Debate sobre refrendación de los acuerdos de paz, un laberinto

Debate sobre refrendación de los acuerdos de paz, un laberinto

Gobierno insiste en que lo acordado en La Habana debe ser avalado por el pueblo y estudia caminos.

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24 de enero 2015 , 06:13 p.m.

El debate sobre el mecanismo para refrendar los acuerdos de paz de La Habana se intensificó esta semana, luego de que el fiscal general, Eduardo Montealegre, advirtió que, jurídicamente, no es necesario surtir ese trámite y de que el Gobierno Nacional dejó entrever que no tiene una decisión tomada sobre ese punto.

El “mecanismo para la refrendación de los acuerdos” es uno de los subtemas del punto seis del acuerdo para la terminación del conflicto, firmado por el Gobierno y las Farc y que es la hoja de ruta de los diálogos de Cuba.

En este tema ha habido divergencias entre las partes: mientras que el Gobierno ha sugerido que podría haber un referendo un día de elecciones, la guerrilla ha insistido en que se debe convocar una constituyente. (Lea también: Farc insisten en que acuerdos de paz deben refrendarse)

De hecho, a finales del año pasado el presidente Juan Manuel Santos sancionó la ley que permite que en un día electoral se puedan hacer “referendos constitucionales con ocasión de un acuerdo final para la terminación del conflicto”, pero de inmediato la guerrilla anunció su rechazo.

Santos ha sido reiterativo en que quiere que los colombianos expresen su opinión sobre lo acordado con las Farc, razón por la cual la advertencia del Fiscal desató toda una serie de reacciones sobre la necesidad o no de refrendar los convenios con esa guerrilla. ('La U' impulsará una séptima papeleta para refrendar la paz)

Montealegre dijo el martes en la mañana, en entrevista con W Radio, que la Ley 418, o de orden público, le da todas las facultades al Jefe de Estado para tomar las decisiones necesarias en un proceso de paz.

“Considero que no se requiere, desde el punto de vista legal ni constitucional, la refrendación para celebrar los acuerdos. No hay necesidad de una refrendación popular”, precisó el Fiscal.

Ola de reacciones

Estas palabras desataron toda una ola de reacciones políticas. El primero en pronunciarse fue el jefe del equipo negociador del Gobierno en La Habana, Humberto de la Calle, quien le salió al paso a la opinión de Montealegre pocas horas después de conocerse.

“Una refrendación produce una enorme legitimidad, que va a ser necesaria para la firmeza y sostenibilidad de los acuerdos”, dijo De la Calle, quien explicó que “el Presidente prefirió acordar con las Farc la refrendación en una decisión profundamente democrática, transparente, en un acto de confianza en los ciudadanos”.

El alto comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, reiteró que la posición de Santos “ha sido siempre que los acuerdos sean objeto de una refrendación. Ese es el camino que nosotros defendemos. Es un momento en el que cada quien puede decidir, y de eso nosotros no nos vamos a bajar”. (Lea también: Colombia implementará policía rural para el posconflicto)

Las Farc también reaccionaron para respaldar la refrendación. “A nadie se le puede ocurrir que en un proceso que hemos concebido realizar de cara al país se pueda prescindir de la participación del pueblo en su construcción y en su implementación. En este contexto, la refrendación del acuerdo final es un paso fundamental si queremos lograr una paz estable y duradera”, dijeron.

El alto comisionado de paz del expresidente Álvaro Uribe, Luis Carlos Restrepo, apoyó la tesis del Fiscal. “Normativamente, lo que el Presidente de la República firme con un grupo al margen de la ley tiene validez”, dijo.

No hay decisión

Pero la advertencia de Montealegre también dejó ver que el Gobierno no está casado todavía con un mecanismo para la refrendación de los acuerdos. Al menos así lo dejó claro Humberto de la Calle el jueves en la noche, en el programa institucional Urna de cristal.

“Hay posibilidades, instrumentos en la Constitución para lograr la refrendación, pero también hay la posibilidad de mirar innovaciones, instrumentos nuevos o mixtos. Eso se discutirá en su momento. En todo caso, el compromiso del Gobierno es firme e inmodificable, y la voz de los colombianos es la que pesa, ellos tienen la última palabra”, afirmó De la Calle.

Sus palabras se traducen en que, a pesar de que el Ejecutivo ha insistido durante mucho tiempo en que el referendo es el camino más apropiado para que los ciudadanos se manifiesten sobre los acuerdos, no descarta que se pueda acudir a otros mecanismos de participación ciudadana.

Para el exministro y constitucionalista Jaime Castro, la posición de Humberto de la Calle denota que el Gobierno se está “desmontando” del referendo.

“Las declaraciones de De la Calle cambian la posición del Gobierno, ya se desmontó del referendo y abrió la puerta para la convocatoria de una asamblea nacional constituyente”, afirmó Castro.

Las opciones

Los hechos de esta semana intensificaron el debate. Uribistas y conservadores, los más críticos del proceso de paz, pidieron que haya refrendación. Pero será en La Habana donde se tome la decisión.

Darío Martínez, excongresista y constitucionalista, manifestó que de la manera como se les daría aval a los acuerdos que alcancen el Gobierno y las Farc dependerá de lo que se quiera preguntarles a los colombianos.

Martínez explicó que si lo que se quiere es reformar la Constitución, hay tres formas de hacerlo; una de ellas sería “un referendo en el que pueblo se exprese”.

El experto dijo que aunque jurídicamente el Fiscal General tiene razón en sus tesis, políticamente, no.

“Creo que el mecanismo pertinente para avalar políticamente los acuerdos sería una consulta popular, ya que los desarrollos jurídicos y normativos que vayan a hacerse para ejecutar lo que se convenga en La Habana son otra cosa”, explicó el experto.

Martínez agregó que mediante una consulta popular nacional –un mecanismo que nunca se ha utilizado en Colombia– “el pueblo puede ordenar” a organismos como el Congreso que tramite las leyes y las reformas constitucionales necesarias para implementar los acuerdos para el fin del conflicto.

Castro, por su lado, fue enfático en que los pactos que se logren en la isla “hay que refrendarlos” si se les quiere dar fuerza jurídica. “Mientras no sean refrendados, serán un documento más que no compromete al Estado colombiano”, consideró el exministro y exconstituyente.

Fuera de los mecanismos de refrendación que están en la Constitución y la ley, como la consulta popular, por ejemplo, algunos sectores políticos han hablado de otras propuestas.

El jefe máximo del Centro Democrático, el expresidente Álvaro Uribe, propuso a comienzos de año conformar un “órgano legislativo transitorio” que aborde “la discusión, aprobación, rechazo o modificación de los acuerdos” de paz.

Sin embargo, en su momento, expertos constitucionalistas dijeron que esta propuesta no tendría mayores posibilidades desde el punto de vista jurídico.

El copresidente del partido de ‘la U’ Roy Barreras propuso depositar una “séptima papeleta” en las elecciones de regionales de octubre, “en apoyo al proceso de paz”.

Para Martínez, todos estos serían mecanismos “extraconstitucionales, pues la Constitución tiene previstas herramientas de participación ciudadana”.

En todo caso, la refrendación de los acuerdos es algo pactado por el Gobierno y las Farc, y serán las partes las que resuelvan ese asunto. La pregunta es cuál será el camino para que los colombianos le digan ‘sí’ o ‘no’ a la terminación del conflicto y den legitimidad a los acuerdos. Se sabrá en La Habana.

Opciones
¿Cuáles son los retos que debe superar un referendo?

La posibilidad de que los acuerdos para la terminación del conflicto entre el Gobierno y las Farc se refrenden mediante un referendo en unas elecciones tiene varios retos que superar, esto en caso de que se quieran aprovechar los comicios regionales de octubre para hacerlo.

Pese a que a finales de diciembre el presidente Juan Manuel Santos sancionó una ley que permite realizar este tipo de referendos en un día de elecciones, todo parece indicar que esta idea se aleja cada día más debido a la limitación en los tiempos.

Lo primero que tendría que ocurrir es que Gobierno y Farc acuerden los tres puntos pendientes en la agenda (víctimas, fin del conflicto e implementación, verificación y refrendación) en las próximas semanas o meses.

De llegar a acuerdo en los tres puntos restantes, el Congreso tendría que tramitar un proyecto de ley estatutaria para convocar el referendo la cual, si es aprobada, debe pasar a revisión de la Corte Constitucional antes de ser sancionada.

El tiempo en el que se surtirían esos dos pasos es incierto, ya que se espera que durante el tramite del proyecto de ley en el Congreso el uribismo intensifique su oposición a la manera como se está manejando el proceso de paz y por ello la discusión legislativa no sería fácil.

Todo esto tendría que pasar antes del 25 de octubre, día de las elecciones de alcaldes, gobernadores, concejales y diputados.

Adicionalmente, realizar un referendo en un día que no sea de elecciones tendría el riesgo de que no se alcance el umbral necesario para su validez, el cual es del 25 por ciento del Censo Electoral, es decir más de ocho millones de votantes.

Esto ya ocurrió durante el primer gobierno del expresidente Álvaro Uribe, cuando el exmandatario puso a consideración de los colombianos 14 preguntas, varias de las cuales no alcanzaron el mínimo necesario.

JUAN FRANCISCO VALBUENA
Redacción Política

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