The Big Van Theory, ciencia con un toque de humor

The Big Van Theory, ciencia con un toque de humor

Científicos españoles comparten su conocimiento sobre ciencia de forma divertida.

notitle
19 de enero 2015 , 11:55 p.m.

Utilizar la ciencia para sacar sonrisas ha hecho de The Big Bang Theory una de las series televisivas más vistas en el mundo.

Una fórmula nada simple si se tiene en cuenta que la ciencia aún espanta a algunos, que la ven lejana, pesada y aburrida.
Pero, ¿qué tal si los investigadores le apuestan al humor para enseñar ciencia?

Desde el 2013, un grupo de 16 científicos españoles, que bautizaron su proyecto como The Big Van Theory (TBVT), asumieron este reto. Su nombre surgió, además de la relación con la serie de televisión, de la teoría del Big Bang, el modelo de la física por excelencia, fácil de recordar y que todo el mundo asocia con la ciencia. Transformaron el Bang por Van, la camioneta, para simbolizar que van de un lugar a otro. Pero esa van es todavía un sueño.

Son científicos sobre ruedas, que comparten el conocimiento de forma divertida en cualquier lugar al que los inviten. “Nos consideramos unos auténticos guerrilleros de la ciencia en el sentido que queremos estar donde nos llamen. Creemos que la ciencia puede llegar a cualquier rincón y la furgoneta representa esa movilidad. Al final, el objetivo es que la gente aprenda, pero que en ese ejercicio también se ría”, señala Javier Santaolalla, físico de partículas.

Una clase improvisada sobre biología en los vagones del metro de Barcelona; un duelo de rap –muy al estilo nuestro de las trovas– en medio de un auditorio, o un monólogo a manera de un stand-up comedy en un teatro.

Así han recorrido parte de España, entre bares, colegios, pasillos y salones, e incluso visitado el continente americano para compartir su proyecto en México, Brasil, Argentina y Colombia.

Al año –calculan– ofrecen cerca de 200 presentaciones. A las citas asisten entre 4 y 6 de los 16 integrantes. Combinan disciplinas, de acuerdo con el público al que se dirigen. Hay geólogos, físicos, químicos, matemáticos, astrofísicos, ingenieros y bioquímicos.

“Nos presentamos, de manera divertida, y luego encadenamos los monólogos, uno tras otro, lo que lleva a un espectáculo de una hora. Lo más importante ahora es que abrimos ronda de preguntas. A veces de ciencia y otras de temas divertidos”, explica Eduardo Sáenz, profesor de matemáticas y computación aplicada y divulgador científico para la U. de La Rioja.

Su compañero Javier agrega que, de entrada, buscan sacarles el lado freaky (extraño, curioso) a los asistentes. Así anuncia el espectáculo Alberto Vivó, biotecnólogo y máster en nanotecnología. “¿Saben lo que es la biotecnología? De todas esas freakeadas (locuras) les voy a enseñar a obtener energía renovable a partir de mierda, en un proceso biogeoquímico. Solo les digo una cosa: ¡Transformar mierda tú debes!”. Les apasiona enseñar y así se gozan sus monólogos.

Pero tal vez cuando más se divierten es cuando llegan las preguntas del público. Eduardo confiesa que les han pedido desde el número de teléfono hasta cosas muy avanzadas de ciencia. “Una muchachita un día nos preguntó en Canarias que cuál era la relación entre la teoría de cuerdas y la física cuántica.

Eso, en un minuto, es difícil de responder. Sin embargo, en el grupo tenemos un físico de partículas que le supo dar una respuesta formativa”, cuenta.

Las consultas más recurrentes son en torno al bosón de Higgs y algunas cosas de teoremas importantes. No se salvan de otras como pedidos de recetas caseras para la gripa y cosas por el estilo. Sus retos para el 2015 están en mantener sus presentaciones en España y para eso trabajan ya en la renovación de sus monólogos.

También, volver a Latinoamérica. Eduardo dice que es probable que regresen a Medellín, en mayo próximo.

Además, esperan pasar por Uruguay, Argentina y México. “Luego, lo que vaya surgiendo, porque las llamadas que nos hacen superan las expectativas que tenemos”, concluye.

Repetirán en Medellín

En septiembre pasado, Eduardo Sáenz, matemático, y Helena González, doctora en Genética y Biología del Cáncer, fueron invitados a Medellín, a una feria internacional de ciencia para estudiantes. “Hicimos presentaciones para jóvenes, profesores y trabajadores del Parque Explora, donde nos trataron muy bien”, dice Eduardo. Hicieron sus tradicionales monólogos científicos y un pequeño espectáculo en pareja. “Fue un diálogo en torno a una ecuación de Drake (concebida para estimar la cantidad de civilizacio- nes en la Vía Láctea), sobre la vida en otros planetas, pero la acomodamos a cómo encontrar novia. Esa era la parte humorística”, recuerda Sáenz. Este año, en mayo próximo, esperan volver a Medellín, para contagiar a jóvenes y adultos de conocimiento, con una pizca de humor.

NICOLÁS CONGOTE GUTIÉRREZ
Redactor de EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.