El pueblo, entre la ilusión y la cautela con el diálogo EE. UU.- Cuba

El pueblo, entre la ilusión y la cautela con el diálogo EE. UU.- Cuba

La reunión bilateral comenzó este miércoles en el Palacio de Convenciones de La Habana.

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21 de enero 2015 , 09:01 p. m.

Desde vendedores de frutas hasta artistas que pintan en la calle paisajes de La Habana, los cubanos tienen la esperanza de que las conversaciones que se iniciaron este miércoles con Estados Unidos acaben con la rivalidad de más de cinco décadas entre los dos países y mejoren su vida cotidiana.

Quiliano Castillo, de 56 años, abre cocos en un puesto de jugos de frutas en la zona de La Habana Vieja en el que hay una banderita estadounidense clavada en una piña, señal del nuevo clima existente entre estos dos países. (Lea también: Migración sigue separando las posturas entre Cuba y EE. UU.)

“Ya era hora de sentarse en la mesa de negociaciones para ponerle fin al sistema que había”, dijo Castillo, expresando su esperanza de que la distensión ayude a desarrollar la isla, cuya economía no despega, y atraiga más visitantes de EE. UU. “La relación de Cuba con Estados Unidos no es solamente con el Gobierno; también, con el pueblo”, indicó el vendedor.

La reunión bilateral comenzó en el Palacio de Convenciones de La Habana, cinco semanas después de la histórica reconciliación anunciada por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro.

Los cubanos anhelan que este acercamiento mejore sus vidas en la isla, donde los estantes de los supermercados a menudo carecen de bienes básicos y la gente gana salarios de apenas 20 dólares mensuales en promedio. (Lea también: 'Hemos acordado que estamos en desacuerdo': Cuba)

“Puede que cambie también en el sentido de mejorar, de tener algo, un poquitico más de que lo que tenemos normalmente en el sentido material y espiritual también”, dijo Dayron Herrera, de 27 años, un artista que dibuja escenas de La Habana Vieja sentado en la acera cerca de la catedral.

Los disidentes cubanos se debaten entre el agradecimiento al presidente Obama por su intento de mejorar las cosas en la isla y el malestar por pensar que hizo concesiones al régimen comunista cubano sin obtener mucho a cambio.
Algunos estadounidenses que visitan Cuba con licencias de viajes culturales, religiosos o educacionales, entre otras, dijeron apoyar el paso dado por Barack Obama.

Tales licencias ya no son necesarias desde el viernes pasado para 12 categorías de viajeros norteamericanos a la isla.

‘Ayuda para todos’

“Estoy cautelosamente optimista. Hay un montón de cosas que necesitan ser resueltas para que esto no sea problemático y sea beneficioso tanto para Estados Unidos como para Cuba”, dijo a la agencia AFP Richard Linzer, un abogado y religioso de 66 años, en gira religiosa en La Habana con una congregación judía de Pensilvania.

Para este religioso judío, “La Habana y las ciudades cubanas son lugares muy encantadores”, afirmó. “Sin embargo, hay mucha gente que está en el fondo de la escala socioeconómica que necesita ayuda, y con suerte una relación amistosa entre los dos países ayudaría a todos a salir adelante tras los diálogos”. 

AFP

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