'En el barrio Naranjal (Medellín) estamos resistiendo al olvido'

'En el barrio Naranjal (Medellín) estamos resistiendo al olvido'

Marcharán mañana para ser incluidos en el censo y les paguen precios justos por predio.

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19 de enero 2015 , 10:11 a.m.

Habitantes de Naranjal continúan inconformes por el Plan Parcial que se desarrolla en esta zona céntrica, una de las más caras y exclusivas de Medellín.

Allí se adelanta un proceso de renovación urbana que cambiará los talleres automotrices e inquilinatos por suntuosos apartamentos, parques y espacios abiertos y óptimos para ser habitados.

Pero, lo que dicen sus habitantes es que estas ‘maravillas’ de la modernidad solo la disfrutarán los nuevos moradores. A ellos, quienes han estado esperado desde el 2000 –cuando se habló por primera vez del proyecto– la EDU no les ha definido su futuro.

“Yo nací acá en Naranjal y llevo 26 años pintando carros. Y no tengo nada, me ha tocado toda una vida pagar arriendo y ahora no tengo empleo porque ya nadie viene, estamos acá es resistiendo”, dijo Rosalba Álvarez, habitante del sector.

Esta mujer de 49 años de edad y a quien le ha tocado durante los últimos meses dormir en el remolque de un camión abandonado, dice que no aparece en el censo de la EDU, por lo que no podrá acceder a los programas de vivienda de interés social.

Como la de Álvarez, son muchas las historias. En cada calle, casa, tienda, inquilinato, local comercial, taller automotriz o fábrica, hay inconformes.

Los habitantes y comerciantes del sector han visto como sus clientes han ido desapareciendo en los últimos año, así como sus ánimos de permanecer en Narajal en esas circunstancias.

Para Luis Omar Giraldo, quien tiene una fábrica de metalmecánica, la única solución es una negociación pronta, pues aseguró que sus ganancias han disminuido en un 70 por ciento desde que inició el Plan Parcial de Naranjal.

Él hace parte de la Corporación de Comerciantes de Naranjal y Arrabal, conformado por industriales, dueños de empresas diferentes a la automotriz. Ellos no fueron incluidos dentro de los programas o beneficios del Plan Parcial.

“Nuestra propuesta es que nos ayuden en el desarrollo de una unidad industrial donde podamos estar todos: ebanistería, talleres de modistería, empresas de metalmecánica, de químicos y plásticos. Lo que pedimos es una reubicación digna”, dijo Giraldo.

A diferencia de Giraldo, la principal preocupación de Astrid Helena Orozco, quien vive en el sector, es que sus dos hijos y su nieto ‘queden en la calle’, pues hasta el momento la EDU no les ha ofrecido una reubicación.

“Nos han dicho que tenemos que desalojar la casa en dos meses porque toda la calle va ha ser expropiada y demolida, pero no nos han hablado de reubicación alguna”, Orozco.

A ella lo que más le preocupa son los cambios drásticos que tendría que pasar su familia de ser reubicados en otro sector de la ciudad: el colegio de los niños, el trabajo de su esposo mecánico y la seguridad del nuevo barrio.

También están los que no solo son habitantes, sino también propietarios de predios. Uno de ellos es Humberto Correa, quien tiene 52 años y vive en Naranjal desde los 10, cuando llegó con su familia a Medellín.

Los dueños de talleres y otros negocios aseguran que sus ganancias han disminuido en un 70 por ciento en los últimos dos años.

“Este barrio es mi vida, acá no tenemos barreras invisibles, no hay inseguridad. A mi que me expropien, que me indemnicen y me den una propiedad acá mismo, porque en Naranjal es donde he vivido desde noviembre de 1973 y no me quiero ir”, dijo Correa.

Él explicó que la propiedad, herencia de su madres, fue avaluada por 46 millones de pesos y la EDU le ofreció 87 millones y aún así está inconforme, pues para Correa lo justo es que pueda seguir viviendo en el sector.

Mañana, 20 de enero, los habitantes y comerciantes de Naranjal y Arrabal realizarán una marcha en la que pedirán que se incluya en el censo a los habitantes y comerciantes que han quedado por fuera.

Otra es de las propuestas que se expondrá en la marcha es que la EDU elabore unas propuestas claras y concretas acerca de los planes de relocalización de las viviendas, de los sectores de mecánica liviana y pesada, recuperadores ambientales, industriales y empresas diferentes.

“Vamos a salir a las calles a protestar por esta injusticia, porque no es justo que nos estemos muriendo lentamente, si nos van a intervenir que nos definan pronto, que sean claros”, agregó Giraldo.

Reubicación en El Caracol

El 20 por ciento de los dueños de los talleres, que fueron los primeros en salir de Naranjal, ya negociaron y la mayoría están en El Caracol, a una cuadra de la Terminal del Norte. Este lugar ha sido adecuado con contenedores para albergar a 100 de estos negocios.

Los dueños de los talleres de mecánica que aún no han negociado con la EDU y están en Naranjal consideran que las condiciones que les ofrecen en El Caracol son precarias y no tienen futuro.

PAOLA MORALES ESCOBAR
Redactora de EL TIEMPO
MEDELLÍN

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