Michael Schumacher, el héroe caído de la nieve

Michael Schumacher, el héroe caído de la nieve

El astro alemán del automovilismo completa un año debatiéndose entre la vida y la muerte.

notitle
26 de diciembre 2014 , 06:09 p.m.

Berlín. Solo diecisiete segundos de un día después de Navidad, y en compañía de Mick, su hijo adolescente, determinaron el cambio irreversible en el derrotero de vida para el considerado ‘rey Midas’ de la velocidad, del riesgo y la precisión en el automovilismo. (Lea también: Hamilton renunció al dorsal 1 y lucirá el número 44 en la F1 del 2015).

Fue un instante en la nieve, en las alturas alpinas de Francia, menos de medio minuto en el cual Michael Schumacher perdió el control sobre sus bastones de esquí y salió despedido por los aires para caer de cabeza contra una roca escondida entre varios centímetros de nieve y escarcha. El casco no resistió el impacto, se resquebrajó y fue el cráneo el que tuvo que soportar el peso de la colisión.

Los primeros reportes del accidente entregados a la Policía por varios testigos del accidente coincidieron en que, después del impacto, Schumacher logró incorporarse y mantenerse de pie por espacio de minutos. Dicen que le habría musitado a su hijo que no era tan grave, pero al momento se desvaneció y desde entonces no ha podido volver a levantarse por sí mismo.

Con el diagnóstico de trauma craneoencefálico severo, Schumacher presentó un cuadro de coma, natural y luego inducido, durante seis meses en los que estuvo recluido en dos hospitales, en Francia y en Suiza. En junio pasado, el piloto alemán despertó del coma, aunque su pronóstico de recuperación es tan reservado como remotas las posibilidades de que vuelva a tener pleno uso y manejo de sus facultades.

“No estamos en capacidad de ofrecer un reporte serio sobre las perspectivas de recuperación de Michael. Sencillamente eso no es posible, dadas las circunstancias”, afirmó ante la prensa, al final de noviembre, Sabine Kehm, su portavoz.

Desde que sucedió el accidente, su esposa, Corinna, solo ha aparecido una vez ante la prensa alemana para pedir –casi implorar– a los medios que dejen en paz a su marido y a su familia y no presten atención a las ofertas de paparazis, que, por miles, intentan hacerse con una foto del astro deportivo en su condición de discapacitado.

La prensa ha respondido positivamente a ese clamor. En este aniversario de la tragedia y ajuste de cuentas con el 2014, la prensa alemana recuerda, como uno de los episodios más grotescos en torno al caso de Schumacher, el intento de lucro de un enfermero jefe suizo que en julio pasado trató de “negociar” con varios semanarios germanos la historia clínica del piloto, a la que tuvo acceso durante el traslado de Michael Schumacher desde Francia hasta el país alpino.

Sin duda, haber comprado ese documento y publicar detalles sobre la salud del deportista habría sido una sensación mundial más lucrativa que los 50.000 euros que pedía el enfermero. Sin embargo, los semanarios tomaron la mejor decisión para todos y no accedieron a la compra. La identidad del enfermero fue descubierta y este, puesto a disposición de la Policía de Zúrich, la ciudad más poblada de Suiza. Días después, el 6 de agosto, el enfermero se ahorcó en la celda donde estaba recluido.

Tanto en Alemania como en Suiza, Francia e Italia, la noticia del suicidio del enfermero fue registrada con poca lástima hacia ese hombre. Por el contrario, fue un suceso que sirvió de ocasión para la renovación de la solidaridad con el nuevo Michael Schumacher, el héroe caído en desgracia.

***

Ni una foto se conoce del deportista –siete veces ganador del campeonato mundial de la Fórmula 1– después del accidente. El cerco sobre su privacidad es tan grande y riguroso que ni siquiera se ha revelado los nombres del personal médico que desde finales de agosto lo atiende en su casa, en la frontera suizo-germana.

En su lugar, los medios de comunicación mantienen en circulación permanente las imágenes de Schumacher como lo conoció el mundo: un deportista cruzando la frontera de los 45 años, elegante, desafiante y rebosante de energía, quien, personalmente, una semana antes del accidente, en una entrevista con la televisión alemana, pidió a su audiencia que le borrara el calificativo de “adicto a la adrenalina” cuando se refiriera a él y su trayectoria.

“No es verdad que abuse del efecto de la adrenalina para sentirme bien. Tampoco soy un adicto del peligro. En realidad, soy un hombre extremadamente racional que ha aprendido a verificar una y cien veces todos los detalles que sean necesarios para preservar mi seguridad y la de mi equipo. En el desafío constante entre la máquina y el quehacer del hombre, es imprescindible aprender a controlar las emociones. No son ellas las que gobiernan la velocidad, sino mi cabeza. Y ella siempre se mantiene bien fría, igual en el triunfo que en la derrota”, dijo Schumacher en esa última entrevista de hombre sano, palabras que todo este tiempo han servido de inspiración a la sociedad germana para entender que lo que le pasó fue un accidente.

El pasado 13 de noviembre, su pupilo en la Fórmula 1, el alemán Sebastian Vettel, se refirió a su maestro en las pistas así: “Cuando la fatalidad llega, sin que nosotros la propiciemos, todos los espíritus afines debemos unirnos para rodear a uno de los nuestros. El mundo en pleno del automovilismo extraña a ‘Schumi’ y confía en su recuperación”. Vettel recibió en Berlín, en nombre de Schumacher, el premio Bambi Millenium a toda una vida, que coincidió con el vigésimo aniversario del primer triunfo del piloto en la Fórmula Uno.

Durante la entrega del reconocimiento, las directivas de Mercedes-Benz renovaron a perpetuidad los contratos de publicidad que mantienen con Schumacher, pese a que el campeón no ha podido cumplir uno solo de los compromisos publicitarios pactados para este año con esa empresa automotriz.

Tres firmas más, entre ellas algunas de la poderosa relojería suiza, también renovaron sus contratos con Schumacher para el 2015 y determinaron que seguirán usando las imágenes del campeón antes del accidente. La única que hasta ahora ha cancelado sus contratos es la firma de Philippe Gaydoul, marca de moda también suiza, que anunció a comienzos de diciembre la cesación de tres contratos con Schumacher debido a la incertidumbre sobre la recuperación del deportista y el propio bajo rendimiento financiero de la empresa.

Una decisión que fue recibida con la frase de “sin comentarios” por la representante de Schumacher, Sabine Kehm, la única persona ajena a la familia del astro que tiene poder para hablar por él y su esposa, mientras el propio deportista pueda hacerlo por sí mismo.

PATRICIA SALAZAR FIGUEROA
Corresponsal de EL TIEMPO

Empodera tu conocimiento

Sal de la rutina

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.