Nuevos desafíos del proceso de paz

Nuevos desafíos del proceso de paz

19 de enero 2015 , 08:11 p. m.

Lo que se avecina en el proceso de paz, cuyo ciclo 32 comenzará el próximo 2 de febrero, está relacionado con los temas más complicados de negociar y en los que las partes ya reconocen que hay distancias que, si bien se han tratado de reducir, aún generan debate entre los miembros de la mesa de La Habana.

Ahora se tendrán que tomar las decisiones políticas y no es sencillo que la ciudadanía las admita de forma sencilla, por lo que la pedagogía que se haga de aquí en adelante será clave para fortalecer el respaldo a esas negociaciones.

Y como los temas no son sencillos, tampoco es fácil que algunos sectores de opinión acepten ciertas decisiones. Tanto el Gobierno como las Farc mantienen distancias en lo relacionado con justicia transicional, y la preocupación ahora es que las dos partes encuentren fórmulas sobre ese tema que dejen satisfechas a las partes, a los críticos y a la comunidad internacional.

“En la justicia transicional, como era de esperar, todavía enfrentamos distancias considerables”, reconoció este lunes el jefe el equipo negociador del Gobierno, el exvicepresidente Humberto de la Calle. Ese parece ser el mayor desafío de ahora.

Y el presidente Juan Manuel Santos aseguró también ayer que dar un paso hacia el cese bilateral y definitivo del fuego solo se podrá cuando se logren acuerdos en los puntos pendientes, entre ellos, por su puesto, lo relacionado con la justicia transicional.

Y este no es un tema sencillo para tratar. Los guerrilleros no quieren pagar un solo día de cárcel, pero los compromisos a nivel internacional de Colombia obligan al país tener estándares que, de una forma u otra, impongan un castigo a los responsables de distintos delitos.

Claro que la justicia transicional permite, por ejemplo, emitir sentencias pero, a la vez, suspender las condenas, lo que facilitaría, de acuerdo con ciertos compromisos, que quienes se desmovilicen en el marco de un proceso de paz no tengan que ir, necesariamente a la cárcel. Pero se sabe que a la guerrilla no le gusta ni siquiera esta fórmula. La insurgencia no quiere saber nada de condenas. Pero esa es la razón de ser, precisamente, de la negociación. 

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.