'Los terroristas no representan a los musulmanes'

'Los terroristas no representan a los musulmanes'

Uno de los máximos líderes de esta comunidad en Colombia aclara la posición de esta religión.

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09 de enero 2015 , 08:09 p.m.

Al profeta Mahoma, alguna vez, sus enemigos le pusieron las entrañas de un camello en la cabeza, y él no se ofendió ni buscó venganza.

El profeta Mahoma decía que todos los seres humanos son hermanos: los musulmanes, los cristianos, los judíos y todos los demás. También decía que la paz se fundamenta en la diferencia y el respeto. Y les pedía a sus seguidores que no respondieran con agresiones a las ofensas e injusticias.

Eso lo sabe muy bien, está documentado en el Corán –libro sagrado del Islam– y lo explica Ahmad Tayel, uno de los máximos representantes del pueblo musulmán en Colombia, que llega a 40.000 fieles. Esta comunidad hace presencia en el país desde 1890, debido a las migraciones árabes que se asentaron, principalmente, en la Costa Caribe. En el mundo son cerca de 1.600 millones los practicantes de esta confesión.

Tayel invita a los musulmanes del mundo a que se expresen contra los actos de violencia. Foto: Claudia Rubio/EL TIEMPO

Tayel, de 53 años, es un sirio que hace más de dos décadas llegó al país. Está casado, tiene hijos y goza de nacionalidad colombiana. Es el director de la mezquita Abu Bakr, el templo blanco y monumental que sobresale en la calle 80 con 30, en Bogotá.

Tayel, un hombre discreto y prudente, decidió hablar a propósito de los recientes y lamentables hechos de violencia ocurridos en París y que, de cierta manera, involucraron a la comunidad musulmana mundial. Los tres terroristas que mataron a 12 personas, entre esos a los caricaturistas del semanario satírico Charlie Hebdo, gritaron después de acribillarlos: “Hemos vengado al profeta Mahoma”, al referirse a las críticas caricaturas que dicho medio de comunicación publicaba de manera reiterada con su imagen.

Tayel decidió hablar porque sabe que los musulmanes están en el ojo del huracán y que muchísima gente –basta mirar por encima las redes sociales– está condenando su religión. “Una cosa somos los musulmanes, que rechazamos cualquier acto violento, y otra los terroristas, que se escudan en la fe y que no nos representan”.

Las persecuciones en contra de los seguidores del Islam no se han hecho esperar. En Francia han incendiado tres mezquitas en los últimos días. Y tienen miedo al rechazo y a la discriminación. “Todos debemos unirnos, todos somos blanco”.

¿Ese tipo de acciones violentas tienen que ver con el Islam?

Los mismos textos sagrados del Corán sientan la base para la convivencia más dulce y pacífica entre los pueblos respecto a la religión, la orientación política, intelectual y filosófica. Los mismos textos del Islam han dicho desde hace 14 siglos –no es por pragmatismo contemporáneo ni por diplomacia– que una condición para la paz en el mundo es la diferencia. El versículo 251, en el segundo capítulo del Corán, dice que si no fuera por las diferencias de ideas se corrompería la Tierra. Se acabarían los humanos.

¿En los textos del Corán se dice algo sobre los que se burlan del profeta Mahoma?

No. De hecho, el profeta Mahoma nunca se molestaba. No se molestó ni hizo nada cuando le pusieron los intestinos de un camello en la cabeza. Eso lo registra la historia, la historia religiosa y los textos sagrados del Islam. Nunca se molestaba por su persona, se molestaba por una injusticia. Un texto sagrado, dicho por él, dicta que el que le haga daño a un thimmi –persona que piensa distinto– le haría daño a él.

¿Qué dice el Islam sobre el asesinato de una persona?

Matar a un ser humano es como matar a la humanidad entera. La vida humana es sagrada. El buen entendimiento del Islam nos impediría agredir, así los demás nos agredan. Tenemos el derecho, como humanos, a rechazar las injusticias, pero sin el recurso de la violencia. Rechazamos de manera vehemente cualquier acto violento como, en este caso, los ocurridos en París.

¿Cómo entender, entonces, qué pasa con estas personas que matan en nombre de Mahoma?

Hay que aclararle a la gente que, primero, tenemos que conocernos. Conociéndonos podremos trabajar conjuntamente en contra de cualquier excepción o individuos que podrían perturbar la convivencia entre los humanos. Han existido personas y grupos, a lo largo de la historia, bajo cualquier estandarte religioso, que han actuado de manera negativa en nombre de las religiones o en nombre de Dios, independiente del nombre de ese Dios. En la época de las cruzadas, por ejemplo, había personas que hablaban en nombre del cristianismo cuando el conjunto total de los cristianos no se sentían representados.

¿Pero qué pasa con los llamados fundamentalistas islámicos?

Son alumnos de la misma escuela de Bin Laden. Son personas mentalmente enfermas que podrían recurrir a todo tipo de acciones, por interpretaciones enfermas, locas, que nada tienen que ver con la mayoría de musulmanes. Hay que entender que son algunos individuos y que no se puede generalizar porque esas generalizaciones sin fundamento están haciendo mucho daño.

¿Qué motiva a esas personas a matar, según ellos, en nombre de la fe?

Los violentos no están pensando ni en religión ni en política ni en nada, sino que se aferran a cierta interpretación loca de cualquier texto, y por eso podrían llegar a permitirse actuar de la manera más violenta. Tampoco están enlazados a un proyecto político. Pero hay que mirar el otro contexto: los que podrían aprovecharse de esos actos violentos, como la extrema derecha en Europa. Podrían, inclusive, ser utilizados por personas que ellos consideran sus enemigos; desde lejos podrían moverlos sin que se den cuenta para hacerlos actuar de esa manera.

¿Quiénes estarían detrás de estas personas?

Hay algunos grupos de extrema derecha, en algunos países europeos, con cierta inclinación a favor de la expulsión de extranjeros, de latinos, de musulmanes, o que se han molestado por algunas posturas políticas respecto a algunos asuntos relacionados con Oriente, como el reconocimiento al derecho de los palestinos a que tengan un país independiente. No digo esto pretendiendo considerar a los líderes del terror como súbditos o miembros de organizaciones de derecha.

¿Qué tanto impacto tuvieron las caricaturas de ‘Charlie Hebdo’?

Hubo muchas protestas formales, de la manera más sana y pacífica, por parte de los musulmanes. Las burlas y la provocación siempre van a ser ofensivas. Pero nada justifica recurrir a la violencia para rechazar algo que, como humanos, tenemos el derecho de rechazar. Menos, pensar en la venganza porque, dice el Islam, la venganza es una muestra de debilidad. El fuerte nunca piensa en la venganza, solo los débiles para tratar de compensar algo.

¿Pero qué piensan ustedes sobre ‘Charlie Hebdo’?

Todos los periodistas y las corrientes intelectuales pueden desnudar los asuntos religiosos, pero de una manera sana y analítica, sin burlarse. Lo que molesta también en este aspecto es el doble rasero. Por ejemplo, la provocación a cierta minoría en Francia puede tener una pena de uno o dos años; pero atacar a los musulmanes te puede convertir en famoso. A pesar de eso no hay nada en el mundo que justifique la violencia.

¿Qué tanto se han visto perjudicados los musulmanes con los señalamientos?

Hay que preguntarse: ¿Este tipo de acciones criminales están beneficiando a los musulmanes? ¿Le están haciendo algún favor al Islam? Para nada. Están chocando con nuestros textos sagrados y con la opinión pública de todos los musulmanes del mundo. Tenemos que trabajar juntos: los musulmanes, los no musulmanes, porque es un problema que afecta a toda la sociedad. Todos somos el blanco. Yo, como musulmán, también soy el blanco de esos terroristas.

¿Qué decirles, entonces, a quienes creen que estas acciones tienen que ver con el Islam?

Primero hay decirles a los musulmanes de todo el mundo que se expresen de todas las formas posibles para que se entienda que estamos en contra de la violencia. Y decirles a los no musulmanes que todos somos hermanos y que ustedes, como nosotros, estamos en contra del terrorismo. Ustedes y nosotros somos el blanco de los violentos.

¿Cómo es la situación de los musulmanes en Colombia?

En Colombia no cabe la posibilidad de que suceda algo negativo porque estamos en un país donde, primero que todo, la amabilidad de la gente no permite que ocurran este tipo de situaciones. Y porque Colombia no ha tenido una experiencia negativa o choques históricos con los musulmanes. Aunque hubo un acontecimiento con la mezquita que se inauguró en Bogotá (en la calle 80).

¿Qué pasó en Bogotá?

Hace un año alguien repartió, descaradamente, folletos al frente de la mezquita. Advertía a la gente sobre los supuestos peligros de acercarse al Islam, haciendo comparaciones locas de fundamentalismo. Pero en Bogotá existe una sociedad muy abierta y no pasó nada. Colombia es un país de mucha apertura, que respeta la pluralidad.

JOSÉ ALBERTO MOJICA PATIÑO

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