Milena Salcedo, un milagro en bicicleta

Milena Salcedo, un milagro en bicicleta

Un infarto cerebral le paralizó el lado izquierdo del cuerpo. Cinco meses después volvió al deporte.

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16 de enero 2015 , 06:25 p.m.

Eran las 4 de la mañana del 4 de marzo del 2012. Jannie Milena Salcedo Zambrano estaba en su casa, con un fuerte dolor de cabeza que le impedía conciliar el sueño. Le dijo a su mamá, Patricia, que el dolor era insoportable. Sin embargo, a los pocos minutos se quedó dormida. A las 9 de la mañana se despertó asustada. El dolor nunca bajó, aumentó; y en ese momento tenía dificultades para moverse. (Lea también: Puerta y Pervis, el duelo en la Copa Mundo de Pista de Cali).

El brazo y la pierna izquierda estaban paralizados. La cara tampoco tenía movilidad y un ojo también estaba afectado.

Con mucha dificultad, fue trasladada al hospital San José, en Bogotá, el antiguo Lorencita Villegas, donde fue atendida.

“Pensé que no era tan grave, que era una lesión en la espalda”, recordó Milena, quien entonces luchaba por un cupo en el equipo bogotano de ciclismo de pista para los Juegos Nacionales. Pero la sorpresa y el susto fueron muy grandes. La neuróloga de turno, sin titubear, les dijo que ella había sufrido un infarto cerebral.

“Esos momentos fueron terribles. Verla que no se podía mover, que nos tocaba alzarla para llevarla al baño, era lamentable. Sentimos pánico porque no sabíamos qué tenía; una vez nos dieron el diagnóstico, imagínese. No pudimos contener el llanto”, dijo Patricia Zambrano, la mamá que nunca abandonó a su hija, quien no la descuidó un solo minuto durante los cuatro meses que duró la recuperación de la ciclista, quien ahora rueda en el velódromo de Cali en busca de una medalla en la Copa Mundo de Ciclismo de Pista, luego del oro en el scratch que logró en la reunión de Londres, en diciembre pasado, 33 meses después de haber sentido de cerca la muerte.

Se salvó de milagro. Los médicos comentaron que menos mal la situación se presentó mientras ella descansaba, porque si hubiera sido montando en bicicleta, los problemas habrían sido mayores.

Difícil recuperación

Fue sometida a varios procedimientos. Milena cuenta que le hicieron dos cateterismos. “En uno de ellos me taparon el hueco que tenía en el corazón que dio origen al problema. Por ahí salió el trombo, del corazón a la cabeza, con el que se originó el infarto cerebral”, dice Salcedo, quien nació el 14 de mayo de 1988 en Bogotá, en el hogar de Eduardo Salcedo y Patricia Zambrano.

Estuvo internada en el hospital durante 20 días. Su cuarto estaba en el último piso, donde quedan las habitaciones de los pacientes de la tercera edad, los de mayor gravedad.

Con su familia, de izq. a der.: Eduardo, Milena, Patricia y Claudia, en una práctica de patinaje. Archivo Particular

Durante todo el día era sometida a terapia física intensiva. De 8 a 12 de la mañana realizaba los ejercicios, luego almorzaba y en la tarde volvía a ese salón de recuperación, de 2 a 6, bajo las indicaciones de Sonia Arévalo, quien le devolvió la parte motriz.

Fue tan grave el episodio que tuvo que aprender a caminar, a comer, a escribir con la mano izquierda. El pie izquierdo tampoco estaba bien, así que le tocó comenzar de cero, aprender a manejarlo para devolverle la movilidad.

Le hicieron terapia del lenguaje, porque alcanzó a tener un retraso, luego de que la lengua se le trabó. “Sí, era una niña chiquita, pero con 24 años”, cuenta la mayor de la familia.

En las paredes del cuarto se fijó la mayoría de mensajes que le enviaron. Además, había fotografías de Milena en el podio, en acción, en bicicleta y en patines, algo que la motivaba a seguir adelante, a dejar atrás los fuertes dolores de la fisioterapia, pues no quería irse del deporte.

Cuando la gente la iba a visitar y ella estaba en terapia, nunca faltó la nota encima de la cama o la mesa de noche, con un mensaje de apoyo.

Varios médicos la sentenciaron: “No puede volver a hacer deporte, olvídese de la bicicleta”, algo duro para ella, pues lo que más quería era salir corriendo a entrenar. Esas indicaciones médicas eran normales, pues el infarto cerebral es raro en alguien tan joven, deportista de alto rendimiento, pero le tocó a ella.

Sin embargo, tuvo empeño. Milena siempre ha sido de carácter fuerte, emprendedora, terca, y eso fue lo que la llevó, cinco meses después, a volver a la bicicleta. Confesó que muchas veces mintió y se fue a entrenar a escondidas, a pesar de las advertencias de los médicos que vigilaban el proceso de recuperación.

Otra vez a la pista

Volvió en agosto. Los entrenamientos eran exigentes y no podía responder como los demás compañeros. Por eso, varias veces no los terminó y se devolvió a su casa. Decía que era imposible recuperar el nivel y prometía no regresar, pero al día siguiente se levantaba con ánimo, tomaba su máquina y regresaba a las prácticas.

Milena Salcedo y sus primeros pedalazos, los que más tarde la llevarían a la gloria. Archivo Particular

El técnico John Antonio Ramírez le ayudó y la incluyó en el equipo para los Juegos Nacionales del 2012. Fue, corrió y ganó. Obtuvo el oro en la velocidad olímpica, con Paula Ossa, se impuso en el ómnium y también se colgó el metal dorado en el scracth.

“Volví a nacer. Esos resultados me cambiaron la vida, pues supe que podía ganar, que había que luchar por los triunfos. Hoy analizo mi vida y hay una Milena Salcedo antes y después de esos juegos, de esas victorias”.
De niña fue muy inquieta. Era excelente estudiante; académicamente se destacó, pero era hiperactiva, le gustaba jugar mucho con sus compañeras.

Estudió primaria y parte del bachillerato en el colegio Margarita Bosco, y se graduó en el Manuel Ayala Gaitán. Siempre le gustó el deporte: practicó el fútbol, el baloncesto, el voleibol, fue hasta porrista, pero se enamoró del patinaje, disciplina en la que estuvo durante 9 años.

Hizo parte de la nómina de Bogotá y de la Selección Colombia, junto con Cecilia Baena, Alexandra Vivas, Jercy Puello, Kelly Martínez, pero sus resultados no fueron los mejores.

En los Juegos Nacionales del 2004 corrió la maratón, pero quedó relegada y pensó en retirarse del deporte. Sin embargo, el destino la tenía reservada para ser una ganadora.

“Ahí llegó el ciclismo. No me gustaba la bicicleta, pero montaba. Por allá en el 2003 y el 2004, el DT de Bogotá era Luis Fernando Saldarriaga y él me dio indicaciones. Fui a un nacional prejuvenil y me sirvió para encariñarme con la bicicleta, porque para mí lo del patinaje fue un fracaso”, recuerda la hija de Eduardo y hermana de Claudia, la menor, que tiene 17 años y ya se retiró del patinaje.

Dos años después corrió el Campeonato Nacional, en Duitama, y ganó los 2.000 metros, la prueba por puntos, y eso le sirvió para ser llamada a la Selección Colombia.

Por esos buenos resultados, Milena abandonó el estudio, dejó atrás seis semestres de tecnología industrial en la Nacional a distancia y se dedicó de lleno al ciclismo.

Grandes triunfos

Así comenzó su historia gloriosa, luego de superar el infarto cerebral. Milena Salcedo fue medio fondista, luego se pasó a la velocidad, pero volvió a las distancias largas.

Allí ha conseguido sus mejores resultados, las inmensas alegrías, como cuando obtuvo la medalla de plata en la Copa Mundo de Guadalajara (México), en enero del 2014, y luego el oro, en el scratch, en la de Londres, en diciembre pasado.

Milena Salcedo y el oro que ganó en la Copa de Londres, en el scratch. Archivo EL TIEMPO

“Revivir la alegría que se siente al ganar en un evento tan grande fue tan importante para mí que por eso no descanso. Mi prueba es el ómnium, tengo la meta de ir a los Juegos Olímpicos de Río-2016 y espero lograrlo”, dice.

Antes, en Cali, quiere volver a ganar e ir al Mundial de Pista de febrero, en Francia, con la meta de una medalla en el scratch, porque piensa en grande.

A pesar de lo que pasó, de su magra historia de dopaje, Milena admira a Lance Armstrong, el exciclista estadounidense que, como ella, venció a la muerte.

“Salir del cáncer y ganar lo que hizo, pues es de reconocerlo”, advirtió la ciclista bogotana que, además, no se cansa de elogiar a la colombiana María Luisa Calle, para ella, la insignia del ciclismo nacional en damas.

Jannie Milena tiene metas personales. Se quiere casar, tener hijos, acabar su carrera profesional, ahorrar para comprar su apartamento y crecer como mujer.

“Recuerdo lo que pasó. En cada instante de mi vida está presente –comenta–. Pero una vez que me subo a la bicicleta, paso la página y me concentro en ganar, sabiendo que aquel cuarto del hospital San José es muy difícil de olvidar”.

Seis oros en la pista

La Copa Mundo de Ciclismo de Pista, que se lleva a cabo en Cali, repartirá hoy, desde las 5 de la tarde, las primeras seis medallas de oro: velocidad equipos hombres y mujeres, persecución por equipos mujeres y hombres, ‘keirin’ hombres y la velocidad femenina. Mañana termina la Copa, con cuatro finales: ómnium damas y varones, ‘keirin’ femenino y velocidad hombres, la prueba reina. En este certamen toman parte 314 ciclistas de 34 países. El duelo central será entre el colombiano Fabián Puerta y el francés François Pervis, quienes se medirán en el ‘keirin’, probablemente hoy, y en la velocidad por equipos. Además, Puerta también estará en la velocidad pura, en la que aspira a una medalla.

LISANDRO RENGIFO
Redactor de EL TIEMPO

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