Ganadores y perdedores de la reforma tributaria

Ganadores y perdedores de la reforma tributaria

Gobierno tapó hueco del presupuesto de 2015. Empresas descontarán dos puntos del IVA de maquinaria.

notitle
20 de diciembre 2014 , 05:17 p.m.

La propuesta inicial de una nueva reforma tributaria, que dio origen a una discrepancia entre el Gobierno y el Consejo Gremial Nacional (CNG), pronto se convirtió en un enfrentamiento, con pinceladas de motín, de la cúpula empresarial colombiana con el Ejecutivo.

Después del sofocamiento de ese casi alzamiento y de las consiguientes reuniones de grupos técnicos de las dos partes y de estos con los ponentes de la reforma para ajustar sus textos, la plenaria de la Cámara de Representantes le dio su aprobación el pasado martes. Cuando se trata de crear o mantener impuestos concebidos inicialmente como temporales o de aumentar las tarifas de los existentes, todos los contribuyentes se declaran perdedores aunque los resultados los favorezcan frente a la iniciativa original del Ministerio de Hacienda y la Dian. Esta reforma está lejos de haberse apartado de esa tradición.

Si las cuentas le cuadran al Gobierno, principalmente después de reducir la ambición en tiempo y tarifas del impuesto al patrimonio, rebautizado como impuesto a la riqueza, y compensar el descenso en el recaudo con una sobretasa al Cree (impuesto para la equidad) y sin tener en cuenta los problemas que traerá la caída de los precios internacionales del petróleo, del presupuesto del año entrante desapareció el hueco de 12,5 billones de pesos.

Si se tiene en cuenta, además, que en general la reforma tendrá una vigencia de cuatro años –pues la del impuesto a la riqueza será de tres y para las personas naturales, cuatro– y no uno, como querían los gremios empresariales, y que disminuyó a un poco más de la mitad el tope de ingresos de quienes pueden acogerse al impuesto mínimo alternativo simple (Imás) y, por lo tanto, se reducirán las devoluciones de la Dian, el Gobierno puede considerarse un ganador neto.

Los que se benefician del ajuste impositivo

Pueden considerarse ganadores los contribuyentes que aprovecharon la discusión para obtener unas gabelas que no estaban consideradas en el proyecto impositivo. De esta situación hay varios ejemplos que se señala a continuación:

  • Se revivió, como lo indica Horacio Ayala, exdirector de la Dian, un descuento en el impuesto de renta de dos puntos del IVA pagado en la compra o importación de bienes de capital.
  • Con el fin de fomentar las inversiones en proyectos de investigación y desarrollo tecnológico para aumentar la productividad y competitividad se le dio vía libre a la deducción del impuesto de renta al 175 por ciento de dichas inversiones.
  • La sobretasa al Cree, que fue una de las propuestas del Consejo Gremial a cambio de que se eliminara el impuesto a la riqueza y que acogió parcialmente el Gobierno, no será pagada por las empresas que operen como zonas francas costa afuera y que prácticamente tienen nombre propio: compañías petroleras.
  • Las fluctuaciones de la tasa de cambio, algo muy normal en el mercado cambiario y que se acentúa en tiempos de mucha volatilidad, impactan el valor de las inversiones en el exterior; la reforma estableció que esas variaciones no constituyen renta.
  • Los trabajadores clasificados como independientes tienen derecho a descontar el 25 por ciento de sus ingresos al año para calcular la base gravable, al igual que ocurre con los asalariados.

Los que se consideran afectados

No todos los contribuyentes que se han venido quejando perdieron con la reforma:

  • A las personas ya no les devolverán dos puntos del IVA de las compras pagadas con tarjetas crédito y débito.
  • Según un estudio de Fedesarrollo dirigido por Hernando José Gómez y Roberto Steiner, las empresas medianas llevan la peor parte por el aumento en la tasa efectiva de tributación (TET) al compararlas con las pequeñas y grandes firmas.
  • De acuerdo con el estudio, en las pequeñas unidades la TET baja de 50,2 a 49,6 por ciento; en las grandes pasa de 48,3 a 51 por ciento; en las medianas sube de 53,6 a 56,9 por ciento, porque este grupo tiene un “patrimonio significativo como proporción de sus ingresos operacionales y una plantilla significativa de empleados como proporción de su capital fijo que le implican unas desproporcionadas contribuciones sociales”.
  • El impuesto a la riqueza se cobrará a los contribuyentes que el primer día del 2015 tengan un patrimonio igual o superior a 1.000 millones de pesos, que para las personas naturales no incluyen los primeros 345 millones de pesos del valor de la vivienda donde habita.
  • Las tarifas, que son marginales, varían según el rango de cuantías patrimoniales entre 0,2 por ciento de la base gravable hasta 1,15 por ciento para el 2015; en el 2017 se moverán entre 0,05 y 0,40 por ciento. Para las personas naturales variarán entre el 0,125 por ciento y el 1,25 en cada uno de los años entre el 2015 y el 2018.
  • La sobretasa del impuesto sobre la renta para la equidad (Cree), que se definió en 9 por ciento, se cobrará a las utilidades por encima de 800 millones de pesos con una tarifa que comenzará en 5 por ciento el año próximo y terminará en 9 por ciento en el 2018.
  • Las personas con ingresos anuales superiores a 79,1 millones de pesos y que tengan que declarar renta no podrán utilizar el método del impuesto mínimo alternativo simple (Imás). La reducción afecta a los contribuyentes con ingresos entre 79,1 y 129,1 millones de pesos, que tendrán que declarar a través del método ordinario.

EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.