De trancones y de aguinaldos

De trancones y de aguinaldos

Mientras Bogotá sufre trancones, los carteristas se avispan en bolsillos ajenos.

notitle
09 de diciembre 2014 , 07:29 p.m.

Odiosa la pólvora. Causa miedo, lesiona, mata, maltrata a los ancianos, asusta a perros y gatos de audio delicado. Al carajo la pólvora, suspéndanla. País demente: en Turbaco atacaron a piedra a los bomberos.

País idiota: el notablato de Medellín decidió condecorar al señor Pablo Villegas, gestor-dueño, no calculista, de los edificios derrumbados por la lujuria de billete, por burlarse del cliente. Es una grosería con las víctimas de ese ‘tumbis’ inmobiliario.

País surrealista: cayó mal darle casa por cárcel al emproblemado expiloto Ernesto Manzanera. Cayó mal esa gabela. Es como si hoy en Buenos Aires le anulan dos goles al Atlético Nacional; los argentinos saben más marrullas que los ‘Noños’, de Bolivia.

Petro alcalde: recibí aguinaldo de su secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla González, una carta del ‘zar’ de las finanzas, el que giró los primeros millones para ese esperpento del metro para Bogotá. El zar del metro me dice: Poncho Rentería Mantilla, reciba un afectuoso saludo de la Alcaldía Distrital y lo felicito por el pago oportuno de sus impuestos, que ayudan al progreso de Bogotá”. De llorar. Por favor: un progreso que no veo en aseo ni en basuras, ni en el torturante tráfico. Lean: hubo 1.300 riñas el viernes en Bogotá.


El metro huele a fracaso descomunal. No entiendo que acepten ese novelón. Abrirán huecos de 30 metros de fondo y 97 de ancho en la calle 72 y en Chapinero. Despelote total. Huyan. Y un chiste navideño. La ‘tapahuecos’, que costó 11.000 millones, funcionó en la calle 86 número 11-50; allí quisieron tapar siete huecos, pero se les derritió la arena-gravilla con alquitrán. Están más profundos. La gravilla tapó las alcantarillas. Por eso, tan fuertes inundaciones en los últimos aguaceros. Doctor Bonilla: si de aguinaldo hace tapar esos huecos, le hago una estatua.

Mientras Bogotá sufre trancones, los carteristas se avispan en bolsillos ajenos. Ojo: cartera de mujer colgada del asiento en cafetería o restaurante corre peligro. Rumba en muchas empresas y los sindicatos pelando que les suban siquiera 50.000 pesos al sueldo mínimo. Menos pólvora y más música; es un buen camino para soportar los ruidos y jarteras del diciembre.

Bogotá demente, ‘Bogotá humana’ insegura Cuiden la prima. Buenas, buenas.

Poncho Rentería

Empodera tu conocimiento

Sal de la rutina

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.