Tampones, ¿primera señal de escasez en Argentina?

Tampones, ¿primera señal de escasez en Argentina?

Dificultades cambiarias y trabas a las importaciones han afectado el suministro de estos artículos.

notitle
31 de enero 2015 , 06:43 p.m.

Las trabas a las importaciones alcanzaron a uno de los productos de primera necesidad que las mujeres argentinas más buscan en el verano: los tampones.

Este producto escaseó a lo largo de todo el 2014, pero un incremento en la demanda hizo que ahora se sienta con más fuerza en todo el país. Las usuarias del mismo se han quejado por todos los medios de la escasez, y el Gobierno ha prometido investigar si hay algo más que una falta de producto como resultado de la alta demanda.

Fuentes del sector de los supermercados confirmaron esta baja en la oferta, que relacionaron con las trabas a las importaciones que hay en el país. Los tampones son de origen brasileño, por lo que están atados al régimen de importaciones, que regula la Secretaría de Comercio.

Desde el sector también confirmaron que en estos días se normalizará la provisión de este producto en los puntos de venta.

No son pocas las usuarias que critican que esta situación se presente en un país gobernado por una mujer, mientras en muchos supermercados y farmacias el espacio destinado a los tampones fue ocupado por toallitas femeninas y protectores diarios.

La falta de tampones se convirtió en un dolor de cabeza para las mujeres argentinas y para las autoridades, como el secretario de Comercio Interior, Augusto Costa, que, después de responder al tema, amenaza con convertirse en otra celebridad por el doble sentido con el que se asumió su respuesta: “Hay productos en las góndolas y en las farmacias. Lo que pasó es que este producto sufrió una corrida (alta demanda) en las últimas semanas”.

Algunos desprevenidos no sabían si Costa hablaba de dólares o de tampones; pues los primeros también han registrado duras corridas en los últimos años.

Y el dinero para los argentinos no es otra cosa que el dólar, que es lo que a lo largo de la historia suele sufrir corridas que provocan devaluación de esa ‘cuasimoneda’ que suele ser el peso, como lo califican algunos economistas.

Y así está la Argentina, tan íntimamente devaluada que ya no se corre por dólares, sino por los sencillos pero útiles tampones.

“Nosotros tenemos siempre algo del producto. Sí es verdad que a comienzos de año faltaron, los laboratorios no entregaban y el período vacacional aumentó mucho la demanda. En esos días los guardábamos para nuestras clientas más fieles. Como si se tratara de un artículo de lujo o el pan en la Guerra Civil española que me contaba mi madre”, explica a EL TIEMPO Clara Ibáñez, vendedora de una farmacia en el barrio de San Telmo.

La falta de estos adminículos, que no pueden faltar en la cartera de la dama argentina, generó también un debate en las redes sociales, que llegó a bautizarse como ‘la guerra de los tampones’.

Pero mejor que el tampón ausente, aparece la alternativa de la copa menstrual, que fue presentada en la feria Exposustenta, del año pasado en la localidad bonaerense de Berazategui.

Se trata de un producto confeccionado con silicona suave y que es reutilizable. Sin tener que reemplazarlas, como las toallas femeninas o los cotizados tampones.

Al igual que el esfero o la buseta, que los argentinos suelen decir que son inventos más argentinos que el arequipe (al que llaman dulce de leche), algunos aseguran que la copa menstrual es de invención argentina, pero realmente data de la década del 30 en algún lugar de Europa “del que no quiero acordarme”, asegura Alejandra Mancuello, quien vende estos productos de la firma Mooncup.

En medio de esta coyuntura no faltan aquí los que juran y perjuran que lo que afirmó la Cámara Argentina de Importadores, sobre que la falta de tampones se debe “a las demoras en el sistema de autorizaciones para importar”, por la falta de dólares, “es falso”.

Es el caso del presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, quien dijo que “es una falsedad, y no sé por qué se difunden estas especies”.

Otros artículos

Pero no son solo tampones lo que falta, sino también material terapéutico, gasas, remedios oncológicos y otros menesteres, de todo tipo de industria.

“No es que esto se parezca a Venezuela, pero ya sabemos que nos hermanamos todo lo posible con el desastre”, opinaba en días pasados la diputada Margarita Stolbizer.

Otros, más metidos en la ficción y en el humor, abordaron el problema de los tampones desde el tango y desde otra óptica. Hasta llegar a creer que las argentinas, en su afán de ser más y mejores cada día, convirtieron un problema que llegaba una vez al mes en un viacrucis constante: andar buscando tampones, así como se buscan los dólares, por toda la ciudad.

JOSÉ VALES
Corresponsal de EL TIEMPO
BUENOS AIRES

Empodera tu conocimiento

Sal de la rutina

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.