Antes de tres años, el túnel de La Línea no podrá ver la luz

Antes de tres años, el túnel de La Línea no podrá ver la luz

Además del nudo jurídico y obras inconclusas, hace falta contratar los sistemas de ventilación.

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31 de enero 2015 , 05:37 p. m.

Por más que se quiera pisar a fondo el acelerador en el proyecto del túnel de La Línea, para tratar de enderezar los estragos que dejó una caducidad anunciada, como la califican algunos consultados, la experiencia del sector de la ingeniería permite afirmar que la realidad será otra y que los usuarios no lo estrenarán en el presente gobierno. (Así van los trabajos del túnel de La Línea)

Según varias fuentes consultadas, dando por hecho que no habrá problemas jurídicos derivados de una eventual demanda del contratista, en caso de que la caducidad quede en firme (el proceso puede tomar hasta 60 días), para que los usuarios que viajan desde el centro hasta el occidente del país por esta ruta puedan usar el túnel podrían pasar entre tres y cuatro años, en un escenario optimista y otro pesimista, según como se desarrolle el plan de contingencia y terminación del proyecto.

El presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), Juan Martín Caicedo, asegura que una vez se resuelva lo de la caducidad lo prioritario es que el Gobierno declare la urgencia manifiesta, con el fin de realizar las obras de estabilización interna del túnel, para que la estructura no sufra daños que retrasen el resto de las obras. (Lea también: Piden más plazo al Invías para contratistas de túnel de la Línea)

Según el directivo, estas actividades serían fundamentalmente el revestimiento y la impermeabilización de la parte superior, para evitar filtraciones, actividades que podrían tardar, en el mejor de los casos, unos 6 meses.

Sin embargo, EL TIEMPO conoció que ingenieros que estuvieron vinculados al túnel de prueba creen que solo el revestimiento se puede demorar entre 10 y 12 meses una vez comience su ejecución,lo que puede llevar a un escenario realista de otros cuatro años para que el subterráneo de 8,6 kilómetros esté operando. (Tras caducidad en túnel de La Línea, activarán plan de contingencia)

Una vez esta fase termine, habría que hacer una licitación (entre 4 y 6 meses) para contratar las obras que quedaron faltando en la base del proyecto, es decir, el pavimento y otras actividades, cuya ejecución podría tardar mínimo otros seis meses.

La ministra de Transporte, Natalia Abello, explica que una obra urgente y clave, en caso de que la caducidad sea un hecho, tiene que ver con temas ambientales, ya que es preciso hacer manejo de aguas y compactación de lodos que salen del proyecto, para evitar que contaminen las quebradas que alimentan el acueducto de Calarcá (Quindío). ('Ni una sola obra del túnel de La Línea está terminada': Mintransporte)

La adecuación tardará

La titular de la cartera del Transporte reconoce que solo el plazo de ejecución del nuevo contrato que se firme para finalizar los trabajos inconclusos, que dejó la Unión Temporal Segundo Centenario (UTSC), sería de dos años.

Además, las obras electromecánicas, que no hacen parte del contrato caducado, solo podrán arrancar cuando el túnel esté complemente listo por dentro (techo, pisos y bahías de estacionamiento). Estas se componen principalmente de los sistemas de ventilación y de señalización que requiere una obra de esta magnitud para funcionar de forma correcta.

Según Caicedo, el paquete de obras civiles que faltan, más las obras electromecánicas, no toma menos de tres años entre el proceso licitatorio y la implementación como tal.

El Ministerio de Transporte estima que el contrato para estas obras electromecánicas podría alcanzar los 200.000 millones de pesos, aproximadamente.

Lo que sí está caminando en este momento son unas obras anexas, por 86.000 millones de pesos, compuestas por 2,5 kilómetros de vía, la terminación de 4 túneles cortos, la construcción dos puentes y la ampliación de uno más, contrato que termina en julio de este año.

Por su parte, la presidenta de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, Diana María Espinosa, dice que este desafortunado caso es una lección para que el país conozca la trascendental importancia de planificar, costear adecuadamente las obras y adelantar un efectivo control durante su fase de ejecución.
Los tres males que lo azotaron

La Cámara Colombiana de la Infraestructura dice que al proyecto lo afectan tres problemas. Primero, fue mal pensado, porque dos licitaciones fueron desiertas (los estudios no le dieron confianza al mercado y el presupuesto era muy bajo). Segundo, fue mal contratado, pues una obra de esta magnitud a precio global fijo era una aventura. Y tercero, estuvo mal asegurada (la firma que lo respaldó fue Seguros Cóndor (hoy en liquidación). La Sociedad Colombiana de Ingenieros dice que el transporte de carga seguirá pagando un sobrecosto de operación del 70 por ciento frente al valor si el túnel estuviera operando.

ÓMAR G. AHUMADA ROJAS
Subeditor Economía y Negocios

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