América comenzó cuadrangular en medio de dudas: 1-1 con Cortuluá

América comenzó cuadrangular en medio de dudas: 1-1 con Cortuluá

Féiver Mercado hizó el gol 'Escarlata', mientras que Jaime Córdoba anotó el de los tulueños.

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15 de enero 2015 , 10:32 p.m.

El marco era el que se esperaba, pero el fútbol de América, no. El estadio El Campín lució repleto de camisetas rojas; una fiesta de hinchas ‘Escarlatas’, numerosos, bulliciosos, que anhelan el sufrido ascenso y que en estos cuadrangulares tienen viva esa ilusión. Sin embargo, en su primer duelo del grupo B, este jueves, el cuadro caleño no pudo pasar de un decepcionante 1-1 frente a Cortuluá. De nuevo las caras largas, la tristeza en las tribunas, el pesimismo.

América se estrenó con un pálido primer tiempo en el que se vio sorprendido por el ímpetu de un Cortuluá irreverente, que no le respetó su favoritismo, que no se intimidó por la algarabía de la afición roja. El equipo del corazón del Valle tuvo la pelota más y mejor. Se acercó. Generó opciones, remató de media distancia, todo comandado por un veterano de mil guerras, Carlos Rodas, 39 años de edad y ahí sigue... 

América pudo irse perdedor en esa primera parte. Reaccionó, claro, cerrando ese periodo. Quizá fueron cinco minutos de inspiración en los cuales Ayron del Valle probó con un fuerte tiro libre desviado por el portero Pablo Mina, o la oportunidad de Steven Tapiero, quien pese a su desordenada melena conectó un buen cabezazo al que le faltó una milésima de dirección. Al menos alcanzó a despertar festejos en las tribunas, que para ese entonces eran un solo bostezo. 

Los goles, la igualdad

 En los 15 minutos de descanso América no perdió ese coraje que mostró en los últimos minutos de la parte inicial. Y a los seis minutos de la segunda parte apareció el, hasta ese momento, anónimo Féiver Mercado para estampar su apellido en los coros ‘Escarlatas’. 

Mercado recibió un centro, bordeando la línea final, de Del Valle, y anticipándose a su marcador pegó un salto tímido, pero suficiente, para ganar la posición y conectar de cabeza. Fue el 1-0.

América celebraba. Se ilusionaba. El gol de Mercado le infló la camiseta roja. La hinchada estalló en abrazos esperanzadores, sobre todo porque a primera hora Pereira y Unión Magdalena habían empatado 0-0. El triunfo era un impulso, una ventaja hacia la A, el feliz regreso. No fue así.

La alegría les duró cinco minutos a los ‘Escarlatas’. A los 12 de la segunda parte, apareció de la nada el verdugo, Jaime Córdoba, un exAmérica que no jugó en todo el 2014 y reapareció para amargar a los americanos. Sacó un zapatazo feroz, desde unos 25 metros de distancia. La pelota tomó esa dirección imparable de gol. Infló la red y desató un silencio estremecedor. Fue el empate. El 1-1.

A partir de ese instante, y aunque quedaba mucha vida en el partido, América comenzó a presentir lo peor. Cortuluá aprovechó su envión, se envalentonó, se creció. Se plantó y anuló las ideas ‘Escarlatas’.

El tiempo se fue agotando al mismo tiempo que los restos físicos. El pitazo final resultó decepcionante para la muchedumbre roja que asistió a El Campín; agridulce para el Cortuluá, que incluso pudo ganar, y preocupante para América, que sigue prolongando la espera, el sufrimiento.

PABLO ROMERO
Redactor EL TIEMPO

 

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