento privado.

Aunque, para ese momento en Petrotiger ignoraban quiénes eran Durán y Hohanna (receptores del dinero), el exgerente Vesga sí dio datos exactos del rol de la pareja y del modus operandi para sacar ese y otros dineros que se esfumaron de las arcas de la multinacional y que terminaron en cuentas abiertas en Colombia y en Filipinas.

A cambio de esa información, Petrotiger retiró la denuncia civil que tenía en contra de Vesga y aunque siguió siendo investigado penalmente, la Fiscalía entró a evaluar su colaboración.

Por ahora, en las pesquisas binacionales han empezado a aparecer nombres de otras empresas presuntamente vinculadas al pago de sobornos. Una de ellas es Cargapetrol Ltda., dedicada al transporte de equipos petroleros, cuyos teléfonos ya nadie atiende.

También está Production Testing Service Colombia (PTS), pionera en la prestación de servicios de ingeniería, que terminó siendo parte del grupo Petrotiger Colombia.

Informantes le dijeron a EL TIEMPO que una de las claves para confirmar la existencia de otros pago como el de Hohanna es la revisión del patrimonio de un puñado de funcionarios de Ecopetrol y la ubicación de un exgerente de operaciones de PTS, encargado de contactarlos.

Reserva y extradición

El ingeniero de petróleos, de cerca de 45 años, cuyo nombre EL TIEMPO mantiene en reserva, ha estado en otras poderosas empresas del sector, incluida una que está a punto de declararse en quiebra.

“Es ingenuo pensar que el de Petrotiger era el primer soborno. Durán llevaba 24 años trabajando en Ecopetrol. La Fiscalía ya sabe que hay más gente involucrada y que el negocio funciona así, porque es muy rentable. Incluso, se alcanzó a regar el rumor de que Sigelman y sus socios no descartaban sondear la posibilidad de hacerse con una tajada de Ecopetrol comprándoles a minoritarios”, dijo un informante.

Y aunque Joseph Sigelman, expresidente de Petrotiger en Colombia, niega el pago de sobornos, el FBI legalizó hace tres semanas la principal prueba en su contra.

Se trata de un video de una conversación entre Sigelman y el exabogado de Petrotiger, Gregory Weisman, que este último accedió a grabar de manera secreta y en el que hablan abiertamente de los pagos en Colombia.

Otra evidencia clave es el informe de auditoría, hecho por Jega Accounting House Ltda., a petición de la nueva administración de Petrotiger. Este develó los pagos a la esteticista y a otros involucrados –Eduardo Acosta Ramírez, Carlina Paola Sierra Gil, Anamaría Castañeda, Jairo Mesa y Cargapetrol Ltda.–, que podrían servir para fundamentar eventuales extradiciones a Estados Unidos.

La razón: según el artículo tercero de la convención para combatir el cohecho de servidores públicos extranjeros, entre las sanciones a los responsables en sobornos está contemplada la extradición.

El penalista José Fernando Mestre, nuevo abogado en Colombia de Joseph Sigelman, se abstuvo de hablar del caso y de la evidencia en contra de su cliente:

“Por estrategia de la defensa en Estados Unidos y en Colombia, no se hacen comentarios”, dijo.

Sin embargo, fuentes federales aseguraron que Sigelman ha destinado cerca de 25 millones de dólares para pagarles a los mejores bufetes y librarse de la condena de hasta 20 años de cárcel que le espera en Estados Unidos si se prueba su conducta ilícita. Inicialmente, su abogado fue el reputado penalista Jaime Granados quien renunció a finales del 2014.

Hoy es incierto el paradero de Durán y de Hohanna, quienes se casaron en enero de 2011, cuando ya habían recibido una parte del soborno.

En todo caso, el particular nombre de la esteticista se convirtió en pista clave para los investigadores: a ella intentaron consignarle tres veces, desde Nueva York, el dinero del soborno en su cuenta del Citibank. Pero los ejecutivos de Petrotiger escribieron Hohanna con J, la consignación rebotó tres veces y el giro despertó las sospechas del FBI, que hoy le sigue los pasos a la dama.

La Unidad Anticorrupción de Fiscalía General, que ha adelantado en tiempo récord y en total silencio varias audiencias reservadas dentro de este caso, anunciará, a principios de marzo, las primeras imputaciones.

Así va el caso en Estados Unidos

En abril próximo, Joseph Sigelman, expresidente de Petrotiger en Colombia, irá a juicio por fraude, lavado de activos y soborno a un funcionario colombiano. A pesar de la evidencia en su contra, su defensa, en manos de la firma Quinn Emanuel Trial Lawyers, insiste en su plena inocencia y desembolsó 4,4 millones de dólares de fianza para que su cliente prepare su defensa desde la mansión de sus padres en Staten Island (New York).

De hecho, en las últimas semanas, Sigelman –Administrador de Negocios de la Universidad de Princeton y con un MBA en Harvard– ha intentado darle un giro al caso. En una de las versiones ante la Corte de Nueva Jersey, el ejecutivo, de 44 años, aseguró que el exministro de Comercio e Industria de Colombia, Luis Guillermo Plata, le había exigido un millón de dólares por haber conectado a Petrotiger con Alberta Investment Management Corp. (Aimco), fondo de pensiones canadiense que les inyectó 85 millones de dólares.

“Rechazo de manera categórica e inequívoca las acusaciones infundadas de Sigelman. Son un esfuerzo inútil por desviar la atención del verdadero proceso y parte de la estrategia de su defensa, que pretende negar hechos demostrados y enlodar a terceros”, le dijo Plata hace una semana a EL TIEMPO. Y añadió que es un claro intento por justificar unas actuaciones que Estados Unidos investiga y por las cuales dos de los implicados ya han admitido los cargos.

El exministro se refiere al abogado Gregory Weisman y al ejecutivo de Petrotiger Knut Hammarskjold. Finalmente, Plata afirmó que fue Proexport quien conectó a Aimco con Petrotiger y que Estados Unidos solo investiga a los tres implicados, no a Petrotiger ni a miembros de su junta, de la que él hizo parte. “En ese momento se ordenó la auditoría que develó los sobornos y que dio pie a la denuncia tanto en Colombia como en Estados Unidos”, le explicó el exministro a reporteros de este diario. Además, añadió que el señalamiento en su contra es tan absurdo que ni siquiera ha nombrado abogado para defenderse.

El caso contra Sigelman es promovido, desde el 2011, por el Departamento de Justicia de Estados Unidos que lo considera emblemático por su extrema gravedad. De hecho, los fiscales federales esperan que sea un escarmiento para los empresarios que pagan sobornos a funcionarios públicos y para que se destapen otros casos que involucren a más empresas privadas y estatales.

UNIDAD INVESTIGATIVA
u.investigativa@eltiempo.com

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