Casi 600 detenidos en estaciones de Policía por crisis de Inpec y URI

Casi 600 detenidos en estaciones de Policía por crisis de Inpec y URI

Minjusticia dice que trasladarán internos a cárceles. Defensoría del Pueblo pide soluciones de raíz.

notitle
05 de enero 2015 , 07:13 p.m.

Seguir trasladando internos que permanecen en las URI (Unidades de Reacción Inmediata) de Bogotá a cárceles de otras ciudades del país es la apuesta del Gobierno Nacional para afrontar la crisis de los centros de reclusión transitoria y evitar más episodios violentos en sus instalaciones, como los ocurridos el fin de semana en Kennedy, Tunjuelito y Puente Aranda.

Pese a que el ministro de Justicia, Yesid Reyes, no precisó cuándo se harán dichos traslados, aseguró que “para las semanas que vienen tenemos también previstos otros movimientos con el fin de descongestionar las URI”.

Solo el domingo, 301 personas –todos ya condenados– fueron llevados de Bogotá a cárceles de Acacías y Villavicencio, en el Meta, informó el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).

Lo que aún no deja de preocupar es que, debido al plan reglamento que adelantan guardias de ese instituto, a estas cárceles solo pueden llegar condenados y no sindicados. Muchos de los detenidos que hoy permanecen en las unidades de reacción y en estaciones de Policía de la ciudad fueron cobijados con medida de aseguramiento intramural mientras se adelanta su proceso.

Según el alcalde (e) Ricardo Bonilla, en total hay 1.239 personas en las estaciones y en las URI y se busca trasladar a al menos la mitad de ellas a otras cárceles del país.

De hecho, ante el hacinamiento en las URI, hay 599 personas detenidas que permanecen en las estaciones de Policía, donde no hay espacio para ello. "Se encuentran en unas condiciones infrahumanas", señaló Bonilla.

Ellos todavía no tienen una pena en firme, pero debieron ser trasladados a una cárcel casi que de manera inmediata. El tiempo máximo que un sindicado deben permanecer en estos lugares es de 36 horas.

Aunque el hacinamiento que se vive en las URI no es nuevo, la fuga el domingo –de 25 detenidos, 12 de ellos recapturados por la Policía–, despertó una sensación de zozobra para los mismos uniformados. Solo en ese punto, aunque la capacidad es para 50 personas, hay 168 (18 de ellas mujeres).

“Está muy complicada la situación. Los custodios (uniformados encargados de vigilar a los detenidos) ya no saben qué hacer. Tratamos de controlar las cosas, pero son muchos y esto empieza a salirse de nuestras manos”, le contó un policía a EL TIEMPO.

La preocupación también la sienten quienes viven en los sectores donde están los centros de reclusión. “Yo me asomo desde la venta y miro cómo duermen en el piso, así esté lloviendo; cómo se pelean por los baños, porque solo tienen dos, y cómo se quejan de algún dolor y no les dan nada”, dijo Ana Góngora, una vecina de la URI de Kennedy.

Y es que el día del amotinamiento, los internos usaron un químico similar al gas pimienta, así como elementos contundentes, contra ellos.

Basta con hacer un recorrido por las instalaciones de alguna de las URI o las estaciones de Policía para darse cuenta de la crisis.

Por ejemplo, ya no dan abasto las escaleras que conectan los tres pisos del centro de reclusión carcelaria de Kennedy. Muchos permanecen sin esposas y se estiran en los pasillos, donde comen, pasan el rato y duermen. Llegaron hasta allí señalados de cometer todo tipo de delitos: desde extorsión hasta homicidio, pasando por lesiones personales, hurtos y acceso carnal violento. Y si en ese centro de reclusión la situación es complicada, en las demás URI el panorama es calcado.

En cuentas de la Defensoría del Pueblo, el sobrecupo rodea el 200 por ciento y el hacinamiento, así como la violación de los derechos humanos de los detenidos, es un “síntoma” de la posible tragedia que podría originarse.

En Puente Aranda, las celdas de paso transitorio están infestadas de ropa, baldes para orinar y colchonetas tiradas en el suelo. “No aguantamos más; qué nos saquen de aquí”, le dijo a este medio un detenido, señalado de cometer un hurto, hace menos de dos meses.

Futuro no es alentador

Pese al anuncio del ministro Reyes y de que el Distrito le pidiera al Gobierno Nacional que declarara una emergencia carcelaria y asegurara que está buscando sitios para reubicar a los internos, el panorama no es alentador. Según las autoridades, son más 1.400 detenidos.

Si bien la Policía está en problemas, pues no tienen a dónde más llevar a las seis personas que, en promedio, capturan cada hora, los detenidos piden a gritos que los lleven a una cárcel, les dejen ver a sus familiares, puedan dormir en una celda y no se les restrinja el uso del baño de la manera que en estos lugares se hace. “Estamos cansados del hacinamiento, estamos en condiciones inhumanas. Nuestros compañeros, estresados de estar aquí, tuvieron el valor de salir por la puerta enfrentándose a los policías”, recordó Jeison Navarro, un interno.

Más internos a la Cárcel Distrital

La directora de la Cárcel Distrital, Sonia Peñón, anunció que en el transcurso de esta semana, 150 internos serán trasladados al centro carcelario, con el ánimo de mitigar los efectos del hacinamiento en las URI.

“Esta semana estaría listo un convenio con el Inpec para recibir a 150 personas; de hecho, el año pasado la Cárcel Distrital recibió unas 500 personas”, explicó la funcionaria. Este centro carcelario tiene seis pabellones: uno de exclusividad para mujeres, otro para drogodependientes que reciben tratamiento, y otro para jóvenes que salieron de El Redentor, tras desmanes. Los demás están destinados a los internos que cometieron delitos de bajo impacto.

Tres cárceles para dos departamentos

Para finales de junio de este año está programada la entrega al Inpec de tres nuevos proyectos carcelarios, que permitirán disminuir el hacinamiento en las cárceles en 2.000 cupos. Las obras avanzan en El Espinal (Tolima), Buga y Tuluá (Valle), según la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec).

El centro carcelario de El Espinal, por ejemplo, estará listo con 720 cupos, en 15.000 metros cuadrados de construcción.

BOGOTÁ

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.