'Yo no puedo salir a hacer otra 'Luciérnaga' ': Félix de Bedout

'Yo no puedo salir a hacer otra 'Luciérnaga' ': Félix de Bedout

El periodista habla del nuevo programa radial que se estrena este lunes en W Radio.

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24 de enero 2015 , 05:54 p.m.

Félix de Bedout llega con una incipiente barba cana, con ojeras y una gran sonrisa. La apariencia obedece al trajín de la última semana: “Acabo de estar en una visita maratónica de tres días. Estoy sin dormir, pero muy emocionado”.

Se le nota. Hace honor al nombre de su nuevo programa radial, que estrena este lunes en W Radio, y es un afortunado juego de palabras: Feliz regreso.

De Bedout, que en el 2011 se mudó a Miami para trabajar en la cadena Univisión, vuelve a la radio colombiana (no al país) en un horario que se ha movido mucho en las últimas semanas: las horas de la tarde.

Tras el reemplazo en la dirección de La Luciérnaga, en Caracol, y el impulso que han recibido otros programas similares en Blu Radio y RCN, la cadena encabezada por Julio Sánchez Cristo apuesta por un nombre reconocido, pero con una propuesta diferente.

“Yo no puedo salir a hacer otra Luciérnaga –dice De Bedout– (...). Yo espero que el humor surja en el programa de alguna manera, pero no va a ser la línea argumental, como lo tienen los otros programas”.

Su espacio, de 5 a 7 p. m., aspira a ser una alternativa en un horario que se ha vuelto el nuevo campo de batalla. Y es inevitable preguntarle al periodista por quienes dominan la audiencia en el atardecer:

“Cuando dicen que este programa va a ser una competencia para La Luciérnaga, me parece un atrevimiento. La Luciérnaga no es un programa de radio, es una institución radial con más de 20 años al aire. Lo mío, hasta ahora, es una idea para hacer un programa. Yo no me voy a poner a mirar para los lados, porque me enloquezco. Mi reto es existir y que la gente encuentre algo atractivo para escuchar”.

¿Va a contratar a alguien para el nuevo programa?

Voy a estar con la misma gente que está en La W, por ahora. Reasignaremos funciones con los que están en este momento, y con el resto del equipo de La W. Y tengo dos ideas: dos personas que quiero traer, pero no puedo mencionar los nombres. Con la primera persona ya hablé, y ahora no puede, pero espero que se incorpore más pronto que tarde. Y hay otra persona, cuyo nombre solo sabe Julio Sánchez Cristo, pero que tiene tres características fundamentales: es una persona muy querida y respetada por la gente. Con un prestigio y una honorabilidad a prueba de misil tierra-aire, y es una voz necesaria en la radio.

Usted sigue en Univisión...

Cuando Julio Sánchez me llamó, yo le dije inmediatamente que sí. Pero debía tener la autorización para seguir haciendo lo que hago en Univisión, ya que acabo de renovar contrato con ellos por varios años. Todas las negociaciones comenzaron a mediados de diciembre del año pasado y solo se vinieron a concretar bien entrado enero. En este momento, estoy en el agite de cuadrar las cosas.

¿Cómo mantener el tono local, haciendo el programa desde Miami?

La distancia te da perspectiva, una visión más global, te hace entender que no todo el mundo está pendiente de Colombia, no somos el ombligo del mundo. Pero, obviamente, la lejanía te quita feeling cercano. Yo voy a estar viniendo más seguido a Colombia.

Además, voy a tener el equipo de respaldo permanente.

Dicen que lo bueno de Miami es que está cerquita de Estados Unidos (risas). Lo otro bueno es que está cerquita de Colombia. Son tres horitas de avión, que es lo que mucha gente se demora en Bogotá de la casa al trabajo y del trabajo a la casa, cuando hay trancón.

¿Va a mantener el tono incisivo que tenía en las mañanas?

Voy a seguir tratando de controvertir. Hay tres motivos principales que me van a acompañar en la cortinilla del programa: lo que usted quiere preguntar, las noticias que usted necesita conocer y las respuestas que usted está esperando. Si al final del programa, cada día, esos tres enunciados quedan bien elaborados de alguna manera, me voy a sentir satisfecho.

¿El énfasis será más periodístico?

Una cosa fundamental para mí es la investigación. Porque, en últimas, las noticias son las mismas para todos. Y los personajes los vamos a estar entrevistando unos y otros. Lo que nos hace diferencia es tener investigación importante de las cosas que mucha gente está interesada en ocultar. Y esas son las que hay que escarbar.

En poco tiempo, ya tenemos dos investigaciones en camino, que no sé si van a terminar en algo. Espero tenerlas y seguir elaborando otras. También tendremos entrevistas. Por ejemplo, para el primer programa, tengo una con Antanas Mockus, pero con un enfoque diferente. Muy revelador.

¿Entonces serán solo temas duros?

No es un programa con secciones (deportes, farándula, etc.), pero quiero contar historias interesantes, estén donde estén. No creo que haya contenidos frívolos, lo que hay es tratamientos frívolos. Uno le puede dar un tratamiento frívolo a la guerra de Irak y un tratamiento profundo a Kim Kardashian.

¿Qué es lo que más falta le hace de Colombia?

El contacto con amigos. Almuerzos, reuniones, la gente... Y otra cosa que me impulsó a venir fue el año: este 2015 es un año para estar periodísticamente en Colombia. Para bien o para mal, va a definir el destino del país y esta vez sí es verdad, por el proceso de paz. Lo que pase con ese proceso, que no puede ir más allá de este año. Porque si el panorama no es absolutamente claro al final de este año, va a ser muy difícil sostener el proceso.

En un momento de polarización tan grande, los periodistas tenemos la responsabilidad de no comprar la propaganda oficial del optimismo del Gobierno, ni creernos las mentiras políticamente intencionadas contra el proceso. Y también me parece interesante el momento radial en Colombia. Es un fenómeno de vitalidad radial que pocas veces se puede repetir en el mundo. Y es más grande desde que me fui.

Usted es muy activo en Twitter...

No soy un gran conocedor, pero estoy convencido de que las redes sociales son el gran fenómeno comunicativo del momento. Tengo mi cuenta de Twitter, donde digo mis cositas y hago mi ‘cacería de trinos’. Hoy son la ‘línea abierta’ para que opine la gente.

¿Cuál ha sido la reacción de la gente?

Estoy muy agradecido con ellos, porque uno sabe que uno no le va a caer bien a todo el mundo. En el Twitter, ha sido tan abrumadora la bienvenida, la felicitación, que me siento muy comprometido. También están los que dicen ‘A qué viene este hij...’, pero eso es mínimo ante la cantidad de gente, eso me genera la necesidad de no decepcionar ni a los unos ni a los otros.

‘Con esa historia, es imposible despegarse de Colombia’

Informar las noticias del país ha sido un vicio para Félix de Bedout: “En toda mi carrera periodística, hay cosas de las que uno no se desprende. Yo comencé cubriendo camerinos de fútbol, pero después hice mucha reportería. Cuando a mí me hablan de la brutalidad de la guerra, no me la tienen que contar: yo la he visto y la he informado. (...). Mi primer reporte en televisión fue la bomba que le ponen a una escultura de Fidel Cano en Medellín. Desde entonces, comprendí lo que era ejercer el periodismo bajo amenaza. (...). Cuando uno tiene toda esa historia, es imposible despegarse de Colombia. Yo no me puedo despegar periodísticamente de esa realidad y de esa preocupación. Esas cosas me llevaron a aceptar”.

JULIO CÉSAR GUZMÁN
Editor Cultura y Entretenimiento

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